Begoña Gómez se queja a la Audiencia de la instrucción del juez Peinado y pide reabrirla
Su defensa ve vulnerados los derechos fundamentales y niega que existan indicios sólidos sobre ninguno de los delitos

Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno.
Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado un escrito de queja ante la Audiencia de Madrid contra la instrucción llevada a cabo por el juez Juan Carlos Peinado, en el que pide que se declare la nulidad de su decisión de cerrar la investigación y procesarla. Gómez ha elevado ese escrito tras la decisión de Peinado de terminar la instrucción del caso y proponer juzgarla por cuatro delitos junto a su asesora, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés.
El escrito, al que han tenido acceso EFE y THE OBJECTIVE, ve vulnerados los derechos fundamentales de Gómez, sobre todo su derecho a la defensa, niega que existan indicios sólidos sobre ninguno de los cuatro delitos y cuestiona que el juez proponga juzgarlo por un tribunal de jurado sin argumentarlo. Por su parte, Cristina Álvarez, asesora de Gómez, también ha presentado un escrito de queja ante la Audiencia Provincial de Madrid en el que insiste en que se archive la causa contra ella y argumenta que la causa no puede ser juzgada con jurado.
«Da la sensación de que se pretende llegar a un objetivo, aunque sea a costa de masacrar la verdad», asegura la defensa de Gómez en el escrito. A la vez, añade que «no cabe hablar de un acceso institucional excepcional obtenido por razón personal ni de una influencia ilegítima sobre decisiones públicas».
Su abogado acusa al juez de actuar con «la predeterminación, contra todo razonamiento y evidencia, de reconducir, como sea, el procedimiento hacia el tribunal del jurado» para que sea juzgada por ciudadanos y no solo por magistrados. «No es solo la falta de toda motivación, sino también la injustificada y arbitraria elección del cauce procesal elegido lo que produce, en este caso, una manifiesta ablación del derecho fundamental al juez predeterminado por la ley», indica.
Al mismo tiempo, Gómez considera «absolutamente inaceptable» que Peinado evocara a la época de Fernando VII en el auto en el que planteaba sentarla en el banquillo y que su defensa reclama a la Audiencia Provincial de Madrid que anule.
Peinado refirió que «no podrá hallarse un supuesto de similares características, pues las conductas que provienen de palacios presidenciales, como este supuesto, parecen más propias de regímenes absolutistas, por suerte ya olvidados en el tiempo en nuestro Estado (quizás hubiera que remontarse al reinado de Fernando VII».
Gómez critica que esa frase le hace «dudar de la imparcialidad del instructor», porque la ve «impropia de un titular de la potestad jurisdiccional, siendo más propia de la época histórica que la citada frase recrea». Y «junto a otras que se contienen en el texto, ni es necesaria ni es conveniente y, sobre todo, ahonda en transmitir una imagen de la Administración de Justicia en nuestro país que no es cierta y sobre todo que es sumamente inconveniente», afirma.
