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Los bancos españoles dan un giro y cierran la cuarta parte de sus oficinas en el extranjero

Las entidades ajustan la red en otros países donde no tienen una filial de 216 a 167 tras las aperturas de años anteriores

Los bancos españoles dan un giro y cierran la cuarta parte de sus oficinas en el extranjero

Oficinas de los principales bancos españoles | Efe

Los bancos dan un giro en su estrategia y han decidido un cierre drástico de las oficinas operativas que tienen en el extranjero. Unas sucursales que operan en mercados en los que las entidades nacionales están presentes sin filiales y que ofrecen servicios a los clientes, especialmente empresariales y grandes fortunas.

En los últimos años habían elevado el número de este tipo de puntos físicos de atención fuera de España mientras reducían su estructura comercial a pie de calle, un ajuste que se llevó a cabo sobre todo tras el estallido de la pandemia. Desde 2019, ejercicio tras ejercicio, el sector había pasado de las 196 oficinas en el exterior a las 216 de 2024. A cierre de 2025, la cifra había descendido un 22,6%, hasta 167, según los datos recabados por THE OBJECTIVE en el Banco de España.

Es decir, que el recorte ejecutado por el sistema financiero español alcanza casi la cuarta parte de las sucursales que tenían en otros países donde no tienen una franquicia. Los bancos tienen abiertos estos centros en mercados del norte de África, en Oriente Medio, Europa y Asia, principalmente. La práctica totalidad de los cierres se efectuaron en el último trimestre: 45 de los 49.

Aumentan los centros de representación

Con ello las entidades dan otro paso en el ajuste de costes y en su adaptación a los procesos cada vez más digitales. Los clientes pueden hacer sus gestiones financieras básicas a distancia, por lo que no necesitan una oficina a su disposición, si bien algunos trámites sí requieren de una atención más personalizada, por lo que la red seguirá existiendo, aunque cada vez más pequeña.

Los bancos, además de tener este tipo de sucursales, tienen otras que son de representación en el extranjero. En estas sirven a sus clientes de servicios no financieros como papeleo y burocracia, además de buscar oportunidades de negocio para dar el paso definitivo y operar a mayor escala.

Las oficinas de representación, por contra, sí han crecido tras años de descensos. En la actualidad, de acuerdo con los últimos datos disponibles, el número se sitúa en 58, cuatro más que en 2024. Aun así, todavía es menor a las que tenían abiertas los bancos en 2019, cuando llegaban a las 67.

Cierres en España al alza

El sector, incluyendo las financieras de consumo, ha seguido recortando en España la red comercial. Y lo ha hecho con una mayor intensidad que en ejercicios previos. El total de oficinas disminuyó el año pasado de las 17.450 a 17.178. Las clausuras se elevaron a 272. Buena parte de este ajuste corresponde al Santander, que cerró casi 200. En lo que llevamos de 2026, el grupo ha ralentizado los recortes de red, tanto en España como en otros mercados en los que tiene una filial.

Los bancos extranjeros han elevado levemente el número de puntos físicos no bancarios que tienen establecidos en nuestro territorio. Las oficinas de representación de entidades foráneas, que buscan oportunidades aquí, han subido de las 28 a las 29. Pero el número es inferior al previo a la pandemia, cuando era de 35.

Cada vez más bancos digitales de fuera se instalan en España o aumentan su peso a través de filiales. Estas plataformas están ganando cuota de mercado en algunos segmentos de actividad, principalmente los depósitos. Su control alcanza más del 5% de las imposiciones a la vista y vencimiento. Pese a ello, los gigantes financieros nacionales aumentan volúmenes.

Aunque los bancos cerraron oficinas en España, por primera vez en cinco años ampliaron la red de cajeros automáticos. Lo hicieron además en pleno auge del dinero en efectivo y a pesar del tirón experimentado por los pagos digitales. El parque de estas máquinas se elevó en 2025 en 138, rompiéndose así la racha de ajustes iniciada en 2020. Los dispensadores de billetes y otros servicios financieros se situaron a cierre de diciembre pasado en 43.310 unidades, frente a las 43.172 registradas 12 meses antes.

El aumento se produce por varios motivos y las cifras indican que la gran banca no ha sido la impulsora del incremento. Por ejemplo, la plataforma online británica Revolut inició un despliegue de cajeros en las principales ciudades españolas en el marco de su plan de expansión.

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