
Democracia, ¿para qué?
La historia demuestra que en el mundo siempre mandan los mismos. Disfrazan la cosa y hacen creer a las gentes que pintan algo en el juego del poder

La historia demuestra que en el mundo siempre mandan los mismos. Disfrazan la cosa y hacen creer a las gentes que pintan algo en el juego del poder

La política exterior de Estados Unidos es sencillamente desastrosa. Pensó Obama que con espiar a los amigos y a los enemigos era suficiente para cambiar "la percepción del mundo sobre los malos americanos". Por supuesto el mundo piensa lo mismo de Estados Unidos, y los malos creen además que Obama es débil.

El cuerpo humano no está hecho para recibir cada día tantísimas malas noticias, situaciones injustas, o acontecimientos incomprensibles

Hace años que dejé de creer y confiar en la ONU S.A., más que una organización, creo que se ha convertido en una gran corporación

Aunque los tambores de guerra no se han apagado completamente, la Administración de Obama parece dispuesta a darle una última oportunidad a la diplomacia
Cuando una guerra es tan beneficiosa como la mexicana se promueven los tratados comerciales, no los de paz
Mientras las batallas no ensucien mi jardín, nadie renuncia.
En su discurso de aceptación, debió lidiar con un imposible: defender ante una audiencia pacifista mundial la posibilidad de una «guerra justa».
Uno admira al noble pueblo de los Estados Unidos de América del Norte. Uno, en cambio, no admira a los dirigentes de ese noble pueblo.

Disparar el primer misil es sencillo, pero una vez abierta la caja de Pandora las derivaciones que puede adquirir la crisis siria son imprevisibles.