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Economía

La guerra de Irán golpea a las constructoras españolas: el 56% frena su actividad

La situación en Oriente Medio afecta al 90% de las empresas y el 22% se plantea despedir empleados

La guerra de Irán golpea a las constructoras españolas: el 56% frena su actividad

Edificio en construcción.

La guerra en Oriente Medio ya está pasando factura al sector de la construcción en España. Nueve de cada diez constructoras aseguran estar sufriendo un impacto económico «medio o alto» derivado del conflicto, según un informe presentado este martes por la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) durante su Asamblea General. La patronal advierte de que el fuerte encarecimiento de los combustibles, la energía y determinadas materias primas está deteriorando la actividad de las empresas hasta el punto de provocar recortes de producción, retrasos en obras y amenazas sobre el empleo.

El estudio revela que la mayoría de las constructoras ha registrado aumentos de costes de hasta el 15%, aunque el golpe más severo llega por la vía energética. Más del 60% de las compañías asegura haber sufrido subidas superiores al 20% en el precio de los carburantes, mientras que una de cada cuatro eleva ese incremento por encima del 30%. A ello se suma la escalada del coste eléctrico.

El 85% de las empresas consultadas reconoce aumentos de hasta el 20% en la factura energética, una situación especialmente delicada para un sector en el que la energía representa alrededor del 40% de los costes de producción en actividades intensivas en maquinaria, tanto en obra pública como en edificación residencial. La situación es aún más crítica para las empresas que trabajan con betunes y emulsiones asfálticas, según el informe. Casi el 80% afirma que el encarecimiento de estos productos ha elevado sus costes más de un 20%, mientras que cerca de la mitad sitúa el aumento por encima del 30%.

Las empresas absorben el golpe

Según la CNC, el 80% de las constructoras está asumiendo íntegramente los sobrecostes derivados de la crisis energética y del conflicto bélico. Esa presión financiera ya está teniendo consecuencias directas sobre la actividad: el 56% de las compañías reconoce haber reducido ya su producción o estar valorando hacerlo próximamente. El deterioro también amenaza al empleo. El 22% de las empresas admite que está considerando reducir plantilla ante el aumento de costes.

Entre quienes descartan despidos, un 60% asegura que no lo hace por la escasez de mano de obra que sufre actualmente el sector. La patronal alerta además de que esta coyuntura llega en un momento especialmente sensible para España, que necesita acelerar tanto la construcción de vivienda como el desarrollo y mantenimiento de infraestructuras estratégicas.

Riesgo de retrasos y abandono de obras

La organización empresarial insiste en que la falta de actualización de los contratos públicos a los precios reales del mercado está agravando el problema. Según la CNC, esta situación ya está provocando retrasos, ralentización de proyectos e incluso abandono de obras. El informe también pone de manifiesto las dificultades de las empresas para renegociar contratos firmados antes del estallido de la crisis energética. Solo un 3% de las constructoras ha conseguido revisar las condiciones económicas de sus contratos, mientras que un 15% continúa negociando y un 56% asegura haberlo intentado sin éxito.

Ante este escenario, el 90% de las empresas considera que su viabilidad puede verse comprometida si el conflicto se prolonga o si no se aprueban medidas para contener el impacto del encarecimiento energético y de las materias primas. La CNC reclama al Gobierno una reforma de la Ley de Contratos del Sector Público y de la Ley de Desindexación para permitir mecanismos automáticos de revisión de precios en las obras públicas.

El presidente de la patronal, Pedro Fernández Alén, ha advertido de que «el sector es especialmente sensible a la espiral inflacionista derivada de la crisis energética», y reclamó «estabilidad y seguridad jurídica» para evitar un freno en proyectos de vivienda e infraestructuras estratégicas.

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