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El refugio murciano de María Amores, la mujer de Ion Aramendi con la que comparte plató: playas kilométricas, aguas cálidas y mucho pino

La periodista, que siempre ha trabajado detrás de cámaras, se suma al nuevo formato de Telecinco, 'El verano se mueve'

El refugio murciano de María Amores, la mujer de Ion Aramendi con la que comparte plató: playas kilométricas, aguas cálidas y mucho pino

María Amores junto a su marido, Ion Aramendi. | Gtres

Ion Aramendi y Kike Quintana se ponen al frente, esta misma semana, de El verano se mueve, un nuevo formato con el que pretende recorrer los distintos puntos más interesantes de nuestra geografía durante la temporada estival. El presentador, además, contará con distintos colaboradores como Cristina Piaget o su mujer, María Amores, con quien hablará de aquellos roces de la convivencia, de la rutina en pareja y de cómo combatir este calor acompañado. Esta nueva experiencia en Telecinco hará que la pareja reduzca sus días de vacaciones y que no puedan disfrutar de sus ansiadas vacaciones en su propio paraíso; Murcia.

Si echamos un vistazo a las redes sociales de María, donde acumula varios miles de seguidores y donde, en los últimos tiempos, ha decidido compartir más noticias sobre su vida más personal, nos damos cuenta que la Región ocupa un lugar muy especial en su corazón. Y es que, aunque ella es de Salamanca, su familia compró una casa en La Manga hace muchos años. Es por eso que, cada vez que puede, la creadora de contenido, junto a sus tres hijos y Ion, suelen acercarse a este punto de la costa española para disfrutar de un mar cálido, del buen tiempo y de un clima que no es excesivamente caluroso.

El refugio de María Amores en La Manga del Mar Menor

La Manga del Mar Menor es una de las formaciones geográficas más curiosas, famosas y controvertidas de España.Situada en la Región de Murcia, es una larguísima lengua de tierra —un cordón litoral— que separa el mar Mediterráneo de una laguna litoral de agua salada conocida como el Mar Menor. Cuenta con más de 20 kilómetros de arena de largo y el ancho varía entre los 100 y los 1.200 metros. Lo espectacular de La Manga es que, estés donde estés, tienes agua a ambos lados. Además, coincide con dos mares totalmente distintos; el Mar Menor y el Mediterráneo.

El primero es una laguna de aguas cálidas, tranquilas, con muy poca profundidad —con un máximo de 7 metros— y una alta salinidad. Históricamente ha sido el lugar ideal para familias con niños y amantes de los deportes náuticos —vela, windsurf y kitesurf— porque apenas tiene oleaje. Por su parte, el Mar Mediterráneo se trata de un mar abierto de toda la vida, con sus olas, aguas más frescas y playas infinitas de arena fina. Políticamente, La Manga no es un pueblo independiente. Está dividida entre dos municipios: los primeros kilómetros —el inicio de la lengua— pertenecen a Cartagena, y el resto —hasta el final, en la zona de las Encañizadas— pertenece a San Javier. La comunicación se realiza a través de una única gran avenida que recorre toda la franja —la Gran Vía de La Manga—, lo que en verano suele generar importantes atascos.

En los años 50 y 60, La Manga era un paraje virgen de dunas salvajes e idílicas. Sin embargo, a partir de los 70 sufrió un desarrollo turístico masivo y agresivo. Se construyeron cientos de hoteles, rascacielos y apartamentos en primera línea. Hoy en día, es un ejemplo de manual del boom del ladrillo en la costa española: en invierno apenas viven unas miles de personas, pero en agosto la población se dispara hasta superar los 200.000 habitantes. No se puede hablar de La Manga sin mencionar la delicada situación de la laguna. En los últimos años, el Mar Menor ha sufrido graves crisis ecológicas —con episodios de anoxia o falta de oxígeno— debido a la sopa verde causada por los nitratos procedentes de la agricultura intensiva del Campo de Cartagena, sumado a la presión urbanística y minera. Aunque colectivos sociales y científicos luchan por su recuperación y protección jurídica, sigue siendo un tema medioambiental muy crítico en España.

Muchos kilómetros de playa y un enclave idílico

Dentro de La Manga hay varios puntos turísticos clave. El Zoco y la Plaza Bohemia son los centros neurálgicos del ocio, las compras, los mercadillos veraniegos y las terrazas para cenar. Por su parte, el Puerto de Tomás Maestre es un gran puerto deportivo en el interior del Mar Menor, ideal para pasear, ver barcos y cenar en sus restaurantes. Además, el Puente de la Risa cuenta con una pendiente tan exageradamente pronunciada que, al pasarlo en coche (despacio), te da un vuelco al estómago. Está al final de La Manga. Otro de los puntos más importantes es Cabo de Palos, justamente donde empieza La Manga. Un pueblo pesquero precioso, famoso por su imponente faro, sus calas de roca y por tener una de las reservas marinas más importantes de Europa (las Islas Hormigas), un paraíso para el buceo.

Como decíamos, aunque María Amores nació en Salamanca, lleva veraneando ininterrumpidamente en La Manga del Mar Menor. Es una tradición profundamente arraigada en su familia que comenzó con sus padres y que ella ha mantenido viva año tras año sin faltar a la cita. Para María, este rincón de Murcia es su «lugar en el mundo». Junto a Ion Aramendi y sus tres hijos —Ion, Lucas y Marieta—, se escapa a La Manga en cuanto su agenda en Madrid se lo permite, especialmente durante los meses de verano. Es el espacio donde consiguen desconectar del ritmo frenético de la televisión y de la capital.

María es una embajadora muy activa de la costa murciana en sus redes sociales, donde suele compartir sus rincones favoritos, como la Cala del Pino —una pinada que llega hasta la misma orilla del Mar Menor—. Además, aprovecha su altavoz digital para poner en valor la zona y defender activamente la recuperación ecológica de la laguna, destacando siempre la belleza de sus atardeceres y la limpieza de las aguas del Mediterráneo contiguo.

María estudió Periodismo y, en todos estos años, ha trabajado en distintos programas de televisión. Durante la mayor parte de su carrera trabajó detrás de las cámaras desempeñándose como redactora, guionista y encargada de castings para diversos programas y productoras de televisión. Bajo el pseudónimo de @sraamores en Instagram, ha construido una comunidad muy fiel de seguidores gracias a su naturalidad, su sentido del humor y su forma de abordar la maternidad y el estilo de vida. María e Ion se conocieron en el año 2008 cuando ambos coincidieron en la Universidad de Salamanca, aunque su noviazgo formal comenzó un tiempo después, cuando se reencontraron en Madrid. Se casaron en 2011 y forman una de las parejas más estables y queridas del entorno televisivo español. Actualmente, ella ejerce también como representante de su marido en algunos aspectos de su carrera.

Junto a Ion Aramendi, María tiene tres hijos: Ion —nacido en 2013—, Lucas (2017) y la pequeña Marieta (2022). El nacimiento de su última hija fue muy comentado en los medios de comunicación debido a que María dio a luz a los 45 años en un parto muy complicado que la mantuvo varios días en reanimación, una experiencia difícil que ella misma visibilizó y relató con total crudeza y honestidad en sus redes sociales para ayudar a otras madres.

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