Juan del Val, 55 años: «Me levanto a las cinco de la mañana; desayuno una rebanada de pan con jamón york y un vaso de agua muy muy fría»
El colaborador de televisión tiene una rutina muy marcada en la que compagina su vida personal con la profesional

Juan del Val, en una imagen de archivo. | EP
Juan del Val es un hombre marcado por la rutina. El escritor y colaborador divide su vida entre sus compromisos profesionales y su familia. Y es que, desde que ganara el premio Planeta, todo lo que tiene que ver con sus actividades laborales ha aumentado considerablemente. Es por eso que, para poder cumplir con todas las actividades del día, y, sobre todo, por una herencia del tiempo que estuvo en la radio, Juan del Val se despierta muy pronto por la mañana. Él mismo ha contado que se despierta «entre las cinco y las cinco de la mañana».
«Para desayunar tomo una rebanada de pan con jamón york y queso fresco, un vaso de agua muy, muy fría y, ya después, un café solo», ha relatado. Sí que es cierto que, todo esto, varía por sus compromisos en radio o televisión. Aunque siempre suele defender en sus intervenciones que esta disciplina horaria y la sencillez de su primera comida del día son claves para rendir en sus largas jornadas entre la escritura y los platós.
La marcada rutina de Juan del Val

Juan del Val tiene una de las rutinas más disciplinadas, intensas y milimetradas del panorama mediático español. Compaginar su faceta de escritor de éxito, polemista en El hormiguero y La Roca, colaborador de radio y guionista exige un horario casi militar. Como él mismo ha confesado, su día empieza cuando la mayoría de la gente aún duerme. Se levanta invariablemente entre las 5:00 y las 5:30 de la mañana, incluso los fines de semana. Defiende que el cuerpo se acostumbra a los ritmos y que no le cuesta trabajo. Sigue un ritual idéntico cada mañana. Desayuna una rebanada de pan con jamón york y queso fresco, acompañada de un vaso de agua muy fría. El café solo se lo toma después.
Las primeras horas de la mañana son su santo grial para escribir sus novelas —como Bocabesada o Delparaíso—. De 6:00 a 11:00 de la mañana se encierra a escribir. Para lograr una concentración absoluta, apaga el teléfono móvil. Juan ha criticado duramente la dependencia actual de las pantallas y asegura que es imposible crear si estás pendiente de las notificaciones. Escribe en absoluto silencio en su despacho. A mitad de mañana, Juan del Val rompe el sedentarismo de la escritura con el deporte. Acude al gimnasio casi a diario para hacer entrenamientos de fuerza y cardio. Para él, más que una cuestión estética, es una necesidad mental para descargar la tensión antes de entrar en la vorágine de la televisión.
«Para desayunar tomo una rebanada de pan con jamón york y queso fresco»
A partir del mediodía, su rutina se vuelve totalmente pública y mediática. Acude a las oficinas de la productora de El hormiguero (7 y Acción), donde trabaja como guionista y creador de contenidos junto al equipo de Pablo Motos. Sus días grandes terminan muy tarde. Los jueves por la noche participa en la tertulia de actualidad de El hormiguero, saliendo del plató pasadas las doce de la noche. Los domingos, además, pasa la tarde entera en directo en el programa La Roca junto a su mujer, Nuria Roca. Con agendas tan caóticas, Nuria Roca y Juan del Val tienen una regla de oro en su rutina: intentar comer juntos en casa casi todos los días que la televisión se lo permite. Es su momento para reconectar como pareja, hablar de sus tres hijos y bajar las revoluciones antes de que el plató o el despertador de las 5:00 de la mañana vuelvan a activarse.
La vida de Juan del Val (Madrid, 1970) es el reflejo de una reinvención constante. Hoy en día es uno de los rostros más influyentes y polémicos de la televisión y la literatura en España, pero su camino hasta el éxito no fue ni lineal ni sencillo. Juan del Val no oculta su pasado; al contrario, habla de él con total naturalidad en sus libros y entrevistas. Nació en el barrio madrileño de San Blas en el seno de una familia trabajadora —su madre, Ángeles Pérez, es muy conocida por su labor de ayuda a los presos en su ONG—.

Fue un joven conflictivo, mal estudiante y con tendencia a meterse en problemas. Él mismo ha definido esa etapa de los 16 a los 22 años como una época oscura y gamberra en la que estuvo bastante perdido. Un grave accidente de moto y el apoyo incondicional de su madre lo hicieron reaccionar. Decidió encauzar su vida y empezó a interesarse por el periodismo y la escritura, trabajando en obras de construcción antes de dar el salto a los medios. Es imposible entender la vida de Juan del Val sin Nuria Roca. Se conocieron en 1998, cuando él, trabajando como periodista para la revista Man, la entrevistó tras verla en televisión. Quedó fascinado al instante.
Se casaron en el año 2000 y tienen tres hijos: Juan, Pau y Olivia. Son una de las parejas más estables y, a la vez, mediáticas de España. Han normalizado hablar públicamente de las crisis matrimoniales, de la terapia de pareja y de su visión abierta del amor, lo que siempre genera un gran debate social. Además, son un tándem profesional: presentan programas juntos, hacen publicidad y se complementan a la perfección en las tertulias. Durante muchos años, Juan del Val fue el hombre en la sombra. Trabajaba como guionista de televisión, director de programas de radio y colaborador en medios taurinos —una de sus grandes pasiones—. Estaba detrás de las cámaras, mientras su mujer brillaba delante de ellas.
Sin embargo, su vida cambió radicalmente cuando saltó a la mesa de debate de El hormiguero (Antena 3). Su sección El polémico y sus opiniones sin morderse la lengua sobre la corrección política lo convirtieron en un fenómeno televisivo. El público lo ama o lo odia, pero nadie se queda indiferente ante sus intervenciones. Aunque la televisión le da la fama, la literatura le da el prestigio. Juan empezó escribiendo libros a cuatro manos con Nuria Roca, pero su explosión en solitario llegó con novelas como Candela —que fue premio Primavera de Novela 2019—, Delparaíso o Bocabesada.
Sus novelas son auténticos bestsellers que diseccionan las miserias de la alta burguesía, el ego, las relaciones humanas y la infidelidad con un estilo ágil y muy cinematográfico.
