La guerra de Irán dispara un 21% el número de pymes españolas que ya gana menos dinero
Las pequeñas empresas empeoran las ventas, al revés de lo que pasa con las grandes, y sus costes operativos crecen

El ministro de Economía, Comercio y Empleo, Carlos Cuerpo. | EP
La guerra de Irán está asestando un duro golpe a buena parte del tejido empresarial español, dominado por las pymes. Una encuesta hecha por el Banco Central Europeo (BCE) que mide el estado de situación de las sociedades no financieras pone de manifiesto que en el primer mes del conflicto, las pequeñas y medianas compañías ya notaron el impacto en sus cuentas de resultados. En la actualidad, con la extensión de la batalla bélica y las complicaciones en el estrecho de Ormuz, las consecuencias podrían ser muy superiores.
En concreto, un 21% más de las pymes declaraba al supervisor que había sufrido un descenso de sus ganancias en un sondeo que se hizo en su mayor parte tras el inicio de las hostilidades entre EEUU y el régimen de los ayatolás. El porcentaje neto era de un 6% más en la muestra anterior, llevada a cabo a finales del pasado año. Este parámetro es la diferencia entre respuestas de aumento y de retroceso.
La guerra, por contra, aún no ha impactado en las grandes empresas. Es más, las sociedades con más de 250 empleados que estaban observando un aumento de sus beneficios han crecido con respecto a la muestra anterior. Un 24% de estas, en términos netos, aseguró un incremento en el resultado neto, frente al 11% previo.
Subida de costes y menos facturación
Por tanto, se pone de manifiesto la vulnerabilidad de las pymes frente a las corporaciones de más tamaño para hacer frente a escenarios de estrés y subida de costes. Detrás de la caída de las ganancias de las pequeñas se encuentra un encarecimiento de los gastos, tanto laborales como de otro tipo, entre ellos los energéticos.
La encuesta también indica que, mientras las pymes han empezado a soportar una bajada de sus ventas, en el caso de las grandes se ha producido una evolución favorable de la facturación por la comercialización de sus productos y servicios en el primer trimestre de 2026. El IPC, por ejemplo, ya ha indicado un alza de los precios. La inflación repuntó en marzo al 3,4%, y se espera que en los próximos meses siga escalando posiciones.
Menos necesidades de financiación
Un 10% de las empresas españolas en su conjunto elevó sus ventas en el periodo debido al peso de las más relevantes. Sin embargo, el Banco de España, a partir de la encuesta del BCE, señala que este porcentaje fue seis puntos inferior a finales del ejercicio pasado. En cuanto a los costes, los laborales aumentaron en un 71% de los casos, y el resto de gastos se elevó en el 69% del total. Estos últimos niveles, a juicio del Banco de España, son «niveles considerablemente elevados» y están por encima de los registrados tres meses antes (47% y 52%, respectivamente).
La encuesta, efectuada entre el 19 de febrero y el 1 de abril de 2026 y con la participación de un total de 10.544 empresas (1.261 de España), aborda otras cuestiones como las necesidades de financiación de las compañías. Los resultados indican que las empresas de nuestro país redujeron ligeramente su exigencia de acudir a un banco a solicitar créditos. Como consecuencia de ello, un 22% reclamó un préstamo, es decir, tres puntos porcentuales menos.
Disponibilidad crediticia
En el mismo periodo de tiempo, la percepción que tienen las sociedades sobre la disponibilidad de los bancos para otorgar financiación continuó mejorando, aunque de una manera menos intensa. La disponibilidad de préstamos bancarios continuó siendo más positiva, aunque lo hizo de forma moderada y a un ritmo menor que en el trimestre previo. Un 3% de compañías, en términos netos, informó de una mejoría en este aspecto, dos puntos menos que en la anterior muestra.
Las empresas observaron un efecto positivo de la mayoría de los factores que afectan a la oferta crediticia, si bien en casi todos los casos los porcentajes fueron más reducidos. En particular, el regulador subraya el impacto favorable asociado a la mayor disposición de las entidades bancarias a otorgar préstamos, percibido por un 10% de compañías, en términos netos, y al historial crediticio de las empresas, señalado por un 12%.
Malas perspectivas por la incertidumbre
En sentido contrario, el organismo destaca «el fuerte incremento» registrado en el porcentaje de empresas que consideraban que las perspectivas económicas generales dificultaban el acceso al crédito, hasta situarse en un 34%. El desglose por tamaños evidencia que tanto las pymes como las grandes empresas percibieron una mejoría de la disponibilidad de préstamos bancarios, más intensa en el caso de las pymes.
Tanto la demanda de préstamos como la disponibilidad de las entidades a conceder dinero a las empresas ya han empezado a endurecerse por la subida de los tipos de interés. El presidente de CaixaBank, Tomás Muniesa, señaló recientemente que las peticiones ya se estaban desacelerando con fuerza en la actualidad.
