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Marivent vs. Zarzuela, qué diferencia a las dos casas de los Reyes: del protocolo estricto en Madrid al entorno más salvaje de Mallorca

Tanto Letizia como Felipe y la infanta Sofía y la princesa Leonor disfrutan mucho de su tiempo libre en la isla

Marivent vs. Zarzuela, qué diferencia a las dos casas de los Reyes: del protocolo estricto en Madrid al entorno más salvaje de Mallorca

Los Reyes y sus hijas, en una imagen de archivo. | Gtres

Llega el verano y, por ende, la Familia Real se traslada, durante unos días, a Mallorca. Es por eso que, además de disfrutar de sus vacaciones privadas, tanto Felipe, Letizia, Leonor y Sofía se marchan hasta el Palacio de Marivent que, durante muchos años, se ha convertido en su refugio predilecto. Aunque eso sí, todos los detalles sobre las jornadas que disfrutan en familia pertenecen siempre, en este caso, a su esfera más privada. Y es que, al igual que le pasa a Zarzuela, Marivent se ha convertido en un auténtico búnker, donde no hay lugar para las miradas de los curiosos.

Así, aunque tanto el Palacio de la Zarzuela como el Palacio de Marivent son residencias vinculadas a la Familia Real española, cumplen funciones totalmente distintas dentro de su agenda, tienen orígenes diferentes y se gestionan de forma separada. Zarzuela es la residencia oficial y habitual de los Reyes de España —de Felipe y Letizia— y de la reina emérita Sofía. Es el verdadero centro de operaciones diarias de la Casa del Rey, donde se encuentran los despachos de trabajo oficiales y donde se celebran las audiencias institucionales del día a día.

Qué diferencia a Marivent de Zarzuela

La Familia Real junto a la reina Sofía ofrecen la tradicional recepción de autoridades en el Palacio de Marivent. | Europa Press

Por su parte, Marivent es estrictamente una residencia vacacional y de verano. La Familia Real se traslada allí principalmente durante el mes de agosto —y en ocasiones en Semana Santa— para descansar, aunque el Rey también aprovecha para mantener algunas audiencias con autoridades locales o recibir a mandatarios internacionales en un ambiente más relajado. Una de las cosas que más les diferencia es lo que tiene que ver con su ubicación y su entorno. Así, La Zarzuela está situada en Madrid, en pleno Monte de El Pardo. Se encuentra en un entorno de bosque mediterráneo protegido y cerrado, rodeado de encinas, pinos y fauna salvaje —como ciervos y jabalíes—, lo que garantiza una seguridad y privacidad absolutas.

Por su parte, Marivent está ubicado en el núcleo urbano de Palma de Mallorca, en los acantilados de la zona de Cala Major. Su gran atractivo son sus espectaculares vistas directas al mar Mediterráneo y su arquitectura con toques regionales. Zarzuela, además, pertenece al Estado español y está gestionado de manera directa por Patrimonio Nacional. Su mantenimiento se financia a través de los presupuestos estatales. Por su parte, Marivent no pertenece a Patrimonio; es propiedad del Gobierno balear —la comunidad autónoma—. El gobierno regional cede el uso y disfrute del palacio a la Corona, encargándose de su costoso mantenimiento, bajo la condición histórica de que la Familia Real pase allí sus vacaciones, lo cual sirve como promoción turística para las islas.

Un entorno distinto y un clima más relejado

El Palacio de Marivent. | Gtres

El origen de Zarzuela se remonta al siglo XVII, cuando el rey Felipe IV ordenó construir un pabellón de caza en esa zona. Curiosamente, en este palacio nació el género musical de la Zarzuela, ya que allí se representaban las primeras obras de este tipo para entretener a la corte. Por su parte, el palacio de Mallorca es más moderno, construido en 1925 por encargo del pintor y mecenas de origen egipcio Juan de Saridakis. Al morir su viuda, el palacio fue donado a la Diputación Provincial con la idea de crear un museo, pero en la década de 1970 se renegoció la donación para ofrecerlo como residencia de verano a los entonces príncipes Juan Carlos y Sofía.

Mucho les diferencia, también, todo lo que tiene que ver con el acceso al público. Su vivienda habitual está completamente cerrada al público y fuertemente militarizada debido a motivos obvios de seguridad del Jefe del Estado. Solo se puede ver por televisión o si se es invitado a un acto oficial. Por su parte, Marivent, aunque el interior del palacio es privado, sus inmensos jardines están abiertos al público de forma gratuita durante la mayor parte del año —solo se cierran en Semana Santa y verano cuando la Familia Real está residiendo allí—. En ellos se pueden ver incluso esculturas de bronce originales cedidas por Joan Miró.

Relajado, familiar y de escapada

La vida de los Reyes en el Palacio de la Zarzuela y en el Palacio de Marivent cambia de forma radical, pasando de una rutina militarizada, institucional y milimétrica en Madrid a un estilo de vida mucho más relajado, familiar y de escapada en Mallorca. En Zarzuela, de forma general, el protocolo exige la máxima formalidad. El rey Felipe VI viste casi siempre de traje de chaqueta y corbata —o uniforme militar si el acto lo requiere—, y la reina Letizia opta por vestidos formales, trajes de sastre y tacones. Cada aparición está estudiada para transmitir la seriedad de la Jefatura del Estado.

Por su parte, en Marivent, la imagen se relaja por completo. Es habitual ver al Rey con camisas de lino, polos, pantalones cortos y naúticos, y a la reina con vestidos veraniegos ibicencos, sandalias planas o alpargatas. Sus apariciones en la isla —en cenas familiares, paseos por los pueblos o visitas culturales— buscan proyectar una imagen de cercanía, normalidad y descanso. En Madrid, la vida está más ligada al despacho y los Reyes tienen horarios de oficina estrictos; reciben a embajadores, ministros, presidentes y colectivos sociales en audiencias continuas. El ambiente es puramente burocrático, diplomático y de gestión institucional.

La Familia Real en Marivent
La Familia Real en Marivent. | Gtres

Por su parte, en Mallorca, aunque el Rey mantiene algunos compromisos —como el tradicional despacho veraniego con el Presidente del Gobierno en el palacio o la recepción a las autoridades baleares—, el núcleo de los días es el ocio. El Rey pasa muchas mañanas navegando y compitiendo en las regatas de la Copa del Rey de Vela a bordo del barco Aifos, mientras que la Reina y sus hijas aprovechan para hacer excursiones, ir al cine o pasear por mercados locales de la isla. Cenar o comer fuera del palacio en Madrid es algo muy excepcional para ellos y, cuando lo hacen, suele ser de forma extremadamente privada y secreta para evitar el revuelo. Su vida familiar se hace de puertas para dentro del recinto de El Pardo.

Más protocolo y salidas espontáneas

Por su parte, en Marivent se fomenta la vida pública hacia el exterior. Es una tradición ver a los Reyes, acompañados de la reina Sofía, sus hijas —y antes el resto de la familia—, saliendo a cenar a restaurantes conocidos de Palma de Mallorca —como el Mia en el Portitxol—. Estas salidas se comunican a la prensa de forma natural, dejándose fotografiar a la entrada y salida del local. Sin duda alguna, Zarzuela les da la posibilidad de vivir en una auténtica burbuja. Al estar en medio de un monte protegido y cerrado al público (El Pardo), los Reyes están completamente aislados del ruido de la ciudad. Nadie puede verlos a menos que entren al palacio con una invitación oficial.

La familia real en un momento más íntimo. (Fuente: Instagram)
Los Reyes, en Zarzuela, junto a la infanta Sofía. | Redes sociales

En Marivent la vida es distinta. El palacio está pegado a la ciudad y al mar, lo que hace que su estancia sea mucho más permeable. Aunque el interior es seguro, cuando el Rey sale a navegar o la familia sale a pasear, conviven directamente con los turistas y los ciudadanos mallorquines que están en las playas o en el club náutico.

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