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Messi, 39 años: «Me levanto a las 7 de la mañana con los nenes, los llevo a la escuela y desayuno tostadas con una chocolatada»

El jugador argentino lleva una rutina muy marcada en Estados Unidos, enfocada, sobre todo, en su alimentación y familia

Messi, 39 años: «Me levanto a las 7 de la mañana con los nenes, los llevo a la escuela y desayuno tostadas con una chocolatada»

Messi, en una imagen de archivo. | Gtres

Leo Messi está muy involucrado con todo lo que tiene que ver con la alimentación y su rutina. Es por eso que, en su día a día, intenta ser lo más saludable posible, aunque también cae en algún que otro capricho que le ayuda a seguir adelante con su vida. Entre ellos, su desayuno, en el que no escatima en productos. Es más, como él mismo ha comentado, su favorito está compuesto por una tostada con una chocolatada —una bebida típica argentina, compuesta a base de chocolate—. Además de desayunar, Messi también aprovecha para levantarse pronto, llevar a sus hijos al colegio y hacer deporte.

Las tostadas, además, suele acompañarlas con «dulce de leche y mate». Y es que, como él mismo cuenta, todo lo es dulce le gusta, «me puede». «Intento comer poco, pero cada tanto me gusta», relató en una entrevista. Lejos del glamour o las excentricidades que uno podría imaginarse de la mayor estrella del fútbol mundial, la rutina diaria de Lionel Messi es asombrosamente simple, familiar y estructurada. El propio Leo ha confesado detalladamente cómo es un día normal en su vida cuando no hay viajes por partidos.

Qué desayuna Leo Messi

Messi lleva una rutina muy marcada en EEUU.

Como decíamos, el argentino se despierta pronto por la mañana. Desayunan en familia —con las famosas tostadas y la chocolatada— y preparan a Thiago, Mateo y Ciro. La chocolatada, que en España conocemos como batido de chocolate o leche con Cola Cao o Nesquik, es un término que se usa más en Argentina, Uruguay, así como otros países de Sudamérica. Consiste simplemente en leche mezclada con cacao en polvo —o jarabe de chocolate—, y se puede tomar tanto fría como caliente. Es la bebida clásica que se le sirve a los niños por la mañana o al volver del colegio, casi siempre acompañada de galletitas o facturas —bollería—. Así como en España se debate entre ColaCao o Nesquik, en Argentina la reina absoluta de las chocolatadas ya preparadas —en cartón— es una marca llamada Cindor.

Una de las cosas que Messi más valora de vivir en Miami es la normalidad. Él y Antonela llevan personalmente a los tres niños al colegio. Directamente desde el colegio se va a las instalaciones de su club para entrenar. El entrenamiento físico e intensivo en el campo suele durar un par de horas, seguido de sesiones de recuperación, kinesiología, gimnasio y ducha.

Al mediodía suele comer con Antonella. Ha contado que este es un momento clave del día porque almuerzan solos él y Antonela, aprovechando que los niños están en clase para charlar tranquilos. Además, también suele echarse la siesta, una costumbre que ha heredado de su tiempo en España. Por la tarde, los niños vuelven del colegio. Desde que están en EEUU, los chicos juegan en las categorías infantiles de la academia del Inter Miami. Messi pasa sus tardes llevándolos a sus respectivos entrenamientos, viéndolos jugar desde la banda mientras toma mate con Antonela y charla con otros padres. Si no hay entrenamiento, se quedan en casa jugando en el jardín.

Una rutina marcada por la alimentación y su familia

Por la noche, suelen cenar temprano en casa. Su dieta, aunque estricta en lo profesional —mucha proteína magra, pescado, verduras y pasta—, a veces incluye su comida favorita: la milanesa napolitana o un asado. Leo confesó que tiene la costumbre obsesiva de dejar toda la mesa del desayuno perfectamente preparada y lista antes de irse a dormir —los platos, los vasos, los cubiertos de cada uno en su lugar exacto—. Para rendir al máximo al día siguiente, se acuesta temprano después de un rato de televisión o móvil. De esta manera, su rutina está diseñada para ser lo más parecida posible a la de cualquier padre de familia. Él mismo ha asegurado que tener horarios tan marcados y sencillos es lo que le da la estabilidad emocional necesaria para seguir disfrutando del fútbol.

Lionel Messi y Antonella Roccuzzo en los premios The Best
Lionel Messi y Antonella Roccuzzo en los premios The Best. | Gtres

Hoy en día, su vida se encuentra en una etapa muy especial, combinando la tranquilidad con su vida residencial en Estados Unidos. Messi está disputando la Copa del Mundo 2026 en Norteamérica —Estados Unidos, México y Canadá— con la Selección Argentina. Ha hecho historia al convertirse en uno de los poquísimos futbolistas en jugar seis mundiales, y lo está haciendo a un nivel espectacular —con actuaciones clave y goles en la fase de grupos frente a selecciones como Argelia, Austria y Jordania—. Él mismo ha dejado caer que este será, de manera definitiva, su último baile en las Copas del Mundo. A esto, además, hay que sumarle los problemas de salud que enfrenta su padree y que han hecho que su continuidad en el Mundial sea de lo más comentada.

A nivel de clubes, su vida está completamente asentada en el Inter Miami de la MLS. Aunque inicialmente muchos pensaron que su mudanza a Estados Unidos en 2023 era el paso previo a la retirada, Leo se ha sentido tan cómodo, libre y efectivo que ha renovado su contrato con el club de Florida hasta diciembre de 2028. Esto significa que planea seguir jugando al fútbol profesional hasta los 41 años, por lo que Miami será su hogar por un buen tiempo. En lo personal, vive junto a Antonela y sus tres hijos en una espectacular y exclusiva mansión frente a la playa en Fort Lauderdale —al norte de Miami—. Se le ve habitualmente llevando una vida muy relajada.

Como cualquier otro vecino va a supermercados locales. También, pasa las tardes viendo los entrenamientos de sus hijos en las categorías infantiles del Inter Miami. Suele disfrutar, además, de la gran comunidad de amigos argentinos y excompañeros que tiene en el club —como Luis Suárez, Sergio Busquets y Jordi Alba—, con quienes suele cenar y compartir tiempo libre. Fuera de las canchas, sigue expandiendo su imperio económico. Además de sus multimillonarios contratos vitalicios con marcas como Adidas o Apple TV —que transmite la MLS—, gestiona su propia firma de ropa —The Messi Store— y su cadena de hoteles de lujo —MIM Hotels—, lo que le asegura un enorme éxito financiero para cuando decida colgar las botas.

Messi de hoy es un hombre que ya lo ganó todo, que juega sin la presión asfixiante que tenía en Europa y que ha encontrado en Miami el equilibrio perfecto para ser un padre de familia presente mientras sigue regalando destellos del mejor fútbol del mundo. Está centrado, también, en su matrimonio con Antonella y en sus tres hijos, quienes son el pilar fundamental de su vida.

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