La Justicia de EEUU investiga a Huawei por un presunto robo de secretos comerciales

Economía y capital

La Justicia de EEUU investiga a Huawei por un presunto robo de secretos comerciales
Foto: ALY SONG| Reuters

El gigante tecnológico Huawei se encuentra en el punto de mira del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que ya investiga y busca presentar cargos contra la compañía china por un supuesto robo de secretos comerciales de socios estadounidenses, según informa Wall Street Journal.

El medio, que cita como fuente a «personas conocedoras del asunto», afirma que una de las tecnologías afectadas por este robo sería la que utiliza la empresa de telecomunicaciones T-Mobile para testar sus teléfonos inteligentes.

La investigación de la Fiscalía de EEUU es resultado en parte de una serie de denuncias civiles contra Huawei, incluyendo una en la que un jurado de Seattle declaró culpable a la compañía china por apropiación indebida de tecnología robótica de uno de los centros de T-Mobile. Las pesquisas se hayan en una fase avanzada y podrían desembocar en la presentación de una acusación formal en breve, señala el Wall Street Journal.

Tanto el Departamento de Justicia como Huawei se han negado a reaccionar a la información del diario financiero.

La investigación federal pone una presión adicional sobre el gigante tecnológico chino, el mayor fabricante de equipos de telecomunicaciones del mundo y el segundo fabricante de teléfonos inteligentes a nivel mundial. Huawei se enfrenta a intentos de la actual administración estadounidense de indagar enérgicamente en las acusaciones de robo de propiedad intelectual por parte de empresas de China.

Huawei ha sido objeto de constantes análisis por parte del gobierno de EEUU, que en la práctica ha prohibido a la compañía que instale sus equipos de telecomunicación en importantes redes estadounidenses ante preocupaciones de que podría utilizarse para espiar a estadounidenses.

Por su parte, Huawei asegura que no es una amenaza a la seguridad en EEUU, y apunta a que la empresa es propiedad de sus empleados y que opera independientemente del Gobierno de China.

La investigación se produce después de que Canadá detuviera el mes pasado a la directora financiera de esta empresa, Meng Wanzhou, por petición de las autoridades estadounidenses, a la que acusan de fraude para violar las sanciones comerciales impuestas por EEUU a Irán