Martínez-Almeida: «Nadie decente hubiera sido presidente al precio que ha pagado Sánchez»
El alcalde de Madrid analiza junto a Esperanza Aguirre la política nacional y los retos que acarrea el gobierno de la capital
José Luis Martínez-Almeida (Madrid, 1975), alcalde de Madrid desde 2019 y abogado del Estado de formación, pasa por El rincón de Espe en una conversación en la que mezcla memoria personal, ironía castiza y una facilidad muy suya para moverse entre la broma, el ataque político y la anécdota de despacho. Afiliado al Partido Popular desde muy joven y curtido en la política madrileña desde la oposición hasta la Alcaldía, Almeida repasa aquí su llegada a la vida pública, la gestión de una ciudad en obras permanentes y sus choques con el Gobierno central, desde la amnistía hasta el papel del delegado del Gobierno en Madrid. Todo ello con ese tono cercano, ágil y socarrón que le ha convertido en uno de los perfiles más reconocibles de la política española.
PREGUNTA.- Señor Alcalde, es un grandísimo honor que haya aceptado venir a El rincón de Espe.
RESPUESTA.- El honor es mío, jefa.
P.- Después de que dijiste que la vicealcaldesa y yo éramos unas charos…
R.- ¿Dije eso? No, la vicealcaldesa no. Matilde. La entrevista con Matilde García Duarte. Te he saludado como jefa porque así te tengo en el móvil todavía. Desde el año 2007 que me diste tu móvil y que apunté «Jefa», porque todo el mundo me dijo: «En la Comunidad de Madrid no se la llama ‘presidenta’, se dice ‘jefa’». Yo te apunté como «jefa», y en el año 2026 sigo teniendo «Jefa» en el móvil.
P.- ¿Y hace 20 años de eso?
R.- Hace 20 años de eso.
P.- Bueno, pues bienvenido a El rincón de Espe. ¿Alguna vez pensaste que ibas a ser alcalde de Madrid?
R.- Nunca pensé que pudiera serlo, no.
P.- ¿Y político?
R.- Eso siempre me había gustado, pero hasta que no recibí esa llamada en 2007, nunca me había planteado seriamente entrar en política.
P.- Pero ya estabas afiliado al Partido Popular. ¿Qué te lanzó a afiliarte?
R.- En primer lugar el empujón de mi madre y, en segundo lugar, yo me afilié al día siguiente de la derrota del 93 de Aznar, con 18 años. Y me dio tanta rabia que perdiera después de todo lo que había pasado en esas elecciones, que me fui a afiliar. Porque mi madre era muy activa en la sede de Tetuán.
P.- Ah, en la sede de Tetuán, creía que estabais en Chamartín.
R.- No, Tetuán, con Marichi de presidenta; María Antonia Suárez Cuesta.
P.- ¿Y tu madre estaba ahí muy activa?
R.- Sí, mi madre estaba allí y mi madre llevaba un colegio electoral con interventores y apoderados.
P.- Y te llevó a ti cuando teníamos interventores. Es una de las cosas de las que más me arrepiento, que, siendo presidenta, lo cambiáramos para facilitar la cosa, porque se pensaba que no iban a hacer trapicheos, que teníamos que estar ahí desde…
R.- Desde las ocho de la mañana.
P.- Hasta las tres de la mañana si había Senado, lo cambiamos por apoderados.
R.- No, pero sí lo extendiste. Recuerdo llegar y que me dijeran: «No eres consciente de la importancia que tiene ser interventor».
P.- Es que es verdad.
R.- En esto y en determinados lugares, especialmente…
P.- Ahora, en todas las últimas elecciones hemos estado en Fuenlabrada, hemos llenado algún colegio y es importantísimo, qué duda cabe. Y ahora mucho más.
R.- Y ahora mucho más con lo que tenemos enfrente.
«Sánchez no encabeza un Gobierno, sino una mafia que se comporta con códigos de esas características»
P.- Exactamente. ¿Qué tenemos enfrente, señor Alcalde?
R.- Una mafia.
P.- ¿Una mafia?
R.- No me cabe duda que de que Sánchez no encabeza un Gobierno, sino una mafia que se comporta con códigos de esas características. Lo he dicho muchas veces: uno no se va en un coche con tres amigos a hacer campaña por España durante un mes y no sabe con quién se está yendo en ese coche. A partir de ahí, pues, extrapolemos lo que está haciendo. Y desde un punto de vista del ejercicio de mantenimiento en el poder, son, a mi juicio, técnicas desde el punto de vista democrático, más que dudosas.
P.- ¿Por ejemplo?
R.- Gobernar con o sin el Parlamento en una monarquía parlamentaria. Pero es que esto es una monarquía parlamentaria. Así se nos define en la Constitución, y por tanto tendría que gobernar con la confianza del Parlamento. Si carece de ella, sabe lo que tiene que hacer. Incumplir la obligación constitucional de presentar Presupuestos durante tres años. La propia amnistía, de tan difícil encaje en la Constitución, salvo que seas Cándido, pero de tan difícil encaje en la Constitución —que en realidad fue un trueque—. Por siete votos, la Presidencia del Gobierno. Creo sinceramente que ninguna persona decente hubiera sido presidente del Gobierno al precio que ha pagado Pedro Sánchez y al que nos ha hecho pagar a los españoles.
P.- Por supuesto que no. Hasta ahora en España no se gobernaba con los enemigos de España, los que quieren separarse.
R.- Bueno, y se respetó siempre la lista más votada. En el 96 tú estuviste en ese Gobierno.
P.- Que si Felipe González hubiera sido como Sánchez, nunca. Porque estaba Anguita con 20 escaños.
R.- Por eso te digo. Pero podría haber intentado una maniobra y no se le ocurrió intentar eso.
P.- No le hacía falta intentar maniobras. Se presenta la investidura y le apoya Anguita y ya está.
R.- Por eso. Entonces, yo creo que no hay ninguna persona decente que lo hubiera sido al precio que estamos pagando nosotros.
P.- ¿Y qué es lo que más alegría te ha dado en el Ayuntamiento?
R.- El Ayuntamiento es muy bonito, porque al final haces una gran obra, como el soterramiento de la A-5 o…
P.- Que la estás haciendo muy bien. En cambio la del túnel de Plaza Castilla es un horror.
R.- Bueno, toda obra tiene sus complicaciones, pero, ¡va a acabar en noviembre o diciembre de este año! Hemos acortado la ejecución y cuando la gente vea como va a entrar por el túnel a Madrid se va a quedar más contenta.
P.- ¿Y por qué tenemos que entrar por túnel?
R.- Para que unamos las cinco torres con Madrid Nuevo Norte, con el distrito financiero. Además, creo que los vecinos de la zona van a agradecer tener 60.000 metros cuadrados de zona verde en vez de cuatro carriles en cada sentido de circulación.
P.- Mucha gente está muy contenta con la obra de la A-5, porque es muy importante lo que se va a hacer, pero con la obra del norte hay bastante cabreo, porque es que llevamos tres añitos.
R.- No llevamos tres añitos en la obra de Castellana. La obra empezó en junio de 2025, y va a acabar la obra…
«Es tan bonito hacer una gran obra como ponerle un banco a una señora mayor»
P.- El túnel de Plaza Castilla, sí, pero la remodelación de cómo vamos desde…
R.- Nudo Norte, perdón. Sí, eso lo hicimos la legislatura pasada.
P.- La legislatura pasada y ahí sigue.
R.- Bueno, pero que tan bonito es el soterramiento de la A-5, las quejas por el soterramiento de Castellana, como ponerle un banco a una señora mayor que se te acerca por la calle…
P.- No es lo mismo.
R.- Pero eso es lo bonito de ser alcalde: tener una gran obra de infraestructura y solucionar el problema de un banco a una señora mayor que te coge por la calle y te dice que por favor coloques ese banco.
P.- Tú tienes la fortuna de poder salir a la calle, no como Pedro Sánchez. Pero yo quiero sugerirte una cosa que existía en el Ayuntamiento, porque yo la primera vez que llegué al Ayuntamiento en el año 1983, era alcalde Enrique Tierno Galván, y Madrid era un bastión…
R.- Alberto y tú juntos.
P.- Sí, juntos. Él era un niño y yo una…
R.- Una niña.
P.- No, un poco mayor que él. Entonces entramos en el Ayuntamiento de Madrid, bastión inexpugnable de la izquierda. Tierno tenía mayoría absoluta, 28, como ahora. Y él tenía 30 más 4 del Partido Comunista, por si acaso. Y nosotros, que tuvimos en esas elecciones 23, bajamos a 20 en las siguientes. Pero la moción de censura nos llevó al Gobierno. Bueno, pues en aquel Gobierno heredado de los socialistas, había una norma que yo te sugiero, que es que cada obra se ponga un cartel que ponga algo así como «Esta obra empezará el 4 de junio y terminará el 4 de octubre». Y la empresa que hace la oferta tiene que saber que si no la acaba, va a tener una penalización.
R.- Para eso están los pliegos, pero te acepto la sugerencia y voy a dar traslado a la delegada de Obras, Paloma García Romero, que tú bien conoces.
P.- A la delegada de Obras que le digo todos los días que haga el favor de vigilar la obra que está haciendo en la calle del Espíritu Santo.
R.- Pero sabemos que hay obras que se pueden complicar en un momento dado. Te recuerdo que fui director general de Patrimonio Histórico tuyo. Tú sabes lo que es la arqueología, por ejemplo en las obras también, los problemas, los estudios que hay que hacer… Pero las penalizaciones se explicitan en los pliegos…
P.- Que los vecinos sepamos más para qué sirve la obra, porque muchas veces no se sabe. Las obras que hace el canal, o que hace…
R.- Los de metro o los de…
P.- O los que sea. ¿Porque tú dices que en los pliegos pone cuándo terminarán?
R.- Sí, sí, claro.
P.- Le voy a decir a la delegada de Obras que haga el favor de mirar.
R.- Los pliegos tienen el plan, les indicas el plazo de ejecución de la obra y por tanto las penalidades en caso de que…
P.- ¿Y hay penalidad?
R.- Sí, por supuesto que se ponen penalidades si no se cumplen los plazos.
P.- Pero no el de la calle del Espíritu Santo, por qué no puede ser. Si empezó en junio.
R.- Voy a preguntar a ver qué pasa con esa obra.
P.- Yo también quería hablarte de que parece ser que tenemos un problema con el delegado del Gobierno de Madrid, porque ahora dice que Shakira no puede hacer los conciertos en un lugar que no tiene ningún problema de ruidos como puede pasar en el Bernabéu ni de vecinos, en Villaverde, además, que ha sido mi distrito. Empecé de concejal en Villaverde, de la oposición en el distrito de Villaverde…
R.- Y llevaste el metro.
«No hay mejor definición de comisario político que la del delegado del Gobierno»
P.- Eso luego cuando fui presidenta de la Comunidad, pero en el Ayuntamiento de Madrid, pues fui concejal del distrito de Villaverde. Entonces, a mí me parece una desvergüenza que el delegado del Gobierno diga que no puede haber esos conciertos porque no puede garantizar la seguridad. Pero oiga, si usted tiene a la Policía y Guardia Civil.
R.- No hay mejor definición de comisario político que la del delegado del Gobierno, porque es un comisario político del sanchismo y él ha venido aquí a torpedear continuamente. Vamos a ver objetivamente que Shakira elija Madrid como la única ciudad en Europa en la que va a hacer conciertos y se va a hacer un estadio es una grandísima noticia para esta ciudad y para los madrileños.
P.- Y para los españoles en general, que van a venir de toda España para ver a Shakira.
R.- El delegado del Gobierno a mí me ha escrito una carta diciéndome: «No autorice usted esos conciertos». Se ha permitido la chulería de escribirme diciendo que no autorice esos conciertos. ¿Quién es él? Lo que tiene que hacer, desde el punto de vista de sus competencias, es transmitir su opinión, pero no exigirle al alcalde de Madrid…
P.- Va a hacer lo mismo que hizo con la Vuelta Ciclista.
R.- Ese es nuestro problema, que existe el precedente de lo que hizo con la Vuelta Ciclista a España. Pero no se preocupen…
P.- Por si no lo saben los espectadores, ¿qué hizo con la Vuelta Ciclista?
R.- Boicotearla, y atar de pies y manos a la Policía Nacional frente a los violentos.
P.- Con la aquiescencia de Marlaska.
R.- Con la aquiescencia de Marlaska, sin duda. Yo no digo que no hubiera manifestantes pacíficos, posiblemente la mayoría. Lo que sí digo es que el delegado del Gobierno sabía que había manifestantes violentos y ató de pies y manos a la Policía Nacional.

P.- Oye, pero es que al día siguiente hubo un partido internacional y había unos hooligans impresionantes y no pasó nada.
R.- No pasó nada. El menor problema de la Policía. Es igual que por qué no se puede jugar el Madrid-Hapoel de Tel Aviv en abierto al público en el Palacio de los Deportes. No, se juega a puerta cerrada. El delegado del Gobierno tiene la obligación de garantizar la seguridad de todos aquellos que quieren ir al Palacio de los Deportes y de los deportistas y si no está en condiciones de garantizar la seguridad, lárguese, porque es su misión. En lo que se refiere a Shakira quiero dejarle claro al delegado que vamos a autorizar esos conciertos y ese estadio, vamos a dejar que la gente pase un buen rato y disfrute de una artista como Shakira, y no nos va a coaccionar ni a intimidar con esas cartitas que me ha mandado.
P.- ¡Ese es mi alcalde! Para que lo sepa la gente: José Luis Martínez Almeida era un brillante abogado del Estado, muy joven, que quería venir a Madrid, y yo necesitaba un buen jurista que impidiera el proyecto de un arquitecto portugués, Álvaro Siza, que conllevaba talar todos los plátanos del Paseo del Prado, y yo lo tenía que impedir como fuera. Le llegué a pedir a la baronesa Thyssen que se encadenara.
R.- Lo hizo, lo hizo. Recuerdo la foto.
P.- Y aparte de eso, yo creo que el prestigio jurídico del alcalde, al que no le habían dado la oposición en una rifa, como le decían algunos…
R.- En una tómbola. Yo te estoy muy agradecido porque, yo sí he sido alcalde. Es lo que dicen en Derecho: «Quien es causa de la causa es causa del mal causado»; en este caso «del bien causado». Tú eres la causa de que yo esté aquí, primero porque me llevaste a la Comunidad y luego porque me lleva hasta el Ayuntamiento, que yo ya me había retirado de la política, pensaba, y en el 15…
P.- Hay que recordar a los espectadores que a José Luis Martínez-Almeida le quitaron una parte importantísima del trabajo que yo le había dado, porque después de director general del Patrimonio tuve la debilidad de ascenderle a secretario del Consejo de Gobierno, y entonces le quitaron los aspectos jurídicos y entonces él dimitió.
R.- Y me fui a la Airef.
P.- ¿Y qué te pasó en la Airef? Que a mí eso me hizo mucha gracia.
R.- ¿Qué me pasó…?
P.- Que Montoro no pagaba el sueldo.
R.- Ah, bueno, efectivamente.
P.- Como tenían que vigilarlo…
R.- Y el secretario de Hacienda es íntimo amigo mío. El que era el jefe de Hacienda en aquel momento. Yo le decía: «Oye, ¿pero cómo no me pagáis el sueldo, cómo no nos pagáis sueldo?». Porque tenéis que aceptar las condiciones que os ponemos para el personal y para las retribuciones. Y te digo una cosa, José Luis Escrivá ahí estuvo muy valiente. El que ahora es gobernador del Banco de España.
P.- Entonces no se había hecho sanchista…
R.- Efectivamente, pero ahí estuvo muy valiente, y ahí plantó cara debidamente, como tenía que plantar a eso. Luego ya no sé si está valiente…
P.- Total, que estando él en la Airef, en la Autoridad de Responsabilidad Fiscal, yo invité a José Luis. Yo estaba fuera de la política, pero me llamaron del partido, que encabezara la lista del Ayuntamiento, así que empecé a buscar gente bien, buenos juristas. Y entonces llamé a José Luis y le dije. «¿Quieres venir en la lista del Ayuntamiento? Pero te advierto que es muy posible que no gobernemos», porque el PP lo había hecho espantosamente mal.
R.- No lo daba como probable. Yo pensaba que íbamos a gobernar la verdad. Y al final…
P.- Yo estaba segura de que no. Es que habíamos tenido 186 escaños para hacer todo lo contrario del programa electoral, por mucho que tú fueras amigo de Soraya… Entonces, yo sabía que íbamos a ganar pero que podíamos no gobernar, y así te lo dije.
R.- No, y añadiste…
P.- «Pero te garantizo que nos vamos a divertir».
R.- Y nos divertimos.
«Los años en la oposición fueron muy útiles. Nos dieron otra perspectiva de la ciudad»
P.- Y ahora más te estarás divirtiendo.
R.- Sí, ahora más, pero es cierto que aquellos años en la oposición fueron muy útiles también. Nos dio otra perspectiva de la ciudad.
P.- Y tú fuiste conocido en toda España gracias a los años de oposición.
R.- Gracias a los años de oposición.
P.- A mí mucha gente me lo ha dicho cuando he ido a presentar el libro en algunas provincias, que te llevaron allí.
R.- Es como una de las primeras encuestas, cuando nos nombran candidatos, de esas que también eran catastróficas entonces. No sé qué encuestadora era que decía: «El 20% de los madrileños conocen a Almeida», el 20. Y yo dije: «Pero si no me conocen en la puerta de mi casa», no me creía que me conociera el 20%.
P.- Eso es bastante bueno, para que te voten, porque votan al PP.
R.- Bueno, me asombró. Claro, eso es lo que yo dije. Menos mal que la marca está tirando también, porque si no, ¿de qué? Oye, siete años después, aquí estamos.
P.- Bueno, pero además de eso, en unas condiciones no muy fáciles, cuando no tenías mayoría.
R.- Sí, la primera legislatura, con Ciudadanos, fue muy complicada, la verdad. Y también con Vox, que necesitábamos a Vox aunque no estuviera en el Gobierno, porque la izquierda sumaba más que Ciudadanos y nosotros.
P.- Bueno, pero en Vox, tenemos algunos amigos que estaban con nosotros.
R.- Sí, es cierto, es cierto, tenemos un amigo…
P.- Fernando Martínez Vidal.
R.- …que además siempre ha sido muy elegante, un caballero que se ha portado muy bien con nosotros, la verdad. Y no fue sencillo. Y luego toda la pandemia y todo lo que tuvimos que atravesar, pero bueno…
P.- Yo vi tu foto en ese sitio donde estaban todos los cadáveres.
R.- El Palacio de Hielo.
«Ver 400 ataúdes, uno detrás de otro, fue un mazazo emocional y psicológico importante; es una imagen que no se me va a olvidar»
P.- Qué dureza.
R.- La peor experiencia. La peor experiencia.
P.- La mía, el atentado.
R.- Claro, el 11-M. Son experiencias que nunca puedes olvidar. Y la del Palacio de Hielo, ver 400 ataúdes, uno detrás de otro, fue un mazazo emocional y psicológico importante; es una imagen que no se te va a olvidar. Pero fíjate, siempre hay que confiar en el Ejército, porque cojo y me pongo a hablar con un soldado que había por allí y le digo: «¿Y no se acercan los familiares a intentar sabiendo que pueden estar aquí?» «Sí, sí, sí. Pero yo les digo siempre lo mismo: ‘No se preocupen, porque nunca estarán solos los ataúdes. Siempre estaremos haciendo guardia’». Y pensé: Este soldado a las cuatro de la mañana en el Palacio de Hielo, aquí va a estar velando todos estos ataúdes. Y oye, por lo menos la tranquilidad y el agradecimiento de que con el Ejército siempre se puede contar.
P.- Por supuesto que sí. Y como la gente lo sabe, el señor Sánchez no quiso llevar… Bueno, la ministra de Defensa no quiso llevar al Ejército a la dana porque él quería culpabilizar al Gobierno regional.
R.- Bueno, teniendo en cuenta que no lo dejó llevarlo ni al 2 de mayo en Madrid…
P.- Es verdad.
R.- Oye, la tradicional parada militar del 2 de mayo y este año, por primera vez, no. Y no había habido nunca un problema. Jamás había habido un problema.
P.- Nunca. Y estaban los ministros…
R.- Y estaban los ministros. Este año no le he preguntado a la Presidenta, pero supongo que tampoco le habrán permitido que el Ejército esté presente en ese día.
P.- No hubo desfile.
R.- bueno, ya sabemos lo que tenemos enfrente.
P.- ¿Y qué opinas de María Jesús Montero, que dice que ella ha sido la mujer más importante, con más poder de toda España…?
R.- Yo soy andaluz y le digo: «Oiga, vuélvase por donde ha venido».
P.- No me perdone la vida, oiga.
R.- Vuélvase por donde usted ha venido. Si ya sé que los cargos que usted ocupa son importantes, pero ya la presidencia de la Junta de Andalucía merece algo más que nos perdone la vida y que nos diga que usted está aquí a pesar de que «soy la mujer más poderosa en democracia». ¡Así se autodefinió! «Y cómo soy de buena, que he venido con vosotros». Bueno, cuando todos sabemos que ha ido del ronzal porque Sánchez la ha obligado a ir para allá, porque si no, no hubiera vuelto en ningún caso. Y lo de seguir de diputada para conservar su plaza de funcionaria… No hace falta para conservar su plaza de funcionaria. En su caso será para conservar su plaza de diputada en función de cómo le vaya.
P.- Dimitir de la Comunidad de Madrid, dimitir también del escaño.
R.- Del escaño, lógicamente, como no puede ser de otra manera. Pero no, ella no lo hace por conservar la plaza de funcionaria. Porque sería tan sencillo como pedir el reingreso, pedir una licencia durante tres meses —previsto en el Estatuto del Empleado Público para hacer la campaña— y luego ya se acabó.
P.- La campaña electoral está descontada, por supuesto.
R.- Y luego tendrás el permiso correspondiente. No es necesario agarrar el escaño para conservar la plaza de Moncloa. Pero oye, es lo que hay. He leído hoy que ha estado ocho años y ha aprobado tres Presupuestos.

P.- No, pero si es que siempre está trabajando. «Estamos —como dicen— sudando la camiseta, dejándonos la piel». Oiga, pues son ustedes unos inútiles.
R.- Absolutos.
P.- Porque para presentarlos no se necesita más que tenerlos hechos. Otra cosa es que te los aprueben.
R.- Exacto. La obligación constitucional es presentarlos.
P.- Sí, sí, pero es que les da igual la Constitución.
R.- Completamente.
P.- Pero si tienen a Cándido Conde-Pumpido para hacer lo que tenga que hacer.
R.- Y además, es tal la acumulación de tropelías, que es muy difícil contarlas todas, porque han cometido tantas que nos vamos olvidando de todo lo que han hecho. Y lo más grave, aparte de la amnistía: lo de Bildu. Lo más grave en términos morales y en términos políticos.
P.- Lo del Partido Socialista de Euskadi. ¿Cómo puede ser que a una persona que ha asesinado y que tiene una condena de 600 años la suelten? ¿Cómo se llama, Anboto?
R.- Anboto, la jefa de ETA.
P.- Tienen unos nombres muy españoles, por otra parte.
R.- Pero es asombroso desde el punto de vista ético, desde punto vista moral y desde el punto de vista político. Y eso es un daño…
P.- La que la ha soltado es una consejera de Justicia socialista.
R.- Porque ahí tienen el acuerdo. No hay socio de lealtad más perruna para Sánchez que Bildu. Es que no pide nada. No ha pedido nada. Tiene lo más importante.
P.- ¿Cómo que no ha pedido nada? Es que lo ha exigido, pero claro.
R.- Pero tiene lo más importante.
P.- Acercarlos a todos al País Vasco y luego soltarlos.
R.- Pero más importante es el blanqueamiento, porque el blanqueamiento es lo más importante para Bildu. En segundo lugar, los presos, y en tercer lugar, Pamplona, entregarles la capital de Navarra.
P.- Y en Navarra que Chivite gobierne…
R.- Con su apoyo. Por eso no hay lealtad más perruna que la de Bildu a Sánchez.
P.- Bueno, yo perdona, yo diría lo contrario: que la de Sánchez a Bildu.
R.- O la de Sánchez a Bildu.
P.- Bildu es el que se está llevando el gato al agua. Va a gobernar en el País Vasco porque el PNV, en vez de hacer lo que tendría que hacer —poner los principios por encima de todo— está centrándose la independencia del País Vasco. Pues va usted dado, porque para eso ponen a Bildu.
R.- Bueno, lo más importante será la continuidad en el poder, y yo creo que se están equivocando. Si ese es su objetivo prioritario, la continuidad en el poder, se están equivocando, en mi opinión, con la estrategia que están llevando a cabo.
P.- Su objetivo prioritario es la independencia del País Vasco, y eso lo vende mucho mejor Bildu que ellos. Es el que va a gobernar.
R.- No lo tengo claro, pero no por nada especial, sino porque la independencia…
P.- Pero si el PNV defendiera aquello en lo que debería creer y sus votantes creen que cree, la empresa privada…
R.- Yo creo que para el PNV la independencia es un lío.
P.- Puede ser.
R.- Viven en el mejor de los mundos. La independencia es un lío para el PNV. Ahora, otra cosa es que lo tenga que decir, pero no disculpo ni blanqueo al PNV, ¿eh? Lo que sí digo es que, en mi opinión, su prioridad es la continuidad en el poder. Pues si esa es su prioridad, creo que se están equivocando en ese ejercicio.
P.- Yo es que veo leyes que favorecen a los okupas. Pues vote usted en contra. Leyes que suben los impuestos. Vote en contra. Si sus votantes son todos ellos de derechas, creo yo.
R.- Sus votantes son de centroderecha.
P.- ¿Qué pasa, que el centro no es derecha?
R.- Se habla de izquierda, de centro y de derecha. Tú bien sabes que el nuestro tiene que ser un partido de espectro amplio, de espectro amplio.
P.- Tendría que serlo.
R.- Tendría que serlo.
P.- Pero ya sabes por qué no lo es. Porque vamos a ver, cuando Fraga se va, que teníamos cientoipico escaños. José María Aznar hace esfuerzos ímprobos para atraer a toda la UCD. Y estábamos ahí liberales, conservadores, democristianos y hasta socialdemócratas, que presumían de ello. Y así Aznar gana las elecciones, por 300.000 votos, ¿eh?.
R.- Sí, sí, fueron 300.000. Amarga victoria. Acuérdate.
«Rajoy se enfrentó a tres escenarios complicadísimos como presidente del Gobierno: la crisis económica, la sucesión de la monarquía y lo de Cataluña»
P.- Pero luego ganó por mayoría absoluta. Tan mal no lo haríamos. Estuve en ese Gobierno que ganó las siguientes elecciones. Y Aznar, que se había comprometido a estar solo ocho años, le legó el partido a Mariano Rajoy, perfectamente unidos todos. Y cuando Mariano Rajoy le pasa el testigo a Pablo Casado, el partido está dividido en tres: Ciudadanos, PP y Vox. Porque incumplimos el programa electoral que teníamos en 2016.
R.- Cuando pierdes votos, algo has hecho. También diré algo que no es muy popular: Mariano Rajoy se enfrentó a tres escenarios complicadísimos de presidente del Gobierno. Primero, la situación económica con el rescate o no rescate. Segundo, una que salió bien: la sucesión en la monarquía. Y una tercera, que es lo de Cataluña. No es fácil tampoco enfrentarse a esos tres envites.
P.- En Cataluña el que se enfrentó fue el rey Felipe, porque Mariano Rajoy no salió. El que dio un discurso extraordinario fue el rey Felipe.
R.- Sin duda.
P.- Mariano Rajoy puso un 155 mínimo que no cogió ni TV3 teniendo 186 escaños. El otro día estaba aquí entrevistando a Albert Boadella y decía que eso era lo que era, una broma. Y del rescate, en mi opinión, es comprensible que Mariano Rajoy, con uno que le ha dejado un déficit del 10% diciéndole que es del 6, se preocupe de la economía. Pero yo creo qeu si hubieran venido los hombres de negro, hubiera sido una bendición para España, porque yo ya viví cuando para entrar en el euro teníamos que llegar a unas cifras de inflación, de déficit y de deuda, que no llegábamos ni de coña. Lo hicimos. Yo era la ministra de Educación; me rebajaron el presupuesto. Nadie me culpó, ni a mí ni a Aznar. Eran los europeos los que lo habían decidido y los hombres de negro que fueron…
R.- A Portugal, a Grecia.
P.- A Portugal, a Grecia y a Irlanda, los tres están mucho mejor que nosotros. O sea, para mí fue un craso error. Y luego, además, en el programa electoral había cosas que no costaban dinero. Derogar la Ley de Memoria Histórica, cambiar la Ley del Aborto…
R.- Está claro que cuando uno pierde apoyo electoral es que hay algo que la gente no te…
P.- Pero no puede ser dedicarte solo a que no vengan los hombres de negro.
R.- Pero bueno, lo que quiero decir es que tuvo tres problemas gravísimos.
P.- Pero que no es verdad. Y lo de Cataluña fue el rey Felipe, que hizo un discurso sensacional y luego el 155 duró poco.
R.- Al margen de lo que piense uno del 155 y su aplicación, lo de Cataluña fue el triunfo del Estado de derecho. Y precisamente porque triunfó el Estado de derecho, Sánchez ha tenido que demolerlo, para que los independentistas puedan volver a hacerlo.
P.- No puedan… Ya están diciendo todo el día…
R.- Por supuesto, pero lo que triunfó es el Estado de derecho. El Rey hizo un discurso extraordinario y sin él hubiera sido imposible. Pero lo que digo también es que el Estado de derecho funcionó y que eso es importante también transmitirlo.
P.- Sí, por supuesto. Se aplicó el 155, como tenía que ser. Pero mandamos a los policías a un piolín… Bueno, en fin, no quiero hablar de estas cosas. ¿Alguna cosa que quieras decir al público? Que no sólo son madrileños, son de toda España.
R.- A los de Madrid y a los que vienen de fuera de Madrid: cuidado con las palomas.
«A los de Madrid y a los que vienen de fuera de Madrid: cuidado con las palomas»
P.- Por si no lo saben, porque yo no lo sabía cuando he llegado aquí, se ha hecho viral un clip en el que está hablando el alcalde, muy serio, muy solemne, y de repente, ¡pop! Se hace así y dice: «¡Ay! Pero si me acabo de cortar el pelo».
R.- La gente dice: «Oye, pues te cae la cagada y reaccionas con naturalidad». Es que en mi vida hay un antes y un después en estos temas: cambiar pañales. Los temas escatológicos, te cambia la perspectiva una vez que cambias pañales y por eso, con cierta naturalidad…
P.- Pues muchísimas gracias. Muchísimas gracias, alcalde, por haber venido.
R.- Muchísimas gracias a ti.
P.- Ahora vamos a comer aquí en este restaurante. ¿Qué vas a pedir? Porque tú eras de bocatas.
R.- Yo era de bocatas y de latas. Y otro día tendrás que explicar el flechazo.
P.- Ah, bueno, eso será otro día.
R.- Otro día lo tienes que explicar. Aquí no sé qué voy a comer, pero seguro que se come bien.
P.- Se come fenomenal, se come fenomenal.
R.- Arturo da de comer bien, la verdad.
P.- Bueno, no, este restaurante lo cogió Arturo el año 90 y se hizo famosísimo. Luego vino la crisis y ya… Pero bueno.
R.- Y merece la pena venir solo por ver las fotografías de Arturo.
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