La playa que Patricia Pardo elige todos los veranos está en Pontevedra: vistas a las bateas, un kilométrico paseo marítimo y muy pintoresca
La presentadora de Telecinco, cada vez que puede, se escapa hasta su tierra, Galicia, junto a su marido y sus hijos

Patricia Pardo, en una imagen de archivo. | Gtres
Patricia Pardo es una enamorada de su tierra. Es por eso que, cada vez que tiene oportunidad, hace las maletas y se traslada a Santiago de Compostela. En estos últimos años, además, lo ha hecho con una compañía muy especial; la de su marido, Christian Gálvez y su hijo Luca. A ellos, además, se suman sus otras dos hijas, Aurora y Sofía, de una relación anterior. Durante la época estival, más allá de estar en la capital, la pareja prefiere viajar hasta Villagarcía de Arosa, en Pontevedra, donde transitan una de sus playas mejor valoradas, de unos dos kilómetros y que transcurre a la misma altura que lo hace su paseo marítimo.
Como decíamos, la playa de Compostela es una de las playas urbanas más emblemáticas y queridas de la provincia de Pontevedra, situada en el municipio de Villagarcía de Arosa, en pleno corazón de las Rías Bajas. Forma un continuo junto a la playa de La Concha, sumando entre ambas casi 2 kilómetros de arenal que conectan el centro urbano de Vilagarcía con el pintoresco pueblo marinero de Carril.
La playa que enamora a Patricia Pardo

A finales del siglo XIX y principios del XX, con la inauguración de la línea ferroviaria que conectaba Santiago de Compostela con Villagarcía —el primer ferrocarril de Galicia—, miles de habitantes de Santiago empezaron a viajar en masa a esta playa para pasar el día y tomar los baños de ola. Al ser el destino veraniego predilecto de los santiagueses, el arenal terminó bautizándose popularmente como la Playa de Compostela. Al estar ubicada en el interior de la ría de Arosa, la playa está muy resguardada del mar abierto. Sus aguas son sumamente tranquilas, prácticamente sin oleaje, lo que la convierte en una playa ideal y muy segura para ir con niños, personas mayores o para practicar deportes náuticos tranquilos como el paddlesurf o el kayak. Su arena es fina y dorada.
Desde la orilla se disfruta de un paisaje puramente gallego. Se pueden ver perfectamente las hileras de bateas —las plataformas de madera donde se cría el mejillón— y, justo enfrente de la zona de Carril, emerge la majestuosa Isla de Cortegada, que pertenece al Parque Nacional de las Islas Atlánticas y es famosa por albergar el bosque de laureles más grande de Europa. Bordeando toda la playa se extiende un magnífico y concurrido paseo marítimo arbolado. Cuenta con carriles separados para peatones y bicicletas, zonas de parques infantiles, terrazas, cafeterías y heladerías. Es el lugar favorito de los locales para pasear a cualquier hora del año.
La playa de Compostela convive directamente con la tradición. Dependiendo de las mareas, es muy habitual ver desde el paseo a las mariscadoras a pie de Carril trabajando sobre la arena y el fango para extraer la almeja de Carril —considerada una de las mejores del mundo— y el berberecho, un espectáculo que dota al arenal de una identidad cultural única. Así, su conexión con Patricia Pardo es afectiva, veraniega y familiar. Como buena santiaguesa, Patricia Pardo creció viviendo la histórica tradición de veranear en Villagarcía de Arosa. Desde que era una niña, los meses de julio y agosto, así como los fines de semana de buen tiempo, significaban trasladarse a la ría para disfrutar del mar. Esos años infantiles y de adolescencia grabaron en ella un apego absoluto por la zona.
Villagarcía de Arosa, un enclave con vistas a las bateas y un paseo marítimo pintoresco
Si hay un lugar concreto en Villagarcía que mueve los recuerdos de la presentadora, es la playa de Compostela —y su continuación, A Concha—. Ella misma ha rememorado en sus programas de televisión y en sus redes sociales cómo pasaba las tardes de verano en ese arenal, jugando en su arena fina y paseando por el paseo marítimo que conecta con Carril. Para ella, el olor de esa playa y las vistas a las bateas representan la desconexión total. A pesar de vivir y trabajar en Madrid debido a las exigencias de la televisión diaria, Patricia Pardo aprovecha cualquier día libre, puente o vacaciones —especialmente en verano y Semana Santa— para armar las maletas y regresar a Galicia.
Villagarcía es el punto de encuentro donde se reúne con sus padres, su hermana y donde ahora lleva a sus propios hijos y a su marido, el también presentador Christian Gálvez, para que disfruten del mismo estilo de vida marinero, tranquilo y familiar que ella tuvo de pequeña. Patricia es una firme defensora de las raíces gallegas en la capital y ejerce con orgullo de embajadora de la comarca del Salnés. Siempre que puede, presume de las bondades de Villagarcía; desde sus puestas de sol en la ría hasta su gastronomía, confesándose una auténtica enamorada de las famosas almejas de Carril y del vino albariño de la zona, recomendando siempre este rincón a todo aquel que visita Galicia.
El entorno de la playa de Compostela y de Villagarcía de Arosa es una combinación perfecta de paisaje marinero tradicional, naturaleza desbordante y comodidad urbana. Al estar ubicada en la orilla sur de la Ría de Arosa, la zona disfruta de un microclima y un paisaje muy particulares dentro de Galicia. Caminando hacia el norte por el paseo marítimo de la playa de Compostela se llega directamente a Carril, uno de los puertos pesqueros con más solera de las Rías Bajas. El entorno aquí huele a mar y a salitre. Sus calles estrechas, sus tabernas típicas donde degustar marisco fresco y el trasiego diario de los barcos pesqueros y las mariscadoras crean una estampa idílica y auténtica, alejada del turismo masificado.
Justo enfrente de la playa emerge la silueta de la Isla de Cortegada. Este islote no solo embellece el horizonte, sino que actúa como una barrera natural que protege la playa de las corrientes fuertes del Atlántico. Cortegada forma parte del prestigioso Parque Nacional de las Islas Atlánticas —junto a las Cíes u Ons— y es famosa por albergar el bosque de laureles más grande de Europa y las ruinas de una antigua aldea abandonada.
Si giramos la vista hacia el interior, el entorno de la playa está respaldado por colinas verdes y montes densos. El más famoso es el monte Lobeira. Subir a su mirador —situado a pocos kilómetros de la playa— ofrece una panorámica impresionante de toda la Ría de Arousa, la isla de Arousa, la península de O Grove e incluso, en días despejados, la línea del océano Atlántico. A un paso del núcleo urbano de Villagarcía el paisaje se transforma en un manto de viñedos de uva albariña. El entorno combina la costa con pazos históricos, bodegas con Denominación de Orixe Rías Baixas y pequeñas aldeas rurales, lo que permite pasar de la playa al turismo enológico y rural en cuestión de cinco minutos en coche.
