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Internacional

Países Bajos planea prohibir el proxenetismo y subir a 21 años la edad para prostituirse

El ministro de Justicia ha asegurado que quieren «proteger a las personas vulnerables en el sector del trabajo sexual»

Países Bajos planea prohibir el proxenetismo y subir a 21 años la edad para prostituirse

Varios viandantes observan una de las manifestaciones a favor del Barrio Rojo. | Robin van Lonkhuijsen (EFE)

El Gobierno de Países Bajos quiere elevar de 18 a 21 años la edad mínima legal para ejercer la prostitución en el país y estudia introducir una prohibición del proxenetismo para combatir la explotación de las personas más vulnerables del sector del «trabajo sexual», legalizado en el país desde el año 2000.

La medida forma parte de un plan del Ejecutivo para reforzar la seguridad en la industria del sexo, un compromiso incluido en el acuerdo de coalición de los tres partidos de centroderecha que consideran que los jóvenes son «especialmente vulnerables a la coerción y la explotación» en el sector.

«Queremos proteger mejor a las personas vulnerables en el sector del trabajo sexual y elevar cuanto antes el límite de edad para proteger a las jóvenes trabajadoras sexuales», ha señalado este miércoles el ministro de Justicia y Seguridad, David van Weel.

Actualmente, la regulación depende en gran medida de los municipios neerlandeses y en muchas ciudades la edad mínima sigue siendo de 18 años, aunque Ámsterdam ya la elevó a 21 años en 2013 con una ordenanza municipal. Además de la subida de la edad mínima, el Gobierno analiza las posibilidades jurídicas de implantar lo que llama «proxenetismo prohibido», con el objetivo de perseguir a quienes obtienen beneficios del trabajo sexual ilegal.

Según Van Weel, la intención es actuar contra los «facilitadores malintencionados» que se aprovechan de «trabajadoras sexuales vulnerables», muchas de ellas en situación irregular en Países Bajos. El Ejecutivo presentará también al Parlamento el Proyecto de Ley de Supervisión Municipal de Empresas Sexuales (Wgts), que permitirá a los municipios procesar datos de trabajadoras sexuales para supervisar el cumplimiento de las licencias y reforzar la inspección.

La iniciativa para elevar la edad mínima lleva años en debate político en Países Bajos y, ya en 2009, la derecha radical PVV presentó un proyecto de ley con ese objetivo, argumentando que los llamados «loverboys» reclutaban a menores para empujarlas a la prostitución tras cumplir 18 años. La Policía neerlandesa define a un «loverboy» como «un hombre mayor que engaña a una niña convirtiéndose en su novio para acabar obligándola a prostituirse» para él.

Un año después, el Gobierno neerlandés respaldó la idea al considerar que las personas de 21 años están en mejores condiciones para tomar una decisión «más reflexionada» sobre trabajar en el sector sexual y manejar situaciones difíciles con clientes.

En 2019, el Gobierno del liberal Mark Rutte intentó vincular el aumento de la edad mínima a un sistema obligatorio de registro de trabajadores sexuales, quienes debían declarar oficialmente que tenían al menos 21 años. Sin embargo, el proyecto encontró una fuerte oposición, especialmente por preocupaciones sobre la privacidad de las trabajadoras sexuales, y finalmente fue rechazado por el Senado neerlandés, que pidió buscar otra vía legal para regular el aumento de la edad mínima.

El Gobierno actual pretende ahora retomar esa reforma y buscar formas de reforzar la protección jurídica y social de quienes trabajan en el sector sexual. «Con estas medidas, el Gobierno pretende actuar en diferentes ámbitos para garantizar un sector del trabajo sexual más seguro. Son medidas dirigidas y eficaces que pueden marcar una diferencia real», ha señalado Justicia.

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