Irene Montero, el día después del 8M: "Creo que [la baja participación] fue por el coronavirus"

Política y conflictos

Irene Montero, el día después del 8M: "Creo que [la baja participación] fue por el coronavirus"

Un material bruto de la radiotelevisión pública vasca al que ha tenido acceso el diario ABC muestra a la ministra de Igualdad, Irene Montero, reconociendo que la caída en la participación en la marcha feminista del 8M se puede deber al coronavirus: bajó de 375.000 personas a 120.000, según los datos de la Delegación del Gobierno. La ministra, que es una de las miles de personas en España que ha sufrido la COVID-19, le reconoce en un off the record a la periodista el motivo de la caída en los datos, pero matiza que «no» lo puede decir en público. El vídeo se ha difundido desde primera hora de la mañana por las redes.

Montero alega que quiere ser «prudente» porque cree que la «comunicación» del Ejecutivo es «buena» y está «muy basada en los datos médicos». También sostiene que se basa en la «salud pública» y en no tomar decisiones desde el «sentimiento de pánico generalizado» por los primeros casos de contagio en España, agregando luego que son conscientes de que algunos países europeos ya están tomando medidas «drásticas».

Recordemos que ese fin de semana de marzo fue el último antes de que el Gobierno de Pedro Sánchez decretara el cierre del país y ordenara el confinamiento de los ciudadanos. El 14 de mayo se declaró el estado de alarma, pero una semana antes hubo movilizaciones masivas como el 8M, estadios de fútbol con aforo de miles de personas completamente llenos y el famoso mitin de Vox con 8.000 personas, donde se vio al propio Ortega Smith con claros síntomas de coronavirus, luego confirmados.

El ministro José Luis Ábalos, en una entrevista concedida esta misma mañana en TVE, ha querido rebajar la tensión y ha defendido que no considera «correcto» que salga a la luz una «conversación» que no formaba parte de la entrevista. «Hay que contextualizarlo», continúa. «En aquel momento lo que no sabíamos exactamente era la dimensión del problema. Lo que teníamos eran unos datos de contagios y de incidencia en el sistema sanitario. En ese momento pensábamos, además, que todos los contagios que había eran casos que venían de fuera. No había constancia de que hubiera una transmisión intracomunitaria».