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Entramos en Eton, el internado donde estudiará el príncipe George y que no tiene competidor: es carísimo, muy estricto y solo de chicos

Los príncipes de Gales ya han confirmado donde se formará su primogénito —y futuro Rey— en los próximos años

Entramos en Eton, el internado donde estudiará el príncipe George y que no tiene competidor: es carísimo, muy estricto y solo de chicos

El príncipe George junto al Rey y la infanta Sofía. | EP

Los príncipes de Gales ya han decidido dónde estudiará su primogénito, el príncipe George. Después de varias semanas conocieron las distintas opciones dentro de Reino Unido, Kate y Guillermo han matriculado a su hijo en Eton College, uno de los internados ingleses más exclusivos. Este cuenta con más de 600 años de historia, cuesta unos 53.000 euros y, en su tiempo de estudio, el príncipe solamente se juntará con chicos de su edad. Y es que el internado es masculino.

Eton College, fundado en 1440 por el rey Enrique VI, es probablemente el colegio interno para chicos más famoso, exclusivo y prestigioso del mundo. Situado en la localidad de Eton, Berkshire, a escasa distancia del Castillo de Windsor, esta institución británica ha educado a la élite del Reino Unido y del panorama internacional durante casi seis siglos. Más que una simple escuela de educación secundaria, Eton funciona como un pilar histórico de la cultura británica y un símbolo de excelencia académica, tradición inquebrantable y enorme influencia sociopolítica.

Los príncipes de Gales ya han elegido el futuro educativo del príncipe George

La duquesa es una madre de hoy en día: volcada en sus hijos y en todo lo que tenga que ver con su educación (Gtres)
Los príncipes de Gales con sus tres hijos, George, Charlotte y Louis. | Gtres

La excelencia académica es el núcleo de la vida en Eton. El colegio acoge a unos 1.300 alumnos de entre 13 y 18 años, seleccionados mediante un riguroso proceso que evalúa no solo la inteligencia pura, sino el potencial de liderazgo y la madurez. Los estudiantes se benefician de una proporción bajísima de alumnos por profesor y de unas instalaciones educativas de primer nivel, lo que permite que una inmensa mayoría de sus graduados obtenga plazas en las universidades más prestigiosas del mundo, de forma muy destacada en el eje Oxford-Cambridge.

El aspecto visual más icónico de Eton es, sin duda, su estricto código de vestimenta. Los alumnos están obligados a vestir diariamente el famoso «traje de Eton», que consiste en una levita negra, chaleco, pantalones de raya diplomática y un cuello rígido blanco. Este uniforme, que dota al campus de una atmósfera que parece sacada de otra época, varía sutilmente con chalecos de colores o insignias especiales para aquellos estudiantes que ostentan cargos de liderazgo o excelencia deportiva, reforzando la jerarquía interna.

La vida diaria se organiza en torno al sistema de Houses (Casas), habiendo 25 de ellas en todo el campus. Cada alumno pertenece a una casa específica dirigida por un House Master, que se convierte en su tutor y figura de referencia.Los estudiantes no comparten grandes dormitorios, sino que cada uno dispone de su propia habitación privada, una política pionera desde los inicios del colegio que busca fomentar la independencia, la responsabilidad personal y el espacio de estudio individual desde una edad temprana. Las tradiciones en Eton rozan lo sagrado y cuentan con su propio vocabulario, indescifrable para los ajenos al colegio. Entre ellas destaca el «Wall Game» (Juego de la Pared), un deporte único y rudimentario que se juega una vez al año contra un muro de ladrillo del siglo XVIII; las reglas son tan complejas y el juego es tan físico que marcar un gol es un acontecimiento histórico que ocurre apenas un par de veces cada siglo. Asimismo, la escuela mantiene un fuerte arraigo por la música coral, los debates formales y las asambleas diarias en su espectacular capilla gótica.

Eton College, el internado más exclusivo del mundo

La influencia de Eton en la historia y la política del Reino Unido es descomunal y no tiene parangón con ninguna otra institución educativa del planeta. De sus aulas han salido nada menos que 20 primeros ministros británicos —incluyendo figuras históricas como el Duque de Wellington o más recientes como David Cameron y Boris Johnson—. Además, ha sido el lugar de formación de miembros de la realeza de todo el mundo, destacando los príncipes Guillermo y Enrique de Inglaterra, así como innumerables líderes económicos, científicos y ganadores del premio Óscar.

El deporte y las artes desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de los Etonians. El colegio cuenta con hectáreas de campos de juego, un canal de remo olímpico propio y polideportivos de última generación donde se practican desde el cricket y el rugby hasta el remo. En el plano cultural, sus teatros, estudios de diseño y escuelas de música permiten a los alumnos desarrollar una sensibilidad artística al más alto nivel, entendiendo que la educación de un caballero debe ser integral, física e intelectual.

Tienen su propio código de vestimenta, su vocabulario y unas normas muy estrictas

A pesar de su imagen elitista, Eton ha realizado importantes esfuerzos en los últimos años para modernizarse y abrirse a la sociedad. A través de un ambicioso programa de becas financiadas por su inmenso patrimonio, la institución busca atraer a jóvenes talentos de entornos desfavorecidos que jamás podrían costear la matrícula, la cual se sitúa entre las más caras del mundo. Aunque el peso de la tradición es inmenso, el colegio se esfuerza por equilibrar su legado histórico con las demandas de un mundo globalizado, diverso y tecnológico.

Eton College es mucho más que un colegio privado; es una fábrica de la élite global que opera bajo sus propias reglas del tiempo. A través de una combinación única de disciplina férrea, privilegios extraordinarios, mística histórica y una red de contactos que dura toda la vida, Eton sigue moldeando las mentes de quienes, en muchos casos, están destinados a dirigir el rumbo de la política, la economía y la cultura internacional.

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