Los bancos avivan la guerra por las hipotecas ante las alertas de un frenazo de la vivienda
Las entidades mantienen los tipos en marzo pese a dispararse el euríbor y la incertidumbre por la guerra de Irán

Una guerra de hipotecas bancarias.
Los bancos están avivando la guerra por las hipotecas ante las alertas de un frenazo de la compra de viviendas como consecuencia de las próximas subidas de tipos de interés por parte del BCE y el conflicto de Irán. Pese al encarecimiento del euríbor tras la ofensiva bélica de EEUU contra el régimen de los ayatolás a finales de febrero, las entidades han decidido en términos generales no subir el precio de contratación de los préstamos para la adquisición de inmuebles a los particulares.
Los primeros datos sobre las tasas que reclaman ponen de manifiesto que la pelea se ha agudizado antes de que la actividad pueda experimentar una caída importante por la incertidumbre. El conjunto del sector aplicó un interés medio del 2,8% -incluyendo comisiones por contratación de productos- en las operaciones selladas en marzo, según los datos recabados por THE OBJECTIVE en el Banco de España.
Este porcentaje es el mismo que reclamaron en febrero, por lo que no llevaron a cabo ningún encarecimiento, a pesar de que el euríbor llegó a dispararse desde el 2,2% hasta rozar casi el 3%. Algunas fuentes matizan que muchas de las transacciones firmadas en marzo fueron negociadas en febrero, por lo que las condiciones fueron pactadas con anterioridad a la guerra de Irán. Además, remarcan que en los meses anteriores los bancos efectuaron subidas en los tipos para intentar terminar con la irracionalidad de la batalla comercial denunciada por diversas entidades con anterioridad, al estar vendiéndose en el mercado hipotecas a pérdidas.
Próximas subidas de tipos
Las mismas fuentes señalan que el repunte en el precio de las hipotecas en las últimas semanas responde a una adaptación al nuevo entorno, y los banqueros anticipan que habrá una desaceleración de la actividad de estos créditos en los próximos meses. En marzo, ya con el conflicto bélico en marcha, los préstamos para la adquisición de vivienda aumentaron un 9,6%, pese a que las transacciones reflejan un encadenamiento de caídas en las operaciones de compraventa.
Esto se debe a varios motivos. En primer lugar, los importes de las hipotecas superan los 170.000 euros por la subida de los precios de la vivienda, que en muchas ciudades alcanza ya los que se registraron en la época de la crisis de 2008. Y segundo, porque aunque haya menos compras de inmuebles, las compras que requieren financiación son más.
Tercer mejor mes desde 2010
Las entidades concedieron en marzo 7.856 millones, lo que supone la tercera cifra mensual más elevada desde 2010. Este importe solo se superó en julio y diciembre del ejercicio pasado. Un hito logrado a pesar también de que algunos grandes bancos han decidido activamente retirarse de la batalla, como el Sabadell, que ha desplomado los nuevos préstamos al entender que la «tensión» del mercado no era propicia para continuar y así defender la rentabilidad. Además, otros como BBVA y Bankinter han seguido fuera de la pelea por el mismo motivo. Estos llevan desde mediados del año pasado pisando el freno en este nicho de actividad.
Sin embargo, otros han aprovechado la retirada de estos para entrar de nuevo en la batalla comercial, como el Santander, que estuvo fuera también buena parte de 2025 por la competencia tan feroz librada por todas las entidades. Los resultados para el grupo cántabro han sido más que productivos, ya que impulsó un 46% la formalización al entender que había una oportunidad para regresar con fuerza a este negocio.
Subida de los tipos por el BCE en junio
El BCE elevará previsiblemente las tasas oficiales del dinero del 2% al 2,25%. A partir de ahí, el consenso del mercado descuenta otras dos subidas más. Pero hay diversidad de opiniones. Por ejemplo, BBVA sigue pensando que no habrá nuevos movimientos, tal y como su servicio de estudios pronosticaba hace semanas, cuando descartaba una catástrofe por Irán. Si finalmente el organismo monetario coloca los tipos en el 2,75%, la demanda de hipotecas se desacelerará más de lo previsto. Ya desde finales del año pasado, las entidades preveían una ralentización por los elevados precios de los inmuebles y la falta de obra nueva. Ante esta situación, han reclamado insistentemente a las autoridades agilizar los trámites para liberar terrenos en los que edificar.
