The Objective
Gente

Jaime Cantizano, 52 años: «Me levanto de un salto y no puedo renunciar a desayunar margarina; me cuido y como bien»

El presentador de Onda Cero ha protagonizado varios 'madrugones' durante la mayoría de su carrera laboral

Jaime Cantizano, 52 años: «Me levanto de un salto y no puedo renunciar a desayunar margarina; me cuido y como bien»

Cantizano, en una imagen de archivo. | Gtres

Jaime Cantizano siempre ha sido un hombre de madrugones. El presentador de Onda Cero comenzó a levantarse pronto por la televisión, luego por la radio y, más tarde, cuando se convirtió en padre. En todo este tiempo, el presentador ha aprendido que es importantísimo llevar una rutina marcada, empezando por las horas del sueño y terminando con la alimentación.

A sus 52 años, es uno de los presentadores más consolidados de la televisión y la radio en España, y si algo define su rutina diaria es la disciplina, el equilibrio y los madrugones de campeonato. A lo largo de su carrera —especialmente en sus etapas al frente de programas matinales como Atrévete en Cadena Dial, Por fin no es lunes en Onda Cero, o más recientemente en las mañanas de la televisión y la radio—, ha tenido que adaptar su cuerpo a horarios muy exigentes.

La rutina de Jaime Cantizano

Cuando ha estado al frente de formatos matinales, su día empieza contractualmente de madrugada, a menudo entre las 4:00 y las 5:00 de la mañana. Lo primero que hace es repasar la escaleta del programa y la actualidad informativa del día. Es un profesional que prioriza llegar al estudio con los deberes hechos, por lo que el silencio de la madrugada es su momento de máxima concentración. En 2016, Jaime fue padre de su hijo Leo, lo que dio un vuelco total a sus prioridades y a su agenda. Su rutina está completamente cuadrada para poder compaginar el trabajo con la crianza.

Al trabajar principalmente en las mañanas, suele dejar las tardes libres para recoger a su hijo del colegio, hacer los deberes y pasar tiempo de calidad con él. Ha admitido en varias ocasiones que ser padre soltero requiere una organización casi militar, pero que es su absoluta prioridad. Si algo define la rutina física de Cantizano es la constancia. Él mismo ha confesado en varias ocasiones que el ejercicio no es solo por estética, sino su válvula de escape mental. Raro es el día que no entrena. Suele combinar el gimnasio —fuerza y cardio— con salir a correr al aire libre.

Para aguantar tantas horas directo frente a las cámaras o el micrófono sin bajones de energía, cuida al milímetro lo que come. Su alimentación se basa en proteínas limpias, verduras, fruta y carbohidratos de digestión lenta. Evita los procesados y los excesos, especialmente de lunes a viernes. Además, suele dejar planificadas sus comidas para no caer en la tentación de comer cualquier cosa rápida en los comedores de las cadenas o emisoras. Para poder rendir al día siguiente con una sonrisa y la mente ágil, el final de su día es muy predecible. Cena temprano junto a su hijo e intenta estar en la cama alrededor de las 22:00 o 22:30 horas. Sabe que sin un mínimo de 6 o 7 horas de sueño, sostener el ritmo del directo diario es imposible.

En más de una ocasión, el propio Cantizano ha confesado que se levanta «de un salto» y que, en sus desayunos, no puede faltar la margarina. «Me cuido y como bien», ha explicado. En los últimos tiempos, su vida ha dado un giro muy importante, consolidando un momento de plena madurez, estabilidad y felicidad, tanto en el terreno profesional como en el personal. Cantizano cerró su etapa en la televisión pública —donde presentaba Mañaneros en La 1— para volcarse de lleno en su gran pasión: las ondas. Se encarga de pilotar el codiciado tramo de las tardes de Onda Cero (de 15:00 a 19:00 horas), tomando el relevo de la mítica Julia Otero.

Se levanta pronto y desayuna saludable

Este horario vespertino le ha cambiado la vida. Ha dejado atrás los despertadores a las 4 de la mañana, lo que le permite tener una rutina mucho más humana, descansar mejor y contar con mañanas completamente libres para él. Si algo destaca de su momento actual es que ha dejado un poco de lado el blindaje extremo que siempre tuvo con su intimidad, mostrándose más natural y abierto a compartir su felicidad. Hace casi un año se casó con Miguel García Golding. Una boda que consolidó una relación muy estable y de la que el propio Cantizano habla maravillas, asegurando que el matrimonio les ha aportado una complicidad y una calma enormes.

Su hijo Leo, que ya es todo un hombrecito, sigue siendo el motor de su vida. El horario de tardes en la radio le permite llevarlo al colegio todas las mañanas y disfrutar de rutinas familiares muy estables. La familia la completa su inseparable perra, Duna. Buscando escapar del bullicio, el estrés de Madrid y el foco mediático, Cantizano reside en una casa a las afueras de la capital que destaca por su espectacular entorno natural. Vive en una vivienda unifamiliar rodeada de un frondoso jardín que él mismo define casi como un bosque. En este hogar es donde encuentra la paz para leer la prensa de forma pausada, cuidar de sus plantas y continuar con su estricta rutina de entrenamiento físico, pero ahora con mucha menos prisa que antes.

Jaime nació en Jerez de la Frontera en 1973 y, aunque de adolescente no tenía del todo claro su futuro, la radio se cruzó en su camino muy temprano. Comenzó a colaborar de forma casi amateur en Los 40 Principales en Jerez. Su voz grave, sumada a una dicción perfecta y una gran telegenia natural, llamó la atención rápidamente. Pronto pasó a la información generalista y el magacine en la Cadena SER y posteriormente en Onda Cero en Andalucía. Durante casi una década, Cantizano fue el clásico periodista de provincias: locutaba informativos, cubría eventos locales, hacía entrevistas a pie de calle y presentaba programas de entretenimiento. Esa versatilidad fue su mejor universidad.

A finales de los 90, su nombre empezó a sonar en los despachos de Madrid. El salto definitivo se produjo a las órdenes de una de las grandes figuras de la radio española: Iñaki Gabilondo. Cantizano se incorporó al equipo de Hoy por hoy en la Cadena SER, lo que le dio visibilidad nacional. Si hay un punto de inflexión en los inicios de su éxito masivo, ese ocurre en 2003. Antena 3 le confió la franja del prime time de los viernes para presentar un nuevo formato de crónica social: ¿Dónde estás corazón? —que luego pasó a llamarse simplemente DEC—. El programa se convirtió en un auténtico titán de las audiencias, compitiendo cara a cara con los formatos de Telecinco durante más de ocho años.

Publicidad