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Banca

Los sindicatos preparan un junio caliente de movilizaciones que afectará a todos los bancos

CCOO ya ha dado el paso para iniciar las protestas a principios del próximo mes para «mejorar el clima laboral»

Los sindicatos preparan un junio caliente de movilizaciones que afectará a todos los bancos

Una protesta de hace unos años de CCOO por las condiciones en los bancos. | EP

Los sindicatos se preparan para un junio caliente de movilizaciones en todos los bancos tras las protestas puntuales llevadas a cabo en los últimos meses en algunas entidades. Los representantes de los trabajadores del sector llevan tiempo reclamando mejoras laborales, pero no logran torcer el brazo de las cúpulas directivas a pesar de que en estos momentos el sistema financiero vive un momento dulce, con beneficios récord trimestre tras trimestre.

El primero que ha dado el paso ha sido CCOO, según la información recabada por THE OBJECTIVE. Pero previsiblemente se unirán otros sindicatos próximamente para añadir más presión y no quedarse descolgados. Las primeras concentraciones se producirán en la primera semana del mes que viene, con el fin de terminar con lo que considera «un clima laboral insano».

CCOO, como el resto de centrales de empleados, denuncia la presión comercial, la sobrecarga laboral, unos objetivos inalcanzables y estilos «tóxicos» de liderazgo, entre otras cuestiones. Puesto que el problema no es exclusivo de una entidad, como CaixaBank o BBVA —que han sufrido en el pasado reciente movilizaciones—, sino que es sistémico, ha tomado la iniciativa de que las protestas se produzcan en todos y cada uno de los bancos. «Se requiere una respuesta preferiblemente unitaria, coordinada y creciente».

Distribución geográfica de las protestas

Por ello, en una primera fase, el sindicato tiene previsto impulsar una fase inicial de movilizaciones con concentraciones de delegados a principios de junio en el Santander, Sabadell, Unicaja, Ibercaja, Abanca, Cajamar y el resto, distribuidas geográficamente. En las siguientes, la escalada podría ser mayor.

Distintas encuestas reflejan las cargas y presiones que viven los empleados de los bancos, que libran varias batallas comerciales para seguir elevando la rentabilidad, como hipotecas, fondos de inversión y seguros. Un sondeo de la Federación Fine concluye que siete de cada diez trabajadores del sector sufren una presión alta o desmedida de forma constante y que el 93% ha tenido episodios de estrés y bloqueo emocional.

Bajas voluntarias extraordinarias

Los sindicatos tan solo han conseguido que las direcciones de los bancos hayan comenzado a aplicar bajas voluntarias extraordinarias en algunas entidades con el fin de rejuvenecer a las plantillas, ya que estos procesos llevan aparejados la contratación de personal más joven. La intención es que estos despidos se vayan extendiendo por todo el sector.

Los primeros que han decidido ofrecer esas salidas al personal de mayor edad han sido Ibercaja, Unicaja, BBVA y el Sabadell, que van a materializar este año al menos 1.250. En el caso del grupo vasco, estas bajas afectarán a filiales en el extranjero o departamentos en España que dan servicio a estas últimas.

El banco con sede en Bilbao ha destinado 125 millones a afrontar los gastos derivados de tal ajuste. Aun así, la plantilla total de BBVA en el mundo, tras este descenso, se ha reducido con menor intensidad por la entrada de personal nuevo. El saldo es negativo en unas 300 personas, hasta los 126.877 empleados. En España, la disminución es de apenas 23 trabajadores.

Las amenazas de la IA

El grupo catalán destinará en 2026 unos 90 millones para afrontar los costes, de los cuales 50 millones fueron ya reflejados en las cuentas a cierre de marzo. Estas se vieron afectadas por este extraordinario, ya que el resultado cayó un 29% con respecto al mismo periodo de 2025. Con las salidas, el Sabadell pretende unos ahorros de unos 40 millones una vez se ejecuten en su totalidad y que haya una ligera reducción de la plantilla, ya que las incorporaciones que planea serán más altas.

Ninguno de estos procesos tiene que ver con la adaptación de los bancos a la revolución que va a suponer la inteligencia artificial, un cambio trascendental que amenaza muchos puestos de trabajo en todas las compañías. Las entidades no prevén que vaya a haber despidos masivos por este motivo, pero sí consideran que será necesaria la formación y reorientación de las funciones de gran parte de los empleados. Esta tecnología va a obligar a los bancos a llevar a cabo ingentes cantidades de inversiones. Algunos de ellos ya están haciendo esfuerzos para su aplicación paulatina, aunque otros están más rezagados.


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