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Leonor, de incógnito para visitar uno de los pueblos más bonitos de Gran Canaria: «No sabíamos nada»

La princesa ha sorprendido a los vecinos de Teror, al aparecer junto a sus compañeros de la AGA, en el centro del pueblo

Leonor, de incógnito para visitar uno de los pueblos más bonitos de Gran Canaria: «No sabíamos nada»

Leonor, en una imagen de archivo. | EP

La princesa Leonor se encuentra en Gran Canaria. Así lo han confirmado desde el diario canario El Día, en el que han informado que la heredera se ha dejado ver por la localidad de Teror. Concretamente, en la Basílica de Nuestra Señora del Pino. Lo cierto es que el viaje no ha sido anunciado por la Casa Real, ya que la princesa se encuentra de formación, junto al resto de sus compañeros de la Academia General del Aire. Aunque eso sí, su visita a esta pequeña localidad de montaña no ha pasado desapercibida. «No sabíamos nada. Estábamos por aquí, por el pueblo, y vine precisamente a ver a la Virgen. Me dijeron que la princesa estaba en Teror y dije: vamos a verla», ha contado una vecina al mencionado periódico.

Y es que ha sido a primera hora de la mañana cuando la princesa se ha dejado ver entrando en esta iglesia y, más tarde, posando junto al resto de sus compañeros en la fachada. Lo cierto es que, desde que puso un pie en San Javier, Leonor se ha integrado a las mil maravillas con los estudiantes de la AGA. Además, como confirmó el propio rey Felipe, su hija ha aprobado el curso de paracaidista, dando un salto más profesional en su etapa dentro del Ejército, que finalizará este mes de julio.

La aparición discreta de Leonor en Gran Canaria

Ha sido a las 10 de la mañana cuando la princesa ha acudido a esta pequeña localidad y donde se ha introducido en el interior de la Basílica. A los pocos minutos, ya se encontraban varios vecinos en los alrededores, intentando poder captar alguna imagen de la hija de Felipe y Letizia en su pueblo. Es más, todos ellos han instado a la princesa a seguir conociendo la isla. «Hemos visto un montón de policía por aquí y pensamos que pasaba algo, pero hemos llegado ahora mismo. Somos catalanas, estamos de vacaciones y hemos venido a ver el pueblo porque nos habían dicho que era muy bonito», han comentado.

Uno de los vecinos, además, también recordó que, durante la visita de la Familia Real al municipio, al rey Felipe, cuando era un niño, se le regalo una jaula «con un canario». «Me acuerdo mucho de aquello», ha recordado otro vecino. Ha sido casi a las once de la mañana cuando la princesa ha abandonado la basílica y lo ha hecho caminando junto al resto de sus compañeros. Durante el recorrido, como mencionan desde el diario El Día, la princesa recibió distintas explicaciones sobre la historia de la localidad. Además, la princesa entró en una cafetería junto a una compañera. Luego, el recorrido por Teror terminó en la tienda Kactus, donde la princesa compró un anillo de Olivia verde y mojo canario.

Teror, un tesoro en el interior de Gran Canaria

Teror, situado en las entrañas del norte de la isla de Gran Canaria, es uno de los municipios más hermosos, emblemáticos y con mayor carga histórica de todo el archipiélago canario. Conocido popularmente como la «villa mariana», este pintoresco pueblo destaca por su profunda espiritualidad, su espectacular entorno natural rodeado de verdes montañas y, de manera muy especial, por la conservación impecable de su arquitectura tradicional canaria, lo que le ha valido ser catalogado como conjunto histórico-artístico.

El corazón indiscutible de la villa es la Basílica de Nuestra Señora del Pino, un majestuoso templo construido en el siglo XVIII que custodia a la patrona de la diócesis de Canarias. La historia del municipio cambió para siempre en 1481 con la aparición de la Virgen en lo alto de un pino, convirtiendo a Teror en el centro de peregrinación más importante de la isla. Cada 8 de septiembre, las calles empedradas de la localidad se desbordan de fervor, música tradicional y miles de peregrinos que llegan a pie desde todos los puntos de Gran Canaria para rendir homenaje a su patrona.

Pasear por el casco histórico de Teror es realizar un viaje en el tiempo gracias a sus icónicas casas señoriales con balcones de madera. La Calle Real de la Plaza es el mejor ejemplo de esta riqueza arquitectónica, flanqueada por fachadas de colores pastel adornadas con balconadas de pino tea labradas de forma artesanal, techos de teja y patios interiores llenos de vegetación. Esta estética tan cuidada y auténtica dota al pueblo de una atmósfera romántica y señorial que cautiva a fotógrafos y viajeros de todo el mundo.

La cultura y la economía local también se saborean cada domingo en el famoso Mercadillo de Teror, uno de los más antiguos y populares de Canarias. Alrededor de la basílica se despliegan decenas de puestos donde artesanos y agricultores ofrecen lo mejor de la tierra. Es una cita obligada para locales y turistas, quienes acuden no solo en busca de artesanía, sino para degustar el producto estrella de la gastronomía terorense; el célebre chorizo de Teror, un embutido tierno de consistencia untable y sabor especiado que se sirve tradicionalmente en pan de puño junto a un trozo de queso de la zona.

Más allá de su patrimonio urbano, Teror es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza y el senderismo gracias a su accidentada y fértil geografía. El municipio cuenta con espacios protegidos de enorme belleza, como el Espacio Natural de Doramas, donde se conservan reductos de la antigua laurisilva canaria. Senderos como el del Barranco de Azuaje o los paseos por la Finca de Osorio —una joya natural que combina bosques, huertos tradicionales y fauna autóctona— permiten a los visitantes desconectar del turismo de playa y sumergirse en la Galicia canaria por la exuberancia de sus paisajes.

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