El Ejército del Aire despliega por primera vez en un ejercicio de la OTAN un avión cisterna A330
La aeronave de reabastecimiento en vuelo acumula cerca de 50 horas y 167.000 kg de combustible transferido

Airbus A330 MRTT realizando una operación de reabastecimiento en vuelo a dos cazas F-18. | Ejército del Aire
El Ejército del Aire y del Espacio ha desplegado por primera vez un avión Airbus A330 MRTT del Ala 45 en unos ejercicios de la OTAN. En el despliegue aliado desarrollado entre el 8 y el 19 de junio sobre el espacio aéreo de Finlandia, Suecia y Noruega, han participado también siete cazabombarderos F-18 pertenecientes al Ala 12 de la Base Aérea de Torrejón (Madrid).
Este adiestramiento aéreo, planificado y ejecutado por primera vez de forma independiente por el Mando Aéreo Aliado, reunió a 18 naciones y cerca de 200 plataformas aéreas, con el objetivo de reforzar la interoperabilidad, la estandarización de procedimientos y la cohesión de la fuerza aliada en el flanco norte. La dirección táctica se llevó a cabo desde el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de Bodø, en Noruega.
Durante las maniobras, se han producido unas 150 salidas diarias, en las que a las aeronaves cisterna se les asignó un rol como multiplicadores de fuerzas. El avión del Ejército del Aire ha operado junto a los A330 MRTT de la flota multinacional MMF (Multinational MRTT Fleet), de Reino Unido y de Francia, los A400M de Francia, los Boeing KC-135R de Turquía y los KC-135 Stratotanker y KC-130J de Estados Unidos. La función clave de estos aviones fue la de garantizar el reabastecimiento en vuelo continuo para sostener el alto ritmo de las operaciones aéreas combinadas, extender el alcance de los cazas de cuarta y quinta generación sin necesidad de tomar tierra y validar la doctrina de dispersión de fuerzas en escenarios con un alto nivel de realismo.
El ejercicio contó con la participación de cazas como el F-16, el F-18, el Rafale, el Eurofighter o el F-35. Sus misiones se centraron en consolidar la integración y la dispersión táctica, así como en la supresión de defensas aéreas enemigas. Asimismo, participaron aeronaves de mando, control y reconocimiento, como el E-3A AWACS, clave para coordinar las operaciones multidominio.
El A330 español, que partió junto a los siete F-18 de su base de origen en Torrejón de Ardoz (Madrid), fue el encargado de asegurar el despliegue y repliegue de los cazas, proporcionando repostaje de combustible en vuelo durante la ruta hacia los países nórdicos. Una vez en zona, las aeronaves españolas fijaron sus bases de operaciones en territorio finlandés, concretamente en los aeródromos de Rovaniemi y Jyväskylä, desde donde operaron integradas en el dispositivo aliado.
La participación en esta edición del ejercicio Ramstein Flag, según ha informado el Ejército del Aire, ha reforzado su reciente capacidad de reabastecimiento estratégico. A lo largo del ejercicio, la aeronave española acumuló cerca de las 50 horas de vuelo, ejecutando más de 70 contactos con receptores y suministrando un total de 167 000 kg de combustible en el aire. Estas cifras demuestran «la fiabilidad de la plataforma y la excelente preparación de las tripulaciones» del Ala 45 en escenarios de alta intensidad.

El ejercicio aliado, más allá de las operaciones aéreas, ha supuesto un «hito logístico crítico» para el Ala 45, ya que el mantenimiento de la aeronave durante todo el despliegue se ha realizado exclusivamente con personal de la unidad. Operar en un escenario internacional «tan exigente» prescindiendo del soporte habitual que proporcionan empresas externas especializadas demuestra la madurez técnica de los mecánicos y especialistas del Ejército del Aire, consolidando la capacidad de la flota para operar de manera verdaderamente autónoma y sostenida lejos de sus bases habituales.
Con este despliegue estratégico, el Ejército del Aire y del Espacio refuerza su capacidad de proyección en entornos clave, consolida el empleo operativo del A330 MRTT y contribuye a la interoperabilidad aliada en un ejercicio de referencia para la defensa aérea y la seguridad colectiva.
Aviones cisterna para Polonia
La participación española del avión de reabastecimiento en vuelo en el ejercicio aliado se ha visto marcada por la reciente noticia de que el Gobierno de España se comprometió a ceder a Polonia su turno para fabricar el avión cisterna del grupo europeo en sus instalaciones en la Base Aérea de Getafe (Madrid).
El viceprimer ministro y ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, anunció que sería una compra conjunta con España, aunque en realidad se trata de permitir a Varsovia que su pedido al gigante aeronáutico europeo se agilice con al menos dos de estos aparatos para poder suministrar queroseno en vuelo a sus nuevos F-35 de fabricación estadounidense, según fuentes militares consultadas por THE OBJECTIVE.
La planta de Airbus en la ciudad madrileña se encarga de transformar aviones de pasajeros en este tipo de aeronaves cisterna. El ministro no ha precisado el número de aviones a adquirir, pero fuentes conocedoras de los planes del Gobierno polaco hablan de cuatro. Kosiniak-Kamysz ha agradecido al Ministerio de Defensa y a la industria española su apoyo, y ha resaltado que España es un socio comprometido con la seguridad de los aliados.
