La situación de Jonathan Andic en Mango: vicepresidente, sin mediar en el día a día y con una fortuna de 2.700 millones de euros
El hijo del presidente del gigante textil fue detenido, el pasado martes, acusado del homicidio de su progenitor

Jonathan Andic, en una imagen de archivo. | EP
Jonathan Andic está en el foco de la polémica. El primogénito del fundador de Mango, Isak Andic —quien murió al caer por un terraplén en una montaña de Barcelona—, fue detenido el pasado martes, a primera hora de la mañana, acusado del homicidio de su progenitor. Y es que el empresarios siempre estuvo en el foco de los investigadores por sus continuas contradicciones sobre lo que pasó en esa mañana del 14 de diciembre de 2024. Desde la muerte de su padre, Jonathan se ha seguido manteniendo dentro de la empresa familiar y sus tres hijos fueron quienes heredaron Mango, una de las compañías textiles más importantes de nuestro país.
Sí que es cierto que, hoy en día, Jonathan ya no ejerce responsabilidades en la gestión del día a día de la empresa. Es por eso que, actualmente, todos sus esfuerzos están dedicados a gestionar el patrimonio familiar. Aún así, sigue manteniendo su cargo como vicepresidente de Mango, una posición fundamental dentro de la compañía. Como vicepresidente, además, Jonathan sigue formando parte del consejo de administración, representando a su familia. El órgano se reúne, varias veces al año, y se encarga de definir las grandes líneas estratégicas de la empresa.
Qué cargos tiene Jonathan Andic en Mango

Fue el pasado verano cuando, además, dijo ‘adiós’ a su proyecto más especial; Mango Man, donde estuvo casi dos décadas. De esta manera, como explican desde Cadena Ser, Jonathan Andic está centro en la presidencia de Punta Na Holding, una sociedad patrimonial familiar que tiene su sede en el centro de la ciudad condal. A través de esta se agrupan varias inversiones empresariales y activos inmobiliarios, así como la participación de la familia dentro de Mango. Precisamente ha sido su familia la que ha apoyado, en todo momento, al joven, insistiendo en su inocencia y apuntando a la importancia de dejar que la investigación siga su curso.
Antes de que sucediera la tragedia, dentro de Mango, se daba por hecho que sería Jonathan el relevo natural de Isak, cuando tomara la decisión de jubilarse. Esto hizo que, desde 2010, comenzara a tener más peso dentro de la compañía. Sin embargo, esta decisión no llegó a consolidarse, ya que sufrieron varias pérdidas, lo que le llevó a Isak a volver a retomar el control directo de Mango. Además, en sus últimos años de vida, Isak insistió en separar a su familia de su proyecto profesional. En ese momento, depositó toda su confianza en Toni Ruiz, quien, actualmente, hace las veces de consejero delegado. A finales de 2023 —un año antes de la muerte de Isak—, Ruiz entró al accionariado de Mango con una participación del 5%. El resto, sigue en el haber de los tres hijos de Isak, Jonathan, Judith y Sarah.
A pesar de la ausencia de su creador, Mango sigue siendo todo un referente dentro del mundo textil. Es más, ha logrado marcar cifras récord en el último año. No hay que olvidar que la empresa cerró 2025 con un beneficio neto de 242 millones de euros, un 11% más que el año anterior.
Sus dos hermanas, Sarah y Judith, fundamentales en la empresa familiar
Jonathan es el único hijo varón y, históricamente, el más mediático y vinculado al producto de Mango. Entró en la compañía en 2005 y pasó por todos los escalafones —tiendas, producto y compras—. Durante 17 años lideró con gran éxito la línea masculina —Mango Man—, llevándola a su época dorada, y llegó a ser vicepresidente ejecutivo. Dejó las funciones del día a día para centrarse en la estrategia pura. Es vicepresidente del Consejo de Administración de Mango y uno de los principales herederos de la gestión de la multinacional. Judith es la que heredó la sensibilidad más artística de la familia y siempre ha preferido los talleres de costura antes que los despachos financieros.

Trabaja en el cuartel general de Mango en Barcelona —el Hangar— plenamente integrada en los equipos de diseño de producto y colecciones de mujer —Mango Woman—. Ha estado muy involucrada en los últimos años en el reposicionamiento de la marca hacia una moda de mayor calidad y diseño sofisticado, supervisando tendencias y la selección de tejidos. Su día a día consiste en crear ropa, estar en contacto con los diseñadores y definir la estética que luego se vende en todo el mundo. Sarah, por su parte, se enfoca en un área mucho más analítica, discreta y estratégica: el sector inmobiliario y el holding de la familia. Su labor principal está ligada a Punta Na, la potentísima sociedad patrimonial a través de la cual los Andic gestionan su inmensa fortuna fuera de las tiendas de ropa.
Sarah supervisa la gestión de la espectacular cartera de inmuebles de la familia, que incluye edificios de oficinas enteros y los locales comerciales más cotizados de las Millas de Oro de ciudades como Madrid, Barcelona, París o Londres —muchos de los cuales están alquilados a la propia Mango o a marcas de la competencia—. Es la encargada de que el dinero de la familia siga creciendo y diversificándose.
La fortuna de Jonathan Andic
La fortuna de Jonathan Andic ha experimentado una transformación gigantesca y muy compleja. Al analizar su riqueza actual, no se puede desligar de la herencia de su padre, Isak Andic, y del impresionante rendimiento económico que está teniendo la firma textil. Tras recibir la herencia por el fallecimiento de su padre a finales de 2024, el patrimonio de Jonathan Andic se ha consolidado de manera espectacular. Varias estimaciones y listados de grandes patrimonios en España sitúan su fortuna personal en una horquilla de entre 2.500 y 2.700 millones de euros.
La mayor parte de la liquidez de Jonathan no proviene ya de una nómina como empleado —puesto que dejó sus funciones ejecutivas en Mango Man—, sino del millonario reparto de beneficios de la compañía textil. Los resultados de Mango están siendo históricos, llegando a ingresar 3.800 millones de euros en su último ejercicio. Gracias a este rendimiento, la compañía aprobó un dividendo récord para sus accionistas. De ese reparto global, los tres hermanos Andic han percibido de forma directa unos 206,7 millones de euros, lo que significa que a Jonathan le han correspondido personalmente cerca de 69 millones de euros en un solo pago de dividendos.

Además de las acciones de Mango, una parte muy importante de su fortuna está blindada en Punta Na, la sociedad patrimonial de la familia. A través de este holding, Jonathan y sus hermanas poseen locales comerciales estratégicos en las calles más caras de las principales capitales del mundo —como el Paseo de Gracia en Barcelona, la calle Serrano en Madrid o locales en París y Londres—. Este patrimonio inmobiliario genera unos ingresos constantes por alquileres que blindan su riqueza de manera independiente a cómo funcione el sector de la moda.
Aunque el dinero pertenece a los tres hermanos, Isak Andic dejó la fortuna protegida bajo un protocolo familiar muy rígido. Las acciones de Mango y el grueso de los bienes no se pueden vender alegremente de forma individual, sino que están diseñados para permanecer unidos en un holding familiar. Esto garantiza que, pase lo que pase con la situación personal o judicial de cualquiera de los herederos —como la investigación que actualmente salpica a Jonathan—, el control de la empresa y la estabilidad de la fortuna multimillonaria queden completamente a salvo.
