Marius Borg seguirá en prisión hasta que haya sentencia: deniegan su libertad por riesgo de reincidencia
El hijo de Mette-Marit asegura que estar encerrado mientras su madre está tan mal es insoportable

Marius Borg y Mette-Marit | Gtres
Marius Borg Høiby continuará en prisión preventiva hasta conocer su sentencia. Así lo ha determinado el Tribunal de Apelación noruego, que ha dado la razón a la Fiscalía y ha revocado la decisión del Tribunal del Distrito de Oslo, que en un primer momento había aceptado la solicitud de arresto domiciliario formulada por la defensa del joven. Esta es la cuarta vez que Marius ve rechazada su petición de cumplir la prisión preventiva fuera de la cárcel.
El argumento la defensa en esta ocasión fue el deterioro de la salud de su madre: la princesa Mette-Marit, que sufre una fibrosis pulmonar crónica diagnosticada en 2018 que se ha agravado recientemente hasta el punto de que ha sido incluida en la lista de espera para recibir un trasplante de pulmón. Su delicado estado le impide desplazarse a visitar a su hijo en la cárcel, circunstancia que el propio Marius expuso ante el juez de primera instancia el pasado lunes con estas palabras, recogidas por la televisión pública noruega NRK: «Saber que cada domingo puede ser la última vez, porque no sabemos cuándo tendrá un nuevo pulmón y es una operación de alto riesgo… Estar encerrado mientras sé que mamá está tan mal es insoportable».
Esos argumentos convencieron al juzgado de primera instancia, que concedió la libertad condicional aludiendo al bajo riesgo de que Høiby volviese a quebrantar la orden de alejamiento sobre una de las víctimas, y valorando que mantenerlo encarcelado resultaba excesivamente gravoso tanto para él como para su madre enferma. Sin embargo, la Fiscalía recurrió de inmediato esa resolución y el Tribunal de Apelación le ha dado la razón.

«Alta probabilidad» de reincidencia: la clave del fallo
El Tribunal de Apelación ha sido contundente en su resolución. Según recoge la cadena pública NRK, el fallo establece que existe un «alto grado de probabilidad» de que Høiby vuelva a delinquir si es puesto en libertad, y descarta que la enfermedad de la princesa sea un factor que reduzca ese riesgo. El Tribunal precisó que no se trata de una cuestión de voluntad por parte del acusado, sino de su «capacidad, estilo de vida y factores de riesgo», términos que figuran literalmente en la resolución.
La reacción del equipo legal de Marius no se hizo esperar. Su abogada defensora, Ellen Holager Andenæs, declaró a NRK que estaban «muy, muy decepcionados» y que la decisión les resultaba «casi incomprensible». La defensa estudia ahora si presenta un nuevo recurso ante el Tribunal Supremo.

Un historial de solicitudes rechazadas
Marius Borg ha solicitado en varias ocasiones la posibilidad de cumplir el internamiento en su domicilio con una tobillera electrónica, sin éxito en ningún caso. En su primera solicitud, Marius argumentó la dureza del régimen de aislamiento al que está sometido, un protocolo que en Noruega se aplica de forma automática a todos los acusados por delitos de violación por razones de seguridad. También señaló la deficiente calidad del aire en la prisión, que dificultaba las visitas de familiares con problemas respiratorios, alusión que fue interpretada como una referencia implícita al estado de salud de su madre. Fue precisamente el juez quien preguntó en aquella ocasión si se refería a la princesa Mette-Marit, lo que generó controversia al considerar que ese asunto no debería haberse introducido en el procedimiento.
Tras recibir el último rechazo del Tribunal Supremo, el empeoramiento de la salud de la princesa le llevó a intentarlo una vez más. Esta vez, además de acudir directamente a la Policía, solicitó una reunión con los médicos de Mette-Marit para recibir información clínica de primera mano. Ambas peticiones fueron denegadas antes de que elevara el asunto al tribunal. Cabe señalar que el arresto domiciliario que Marius solicitaba es una modalidad que en la actualidad solo se aplica a doce presos en Noruega, la mayoría de ellos condenados por delitos de carácter económico.

40 delitos y una sentencia el 15 de junio
Tras más de un año de investigación policial y siete semanas de juicio oral, la sentencia se hará pública el próximo 15 de junio a las 8:30 horas en el Tribunal del Distrito de Oslo. La Fiscalía ha solicitado una pena de siete años y siete meses de prisión tras atribuirle un total de 40 delitos. Entre los cargos más graves figuran cuatro violaciones a otras tantas mujeres mientras dormían, seis casos de conducta sexual vejatoria, múltiples episodios de violencia y agresiones en el ámbito de relaciones de pareja, amenazas de muerte, acoso a agentes de policía, reiteradas vulneraciones de órdenes de alejamiento contra dos exnovias, grabación de genitales de varias mujeres sin su consentimiento, daños, alteración del orden público e infracciones de tráfico.
A esta lista inicial de acusaciones se sumaron, el 19 de enero de 2026, seis imputaciones adicionales: una violación grave de la legislación sobre estupefacientes, dos nuevas vulneraciones de órdenes de alejamiento y tres episodios de conducción temeraria en motocicleta. Posteriormente, el tres de marzo de 2026, la Fiscalía presentó una acusación formal adicional con dos cargos más: comportamiento imprudente y otra vulneración de la orden de alejamiento.
La defensa, por su parte, pide la absolución de los cargos más graves y solicita una pena no superior a un año y seis meses para los hechos que el propio acusado ha reconocido, entre ellos el transporte de marihuana y amenazas. Høiby ha admitido públicamente tener problemas con el alcohol y otras sustancias, así como padecer trastornos psicológicos.
