Los investigadores creen que Ábalos usó Plus Ultra para blanquear dinero con arte africano
El ginecólogo de la trama se valió del exministro para canalizar el pago de varios negocios

Ábalos frente a obras de arte. | TO
Su nombre apareció por primera vez vinculado a José Luis Ábalos el 9 de noviembre de 2021, entre los motivos de la caída del exministro de Transportes publicados en THE OBJECTIVE. Como desveló en exclusiva este periódico, Ignacio Palomo, conocido como el ginecólogo de la jet set, se desplazó junto al exministro apenas tres semanas después de su destitución por Pedro Sánchez con motivo de dos viajes «de negocios»: uno a República Dominicana y otro a Guinea Ecuatorial, donde visitaron a ministros de Sanidad y autoridades de ambos países.
El doctor experto en fertilidad era una persona de confianza del recién caído ministro y fue adjudicatario de contratos para la covid por importe de 636.000 euros. Fue durante ese viaje cuando se produjo un hecho más que relevante: la autorización del Ministerio de Transportes a la aerolínea Plus Ultra, rescatada por el Gobierno en marzo del mismo año, para operar la ruta comercial Madrid-Malabo, capital de Guinea, el mismo día en que el exministro llegó a la capital ecuatoguineana.

Ese fue el primero de muchos viajes a Guinea Ecuatorial, a donde Palomo, Ábalos y Koldo García viajaron con tratamiento de autoridad de 2021 a 2022, recibidos por el dictador Teodoro Obiang. Esta semana en el Tribunal Supremo, el financiero Manel Sallés confirmó una serie de exclusivas reveladas por THE OBJECTIVE sobre la operación de compra de deuda soberana de Guinea Ecuatorial en la que se embarcó Ábalos en 2022 —siendo presidente de la comisión de Interior del Congreso— y la compra de licencias bancarias en Guinea y Malasia; operaciones realizadas a través del despacho IDBO, cuya representante legal es Leticia de la Hoz, la abogada de Koldo García, de su hermano Joseba y su exmujer Patricia Úriz. No en vano para algunos de esos viajes a Guinea se utilizó la aerolínea Plus Ultra, como evidencian las comunicaciones del cruce de mensajes entre Palomo y Koldo revelados por este periódico.

Se da la circunstancia de que el ministro de Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial dio el visto bueno a la operación de colocación de deuda soberana, realizada por el financiero Manel Sallés, el 21 de junio de 2022, un día antes de la exposición sobre arte africano en su domicilio particular en junio de 2022 a la que acudió el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, como se recoge en las imágenes exclusivas y mensajes de WhatsApp entre los integrantes de la trama a los que ha tenido acceso este periódico. Los investigadores sospechan que los frecuentes viajes a Guinea entre Palomo y Ábalos ocultan una operativa de blanqueo de capitales a través de la cual se habría utilizado la nueva ruta Madrid-Malabo de Plus Ultra para trasladar piezas de arte africano que, en realidad, ocultaban una forma de pago por parte del dictador Teodoro Obiang a una serie de servicios y negocios con el presunto entramado criminal.


«Una pieza más de la trama»
Se trata de una línea de investigación que se aborda en el ámbito policial y judicial y que situaría a Palomo como «una pieza más de la trama», según las fuentes consultadas. Así se muestra en la ingente cantidad de material fotográfico y los WhatsApp que intercambiaron Koldo, Palomo, Sallés y Ábalos, a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. En dichas fotos, figura José Luis Ábalos en compañía de Ignacio Palomo y otras personas relevantes del mundo de la cultura, los negocios y la política a las que invitó el ginecólogo de la jet set. Entre los clientes de Palomo se encuentran las esposas de ministros, jueces y periodistas. No en vano trató a Carolina Perles y a la mujer de Koldo, como se recoge en los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, y gracias una de sus empresas, Arpa Médica, pudo acudir al domicilio de varios ministros —entre ellos el de Ábalos— durante la covid para realizar los test PCR exigidos para viajar y moverse por el territorio.

Según los investigadores, la posición de Palomo en el entramado estaría aún por definir porque no se trataría sólo de un enlace con Guinea Ecuatorial o de un receptor de fondos covid, sino de un empresario médico que también se ha visto beneficiado de la adjudicación a dedo de contratos sanitarios y con quien se abrieron horizontes comerciales no solo en República Dominicana y Guinea, sino en otros países como Colombia, a donde Palomo, Ábalos y Koldo viajaron en varias ocasiones durante 2021 y 2022, como se recoge en el primer informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Viajes «de negocios» en los que se produjeron las operaciones de colocación de deuda y la exposición de arte africano en la residencia particular de Ignacio Palomo y a los que también acudió en ocasiones la mujer de Koldo García, Patricia Úriz.
El nombre de Palomo aflora en el juicio
La exmujer de Koldo, Patricia Úriz Iriarte, hizo dos pagos a la clínica ginecológica de Ignacio Palomo, Instituto de Ginecología y Medicina de la Reproducción Doctores Ondas y Palomo SL, por importe de 19.959 euros durante 2018 y 2019. Igualmente, la segunda compañía propiedad de Palomo, Arpa Médica, recibió en 2019 otras transferencias de la mujer de Koldo por valores de 1.500, 2.300 y 6.500 euros. La suma de los tres importes, realizados en transferencias desde tarjetas a nombre de Koldo y su mujer, ascendían a un total de 10.300 euros, realizados entre el 16 de abril de 2019 y el 24 de junio de 2019 que responderían a pagos por tratamientos.
El pasado martes, el abogado de la acusación popular unificada, Alberto Durán, preguntó al jefe de personal de ADIF, Michaux Miranda, sobre un contrato de guantes de nitrilo a nombre de Ignacio Palomo. Es la primera vez que aflora su nombre desde el inicio del juicio del caso Ábalos hace dos semanas. Michaux Miranda señaló que fue la presidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera, quien le dijo que «había un contacto [de Palomo] y que hablara con el Ministerio, pero no recuerdo con quién hablé del Ministerio». La sospecha de los investigadores es que el doctor Palomo pudo haberse valido de José Luis Ábalos para establecer un mecanismo de blanqueo a través de Plus Ultra y con la excusa del transporte de piezas de arte africano desde Guinea Ecuatorial.
Palomo estableció relaciones con la dictadura de Obiang tras contraer matrimonio con una exministra suya, Guillermina Meckuy, a través de quien consiguió implantar sus negocios en Guinea. Entre ellos, una clínica de fertilidad en un hotel de lujo, el Grand Hotel Djibloho, que abrió a principios de 2020 gracias a una colaboración público-privada con las autoridades guineanas, como reveló THE OBJECTIVE hace cuatro años. Meses después, el ginecólogo introdujo a Ábalos a los representantes diplomáticos de la dictadura ecuatoguineana en la feria de turismo Fitur en mayo de 2021, dos meses antes de su destitución, iniciando una simbiosis mutua en beneficio de ambas partes.
