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China

Huawei acusa a Estados Unidos de orquestar una "campaña geopolítica" en su contra

Redacción TO
Última actualización: 26 Feb 2019, 5:21 pm CET
Foto: ATHIT PERAWONGMETHA | Reuters

Huawei Technologies ha acusado a Washington de orquestar una “campaña geopolítica coordinada y táctica” en su contra. La compañía china dice que Estados Unidos está utilizando medios gubernamentales contra una empresa privada, desalentando a sus aliados geopolíticos a usar los productos de la marca. Así lo ha reivindicado el presidente de la marca, Xu Zhijun, en una rueda de prensa en Shenzhen.

Xu ha dicho que los debates actuales en torno al 5G –Huawei es una de las principales impulsoras de esta tecnología– giran en torno a cuestiones políticas y ha cuestionado que Estados Unidos actúe pensando en la privacidad de los ciudadanos, y no en base a otros intereses. “Algunos dicen que debido a que algunos países utilizan equipos de Huawei, esto dificulta a las agencias (de inteligencia) estadounidenses obtener sus datos”, ha señalado Xu.

El presidente también ha afirmado que Huawei invertirá más de 2.000 millones de dólares, durante los próximos cinco años, en mejorar la ciberseguridad de sus equipos, incluyendo la reescritura de códigos. Esto pretende ser un acto de buena fe para recuperar y mejorar la confianza en la marca de los operadores de telecomunicación extranjeros.

Estas declaraciones se producen después de que el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, advirtiera a Hungría, Eslovaquia y Polonia sobre su proximidad con China y Rusia. Pompeo no se mostró contento con la creciente presencia de Huawei en la región. Durante su visita, manifestó sus recelos ante los planes del gigante chino de instalar un centro logístico en Hungría y dijo que esto dificultaría a Estados Unidos “asociarse con ellos”, según el diario oficial China Daily. No obstante, su homólogo húngaro, Peter Szijjarto, le respondió que las constantes críticas de Washington y las capitales europeas por la relación con países comunistas no eran bien recibidas por el gobierno húngaro.

A finales del mes pasado, el Departamento de Justicia estadounidense acusó formalmente a Huawei, a dos compañías afiliadas y a su directora financiera, Meng Wanzhou, de 13 cargos de fraude y conspiración para saltarse las sanciones a Irán. Huawei ha estado en el punto de mira del Gobierno de Estados Unidos desde que, hace un año, el FBI, la CIA y la NSA recomendaran no usar teléfonos de esta marca por miedo al espionaje chino. El país norteamericano ha prohibido, en la práctica, que la compañía instale sus equipos para la tecnología 5G por miedo de que puedan utilizarse para espiar a los ciudadanos.

Desde Noruega, también se plantean medidas de protección desde que los servicios de inteligencia manifestaran su inquietud por la relación del gigante chino con el régimen de Pekín. Benedicte Bjørnland, la jefa del servicio de inteligencia interior noruego –PST–, se manifestó sobre este tema a principios de mes, en la presentación de un informe de evaluación de riesgos para 2019. “Un actor como Huawei será vulnerable a las influencias de su país de origen, mientras China tenga una ley (…) que obliga a las personas, entidades y empresas privadas a cooperar con China“, dijo.

En este contexto, la primera ministra alemana, Angela Merkel, también pidió más medidas de seguridad para asegurarse de que las empresas chinas no suministran datos privados a Pekín. Merkel se mostró prudente y dialogante, ya que el organismo alemán de supervisión de la tecnología estimó que no ha encontrado pruebas de que Huawei use sus productos para espiar al servicio de China. No obstante, ante la incertidumbre de grandes adquisiciones por parte de empresas chinas, la Eurocámara ha aprobado este jueves un marco europeo de control de inversiones extranjeras en la UE. Este texto busca la cooperación entre países cuando inversores de terceros países se interesan por empresas europeas sensibles. La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, aseguró que se trata de una legislación neutra y no discriminatoria pero que “a nadie se le escapa (…) que hay una cuestión en torno a China”, según informó AFP.

Por su parte, Huawei Technologies Co Ltd, que es el mayor fabricante del mundo de equipos de telecomunicaciones y el segundo de teléfonos inteligentes, se reitera en que no es una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y opera al margen del Gobierno de China. Asegura que los expertos no han encontrado evidencias concluyentes que respalden estas acusaciones, y que por tanto no tiene ningún sentido ejercer prohibiciones que limiten la justa y libre competencia mercantil.

La compañía reivindica también las opiniones vertidas por Robert Hannigan, ex jefe de la Oficina Central de Comunicaciones del Gobierno de Reino Unido, en un artículo de opinión en el Financial Times. Hannigan venía a decir que occidente debería poner fin a la “histeria” sobre la tecnología china y aceptar que será una potencia tecnológica global en el futuro. “El NCSC–Centro Nacional de Seguridad Cibernética en el Reino Unido– nunca ha encontrado evidencia de actividad cibernética maliciosa del estado chino a través de Huawei”, escribió Hannigan, un personaje ligado a la inteligencia británica. 

El jueves, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hua Chunying, dijo en una conferencia de prensa en Beijing que la seguridad de la información online es una preocupación común de todos los países. “Todas las partes pueden resolver, absolutamente, esta preocupación mediante la coordinación equitativa y amistosa, y un acuerdo apropiado, siempre que ellos no tengan prejuicios, fortalezcan la confianza mutua y no politicen un comportamiento económico normal“, dijo la portavoz.

Asimismo, el secretario general de Mobile China Alliance, Wang Yanhui, ha recordado que Huawei lleva prestando servicios a operadores de telecomunicaciones europeos desde la era 3G, y que nunca se ha encontrado evidencia de que esté realizando actividades cibernéticas de espionaje. Ha sentenciado que “el mundo debería dejar que los hechos hablen, y no preocuparse por el miedo avivado por algunos países”.

Ante todo esto, Huawei se parapeta en que solo está buscando un trato justo en el mercado estadounidense y global.