THE OBJECTIVE
Cultura

'Estoy pensando en dejarlo': la última puerta de Kaufman a nuestra mente

La nueva película del escritor de ‘Olvídate de mí’ y ‘Cómo ser John Malkovich’ es fabulosa y cargante y en algún punto pensarás en dejarla: darle al stop, ponerte a otra cosa —pero no podrás—

‘Estoy pensando en dejarlo’: la última puerta de Kaufman a nuestra mente

Netflix

Tiene un comienzo apabullante: «Estoy pensando en dejarlo. Cuando llega, el pensamiento persiste. Se adhiere, perdura, domina. No hay nada que pueda hacer. De verdad. No me deja. Está ahí, me guste o no. Cuando como, cuando me acuesto. Cuando duermo, cuando me despierto. Siempre está ahí. Siempre. No hace mucho que pienso en ello. La idea es nueva. Pero a la vez me parece una idea pasada. ¿Cuándo se gestó? ¿Y si este pensamiento no lo concebí yo y me lo inculcaron ya elaborado?».

A Charlie Kaufman, que es un maestro de escritores, que es un maestro de mundos y que es mejor que todos nosotros, no le gustan las reglas —salvo que sean suyas—. A Charlie Kaufman le gusta coronar las cumbres de la originalidad y le gusta lo que le gusta. La voz en off, por ejemplo. Tiene sus conflictos por ello: nos lo dijo en Adaptation (El ladrón de orquídeas), en cuerpo de Nicolas Cage: tal vez sea la voz en off un recurso para escritores sin recursos, pero me gusta y hay poco más que añadir. No sería posible esta película —Estoy pensando en dejarlo— sin la voz en off; sería posible otra, seguro. La voz en off es la que piensa; lo demás es lo que ocurre, aunque nos lleva un tiempo descubrir dónde.

La premisa es clara: un joven recoge en coche a su novia para cenar en casa de sus padres, que viven en una granja en las afueras —¿en las afueras de dónde?—. No se conocen mucho, eso queda claro. Ella piensa en dejarlo. En el coche y en una larga ruta entre la nieve comienza la confusión, el monólogo interior, la pregunta: ¿qué nos estás contando, Kaufman? Él mismo tenía sus dudas: se las confesó a su reparto, bromeó sobre ello con la prota Jessie Buckley —cuando sustituyó de urgencia a Brie Larson, Kaufman le dejó junto al guion una nota: «No te preocupes, sé de qué va la película»—. Lo mismo cuenta la segunda mitad de la pareja, Jesse Plemons, en este perfil publicado en The New York Times; un intérprete fabuloso, de mil virtudes, que parece saber qué está haciendo en cada momento. «Me encantan los actores a los que no se les nota que están actuando», le dice al reportero. «No les encontrarás dando un paso en falso. No les pillarás». A sus 32 años, ha trabajado con Steven Spielberg, Martin Scorsese y Paul Thomas Anderson; lo conocemos, también, por su papel secundario en Breaking Bad.

El pasillo de Charlie Kaufman a nuestra mente 1
Jesse Plemons, Jessie Buckley, Toni Collette y David Thewlis comparten mesa en Estoy pensando en dejarlo. | Foto; Netflix

Los millones de Netflix no van únicamente a entretenimientos de usar y tirar; Netflix quiere que los festivales y las academias lo tomen en serio, que descubran su compromiso-con-el-cine, que admiren su apuesta por autores-de-verdad. Le han permitido a Kaufman hacer lo que ha querido, incluso rodar en 4:3 —no es una elección cualquiera: alimenta una atmósfera opresiva y terrorífica a ratos—, y le han financiado el proyecto sin disponer de apellidos que garanticen taquilla —en parte, porque no la hay—. Donde no llega el dinero de los estudios, llega el dinero de Netflix.

Estoy pensando en dejarlo, que está basada en la novela de Iain Reid, es una película fabulosa y cargante; se disfruta mejor con la espalda relajada, con el cuerpo y la mente en calma, sin actitud felina; se comprende mejor con el corazón que con la cabeza, en el sentido más lyncheano del asunto —no es tan importante comprender la historia como vivirla—. Es una historia sobre la soledad, sobre darle machaconamente vueltas a lo que pudo ser y no fue, sobre explorar cierto grado de locura, sobre dejarse llevar por los juegos de la mente y salir derrotado, pero salir. El último Kaufman tiene de soñar despierto y de vivir dormido y en algún punto pensarás en dejarlo: darle al stop, ponerte a otra cosa. No podrás —y está bien que así sea—. Estoy pensando en dejarlo se adhiere, perdura, domina. Y no hay nada que puedas hacer. De verdad.

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D