Las financieras enlazan tres años con caídas de beneficios pese al impulso de los créditos
Cerraron 2025 con un descenso de las ganancias del 16% y han iniciado 2026 con la misma tendencia

Estatua del euro frente a la sede del BCE | EP
Las financieras de consumo han encadenado tres años de caída de los beneficios pese al auge de la actividad, que presenta alzas no vistas desde hace mucho tiempo. Estas entidades cerraron 2025 con unos resultados conjuntos de 328 millones de euros, lo que supone un descenso del 16% con respecto a 2024.
La cantidad contrasta con la época dorada de los establecimientos de créditos para la adquisición de bienes. En 2018 superaron por primera vez los 1.000 millones de ganancias, según los datos recabados por THE OBJECTIVE del Banco de España. Desde entonces, su rentabilidad ha ido disminuyendo y solo en 2022 lograron mejorar levemente sus cuentas debido al repunte de los tipos de interés por parte del BCE para contener la inflación tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
En lo que va de año, las financieras de consumo no consiguen remontar. Tanto en enero como en febrero, sus beneficios presentan caídas también del 16%, en una tendencia claramente diferente al resto del sector —bancos, cajas y cooperativas—. El conjunto del sistema financiero inició 2026 con un nuevo récord de ganancias, superiores a los 7.600 millones de euros.
Caída y estancamiento de los tipos de interés
Los establecimientos de crédito —la mayor parte filiales de bancos, fabricantes de coches y cadenas comerciales— se encuentran en esta situación a pesar de que en la actualidad no están sufriendo una escalada de la morosidad. Los descensos de los tipos por parte del BCE entre mediados de 2024 y mediados de 2025 están detrás de la bajada de los resultados.
Estas firmas canalizan casi la mitad de los préstamos concedidos a los españoles para la adquisición de bienes. Su volumen de actividad se sitúa en 45.000 millones cuando este tipo de financiación está a pleno rendimiento. En febrero, la concesión sobrepasó los 4.100 millones, manteniendo por tanto la tendencia alcista mostrada en los últimos meses. Se trata de un nivel que no se alcanzaba desde 2008, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera.
Impulso de los préstamos para bienes
En todo 2025, las nuevas deudas asumidas para tales finalidades llegaron a los 48.000 millones, un 20% más que en 2024. Con ello, el saldo vivo —la suma de las nuevas operaciones y las antiguas que seguían vigentes— recuperaba los crecimientos de antes de la pandemia, con más de 114.000 millones.
Esta eclosión ha llevado al Gobierno a imponer mayores reglas y topes en los tipos de interés aplicados, aunque están más vinculadas a los denominados créditos rápidos, utilizados para otros fines por las familias, como llegar a fin de mes o pagar facturas, no para adquirir un vehículo o una lavadora.
¿Remontada a la vista?
La evolución de las financieras podría cambiar si el BCE mueve hacia arriba el precio oficial del dinero por la guerra de Irán, pero de manera limitada, ya que una subida fuerte podría elevar la morosidad. Por el momento, el mercado descarta un movimiento al alza, aunque las probabilidades están descendiendo. El euríbor, que llegó a subir hasta casi el 3%, se sitúa ahora en un 2,7%. Algunos bancos, como el BBVA, consideraban hace unas semanas que la sangre no iba a llegar al río y que este indicador terminaría 2026 en los mismos niveles que antes del conflicto.
Además, algunos miembros del organismo monetario han descartado un aumento de las tasas oficiales en la reunión del jueves día 30 de abril, debido a la ralentización de la economía y a las dudas existentes sobre la duración del conflicto entre EEUU e Israel contra el régimen de los ayatolás.
La mitad de los créditos por menos de 1.000 euros
Un informe reciente elaborado por Kantar para Asnef, la asociación de las financieras de consumo, señala que los electrodomésticos son los productos más respaldados por créditos para su adquisición. Les siguen los ordenadores y móviles, y finalmente los vehículos.
El mismo documento indica que el 46% de los importes de los bienes y servicios financiados tenía un valor inferior a los 1.000 euros, mientras que el 22% se destinó a bienes y servicios de entre 1.000 euros y 3.000 euros. El resto de los usuarios (32%) destinó el crédito a la adquisición de productos de un valor superior a 3.000 euros, mayormente coches.
