Los dos días de Leonor en Zarzuela antes de la llegada del Papa: repaso al protocolo y el reencuentro con su hermana y los Reyes
La princesa llegó el pasado miércoles a la capital después de los tres actos en los que participó en Murcia

Leonor, en una imagen de archivo. | Gtres
La princesa Leonor vivió, el pasado miércoles, un momento muy especial. La heredera fue condecorada con tres Medallas de Oro; de la Asamblea Regional, la ciudad de San Javier y de la Región de Murcia. En el evento, la princesa quiso agradecer a la Región todo lo que habían hecho por ella en estos últimos meses que ha pasado en la Academia General del Aire, donde se ha estado formando en su último año de educación militar. Tras terminar sus actos de ese miércoles —en los que se recorrió la ciudad de San Javier y el centro de la ciudad—, la princesa terminó el día con un cóctel y, luego, puso rumbo a Zarzuela. Allí llegó a última hora de la tarde, tal y como muestra la actividad del Falcon.
Y es que, este mismo fin de semana, la princesa tendrá un papel fundamental durante la visita del Papa a Madrid, en la que participará en dos actos. El primero, este próximo sábado, cuando reciba al Pontífice en el Palacio Real y, el siguiente, el domingo, participando en la misa de la Cibeles. Dos actos que, aunque ella no sea la protagonista, sí que se tienen que preparar, algo en lo que ha estado centrada en su vuelta a casa antes de tiempo. Y es que será a finales de junio cuando la hija de los Reyes vuelva definitivamente a Zarzuela, dejando atrás su último año de formación militar, para estudiar en la Universidad Carlos III de Madrid.
La llegada de Leonor a Madrid antes que el Papa

Leonor y su hermana, la infanta Sofía, se unen a los Reyes Felipe y Letizia para recibir oficialmente al Papa en Madrid. Tras la bienvenida, participa en el encuentro institucional privado de la Familia Real con el Pontífice. Al día siguiente, la princesa y la infanta acudirá a la multitudinaria eucaristía que el Papa oficiará al aire libre en la Plaza de Cibeles. La vuelta a casa de Leonor, además, coincide con la de su hermana, la infanta Sofía, quien se encuentra estudiando en Lisboa y quien también tendrá un papel fundamental en el paso del Pontífice por la capital.
Leonor estará mañana en primera línea junto a los Reyes Felipe y Letizia en la ceremonia de bienvenida en el Palacio Real. Se ha dispuesto que participe de manera activa en el encuentro privado con León XIV. Así, sus padres llevarán a cabo la recepción del Ppa en el aeropuerto, mientras que Leonor y su hermana le esperarán en el Palacio Real. Este momento tendrá un papel muy importante, ya que será la primera vez que veamos a las dos hermanas en un acto religioso de tal envergadura. Por ello, es previsible que hayan recibido preparación en materia de protocolo, precedencias, saludos y etiqueta vaticana, aunque la Casa Real no ha detallado públicamente esos preparativos.
Un repaso al protocolo, prueba de vestuario y ensayos
Además, lo más probable es que, desde Casa Real, quieran dar un mayor protagonismo a la princesa, como parte de su progresiva asunción de responsabilidades como heredera al trono. La clave es que la visita del Papa servirá también para reforzar la imagen institucional de la heredera al trono. La princesa Leonor de Borbón no estará simplemente como acompañante de los Reyes, sino que asumirá por primera vez un papel visible como anfitriona de un Pontífice siendo ya adulta y con funciones oficiales consolidadas. Entre sus funciones destacan la de recibir al Papa junto a los Reyes, participar en los actos oficiales de bienvenida, asistir a la gran misa y acompañar al Pontífice.
Lo más relevante, según los analistas de protocolo, es el valor simbólico de su presencia. La imagen de Leonor junto al Papa proyecta continuidad de la Corona y la presenta ante la comunidad internacional como futura jefa del Estado español. Junto a su hermana, la intención sería que ambas ejerzan de anfitrionas institucionales y ganen visibilidad en un acontecimiento seguido por millones de personas dentro y fuera de España. Desde el punto de vista protocolario, también será una prueba importante para Leonor con saludos oficiales, trato al Pontífice, presencia en ceremonias religiosas y representación diplomática de alto nivel. Son tareas que forman parte de la preparación que está realizando para su futuro papel como reina.

La preparación para la visita, además, incluye varios puntos. El primero de ellos tiene que ver con cómo dirigirse al Papa y cómo saludarle. También, tienen que tener claro el orden de precedencias en cada acto, la posición que deben ocupar en las ceremonias, recepciones y fotografías. De la misma forma, deberá recordar las normas de etiqueta relacionadas con los actos religiosos y diplomáticos. La preparación institucional también será fundamental; Leonor y su hermana deberán estudiar la agenda de la visita, concertada los temas que tratará el Papa, conocer las relaciones de España y la Santa Sede y revisar, un poco, los perfiles de las personalidades y autoridades que acuden al evento.
Antes de eventos de esta magnitud suelen realizarse distintos ensayos. Así, se practican los recorridos por los lugares donde tendrán lugar los actos, se realizan simulaciones de llegadas, saludos y desplazamientos y, también, se llevan a cabo ensayos de seguridad y coordinación con escoltas y el personal de protocolo. Como heredera de la Corona, Leonor también recibe preparación para mantener conversaciones institucionales, gestionar su lenguaje corporal ante las cámaras y representar a la Corona con mucha naturalidad. Además, se estudia cuidadosamente el tipo de vestimenta apropiado para cada acto, así como los elementos simbólicos que pueden transmitir respeto tanto a la institución como a la Iglesia. Es más, nada debe quedar al azar.

Lo interesante es que este tipo de preparación no se limita a la visita del Papa. Forma parte de la formación continua de Leonor como futura reina. Cada gran acto internacional —cumbres, visitas de Estado, funerales de jefes de Estado o encuentros con líderes religiosos— sirve como entrenamiento práctico para las responsabilidades que asumirá algún día como jefa del Estado.
