Francia elimina las zonas de bajas emisiones para vehículos contaminantes
La medida, impulsada por derecha y extrema derecha, queda pendiente del Constitucional tras el respaldo parlamentario

La Asamblea Nacional francesa. | Ana López (Europa Press)
El Parlamento eliminó este miércoles las zonas de bajas emisiones (ZBE) para vehículos contaminantes, una controvertida enmienda introducida en una ley para simplificar la vida económica que recibió el visto bueno del Senado. Con 224 votos a favor y 100 en contra, el Senado ha aprobado este miércoles definitivamente la norma, que la víspera recibió igualmente el visto bueno de la Asamblea Nacional, tras un largo proceso parlamentario.
Varios grupos parlamentarios esperan ahora que el Consejo Constitucional anule la eliminación de las zonas de bajas emisiones aprobada por el Parlamento. La supresión de las ZBE no figuraba en el texto inicial y la introdujeron mediante enmiendas la ultraderechista Agrupación Nacional (RN) y la conservadora Los Republicanos (LR), que defendieron la medida como una forma de combatir la «ecología punitiva» que, a su juicio, perjudica a las clases más desfavorecidas.
El diputado de RN Pierre Meurin impulsó la enmienda clave para eliminar las ZFE en Francia, una iniciativa que lidera desde 2022. Tras su introducción inicial en comisión, la Asamblea Nacional aprobó el texto este martes y el Senado lo ratificó hoy con el respaldo de una amplia coalición que incluyó a la derecha, la extrema derecha, parte de la izquierda y algunos centristas.
Las zonas de bajas emisiones se han consolidado como una de las principales herramientas de política urbana para combatir la contaminación atmosférica en muchos países de Europa, incluida Francia.
Estas áreas restringen el acceso a los vehículos más contaminantes en función de su nivel de emisiones, clasificado en Francia mediante el sistema Crit’Air, con el fin de reducir la presencia de dióxido de nitrógeno y partículas finas, responsables de numerosos problemas de salud pública, especialmente en grandes núcleos urbanos.
Restricciones progresivas
En París, así como en otras ciudades como Lyon o Marsella —las tres gobernadas por equipos de izquierdas y ecologistas—, la implantación de estas zonas ha ido acompañada de un calendario progresivo de restricciones que limita cada vez más la circulación de vehículos antiguos, en particular los diésel.
Las autoridades locales defienden que estas medidas permiten acelerar la transición hacia formas de movilidad más limpias, como el transporte público, la bicicleta o los vehículos eléctricos. No obstante, las zonas de bajas emisiones también han generado debate social y político, especialmente entre conductores y sectores profesionales que dependen del vehículo privado.
Otra reforma divisoria es la política de «extracción neta cero de tierras» (ZAN), una iniciativa nacional para combatir la impermeabilización del suelo para 2050.
Aprovechando un artículo de la normativa aprobada hoy que facilitaba la creación de centros de datos, LR y RN introdujeron también un margen de maniobra para que las autoridades locales superen su cuota del 20% de tierras urbanizables en algunos casos, por ejemplo, para proyectos industriales de «gran interés nacional», lo que es una apertura demasiado amplia para la izquierda y, en particular, para los ecologistas.
