Exlantix, otra marca china que llega para martirizar a las europeas del segmento premium
Una más que se añade al mercado y que quita el sueño a directivos acostumbrados a un espacio que está cambiando

Exlantix.
Son solo tres palabras: nos están destrozando. La frase, pronunciada por un alto directivo de marca europea, expone con crudeza la realidad de la industria del Viejo Continente. Lo de los chinos no es un asalto quirúrgico como el de los GEO. Es una invasión a las bravas. El último en tomar tierra, hermano de los acertados Omoda y Jaecoo, se llama Exlantix.
Nadie en Europa ha oído hablar de ella… todavía, pero dentro de dos años, más de uno la va a conocer mejor de lo que hubiera deseado. Estará en los concesionarios españoles el año que viene, en competencia directa con el BMW i5 y el Mercedes EQE, y va a pisotear el jardín de otros. Propiedad del coloso chino Chery, ha puesto el punto de mira en el segmento prémium electrificado, y aterriza con tres modelos, red de distribución propia y un músculo y antecedentes que asustan.
Las marcas establecidas miran a España como el experimento oriental. Es donde Omoda y Jaecoo están logrando sus resultados más llamativos. 500 unidades mensuales de un recién llegado como el Omoda 9 —clon del Exeed del mercado chino— no son un accidente. Son la avanzadilla de algo bastante más serio.
La escalera que quiere montar Chery en el Viejo Continente tiene varios peldaños bien definidos y se ven en su laboratorio español. En la base, Omoda y Jaecoo, marcas que matricularon 3.308 unidades en nuestro mercado durante el mes de marzo. Por encima, Lepas, que llegará próximamente. Y más arriba, Exlantix, que ocupa el espacio prémium: el equivalente aproximado a lo que Audi representa dentro del Grupo Volkswagen. Para el lujo más exclusivo quedan Denza y Luxeed, esta última es su aventura con Huawei orientada a la conducción autónoma.
Fundada en 2017, Exlantix no es una desconocida en otras latitudes. Opera en 22 mercados internacionales bajo Exeed y tiene una trayectoria contrastada fuera de Europa. Ahora da el salto europeo con nombre propio, red de concesionarios dedicada y una propuesta que apunta directamente al corazón del segmento premium electrificado. Las alemanas llevan años sin que nadie les haya tosido, pero ahora van a tener que buscarse un frasco de Bisolvón acorde al nuevo escenario.
Con el Salón del Automóvil de Pekín 2026 como escaparate, Chery ha desvelado los detalles del desembarco europeo de Exlantix. La gama inicial estará compuesta por dos modelos de segmento E: el Exlantix ES, una berlina de 4,95 metros de longitud, y el Exlantix ET, un SUV que alcanza los 4,98 metros y una batalla de tres metros exactos. Ambos llegarán a España en el primer semestre de 2027, en principio con propulsión eléctrica 100%.
El ES es el modelo más revelador de las intenciones de la marca. Con sus 4,94 metros de largo y 1,97 de ancho, comparte territorio con el BMW i5 y el Mercedes EQE, aunque con un precio que, al confirmarse, resultará considerablemente inferior para solaz de los germanos. Bajo su carrocería, una arquitectura eléctrica de 800 voltios permite carga ultrarrápida, tecnología que hasta hace poco era exclusiva de marcas como Porsche. En sus gamas más altas.
El diseño del ES sigue el lenguaje Stellar Inspiration: líneas tensas, silueta baja para ser una berlina de segmento E y ausencia deliberada de los excesos que caracterizan a algunos rivales chinos. La apuesta es por la elegancia contenida más que por el efectismo. El interior, bajo la filosofía Stellar Cosmos, ofrece un habitáculo que la marca describe como deportivo e inmersivo. Añade la parafernalia tecnológica que el comprador premium europeo espera encontrar a cambio de sus buenos dineros.
El ET es la respuesta de Exlantix al segmento de los SUV prémium electrificados de gran tamaño. Con 4.980 mm de longitud, supera en tamaño al BMW iX y al Polestar 3. Su diseño sigue la misma filosofía elegante del ES, con un interior que apunta a un minimalismo muy digitalizado. Chery hace especial hincapié en el enfoque hacia el consumidor europeo, algo que no siempre ha sido prioridad en las primeras entregas al continente de los fabricantes chinos. No hay que olvidar aquellos menús primerizos, donde sentados ante el volante había que consultar en internet el complejo proceso a seguir para poder escuchar a Carlos Alsina.
En mecánica, la estrategia de Exlantix imita la que BYD está ejecutando en Europa. Primero llegan los eléctricos puros y más tarde la gama se amplía con versiones híbridas enchufables. La variante más capaz del ES eléctrico ofrece 480 caballos (CV) con batería de hasta 100 kilovatios hora (kWh) y una autonomía declarada de 600 kilómetros según el ciclo WLTP. El ET eléctrico promete 560 kilómetros con idéntica batería y potencia. Ambos estarán disponibles en tracción delantera o total.
La decisión de llegar con eléctricos puros y ampliar después con híbridos enchufables tiene una lectura estratégica. Los aranceles europeos adicionales solo se aplican a los vehículos eléctricos puros. BYD y MG ya han aprendido la lección y han pivotado hacia los enchufables para esquivarlos. Exlantix arranca al revés, pero cuando lleguen sus versiones enchufables, tendrán un recorrido arancelario más holgado en el mercado europeo.
Y un familiar deportivo
Si el ES y el ET son las propuestas racionales, el ES GT es la sorpresa. Presentado también en Pekín, es un shooting brake que combina la silueta de un sedán deportivo con un portón practicable al estilo familiar. Bajo el lenguaje de diseño Stellar Inspiration, llegará a España en el segundo semestre de 2027, orientado a la combinación de lujo, rendimiento y diversión. Sus datos mecánicos no se han publicado aún, pero la estrategia anticipa mecánicas enchufables y, con toda probabilidad, prestaciones excitantes.
En un mercado donde el BMW i5 arranca cerca de los 75.000 euros y el Mercedes EQE parte de cifras similares, Exlantix tiene margen para ofrecer un producto equiparable a un precio inferior. Es el mismo movimiento que BYD ejecutó en el segmento D con el Han. La pregunta es si el comprador prémium español está dispuesto a aparcar el apellido germano en favor de una marca que, hasta ayer, no existía.
Lo que define a Exlantix no es solo el tamaño de sus coches, grandes o muy grandes, sino la tecnología que promete incluir en ellos. La filosofía Stellar Cosmos que preside sus habitáculos habla de conectividad ubicua, sistemas avanzados de asistencia y materiales de primera calidad. Es el mismo argumentario con el que las marcas chinas más ambiciosas han puesto nerviosos a los directivos europeos.
Una línea de negocio separada y exclusiva
Exlantix no llegará a España a través de los concesionarios de Omoda y Jaecoo. La marca tendrá su propia red de distribución, una decisión que refuerza el posicionamiento diferenciado que Chery quiere construir para ella. Entienden que en el mercado prémium, la experiencia de compra forma parte del producto. Quien haya visitado la boutique de una marca alemana de primer nivel sabe exactamente a qué aspira Exlantix cuando habla de una red propia y dedicada.
A falta de precio confirmado para el mercado español, cualquier cifra es ahora mismo especulación. Lo que sí está claro es el cuándo: primer semestre de 2027 para el ES y el ET, segundo semestre para el ES GT. El calendario es ambicioso, pero Chery tiene por costumbre cumplir plazos con eficacia de cronómetro suizo. Omoda y Jaecoo así lo demostraron.
El comprador que hoy llena la sala de espera de un concesionario alemán prémium, con un presupuesto ajustado, expectativas altas y creciente interés por los enchufes, es exactamente el perfil que Exlantix tiene en el punto de mira. No llega a ocupar el rincón del mercado que nadie quería, sino a disputar un trono que se está tambaleando. Y si los resultados de Omoda y Jaecoo sirven de precedente, los directivos europeos van a empezar a comerse los ansiolíticos a puñados.
