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Opinión

Montse Mínguez, tonterías las justas

«Lleva una semana portentosa, de declaraciones que a muy pocas personas se les podían pasar por la cabeza»

Montse Mínguez, tonterías las justas

La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez. | Fernando Sánchez (EP)

Montse Mínguez es la portavoz del PSOE. Un puesto para el que hay que tener tragaderas y justificar lo injustificable. El sanchismo obliga. Tiene un buen ejemplo donde parece que ha aprendido tanto las formas como el fondo necesario para ejercerlo, como es Patxi López, el portavoz en el Congreso. Pero hoy la protagonista es ella, que Patxi es muy desagradable y he escrito lo suficiente sobre él como para saber de lo retorcido del personaje y de lo delicado de mi estómago. Y es que la señora Mínguez lleva una semana portentosa, de declaraciones que a muy pocas personas se les podían pasar por la cabeza.

A Montse Mínguez no se le puede negar que es una jugadora de equipo. Que defenderá a los suyos hasta el infinito y más allá. Lo que parece no saber es que Toy Story es solo una película, y ella un juguete más de Sánchez. La señora Mínguez comenzó sus tonterías de esta semana cuando dijo que no entendía la alegría del PP por los resultados de las elecciones andaluzas. Lo dijo sin pestañear y sin ruborizarse, como lo hace la gente que no suele saber de lo que habla. Se dice, y con razón, que la ignorancia es atrevida. No se quedó en esas palabras y siguió explicando las razones de sus insustanciales argumentos. Dijo que el PP había perdido cinco escaños y que la derecha en general había bajado su porcentaje de voto sobre las anteriores elecciones, y que el de la izquierda había subido. Se le olvidó decir que el Partido Socialista también había perdido dos escaños con respecto a hace cuatro años. A no ser que para Montse 28 sea más que 30, cosa que haría aún más preocupante su ignorancia.

También desconoce que Juanma Moreno fue votado por 150.000 personas más que en 2022, más de 1.700.000 votantes en total, y miss Mopongo se quedó en cerca del millón. Y, por último, para que no sea demasiada información y sufra riesgo de colapso la portavoz socialista, el dato más sencillo de entender y el más esclarecedor: 53 es más que 28. Es casi el doble, ya se lo digo yo para que no tenga que hacer las cuentas. Así que si no entendía la alegría del Partido Popular, ya se la ha explicado un servidor con mucho gusto. Si usted no es capaz de entender estos elementales conceptos matemáticos, no se sorprenda del título de este artículo.

Para el final quiero dejar su encendida defensa a Zapatero tras su imputación. Mínguez quiso demostrar que ella también podía utilizar X para decir las mismas sandeces que su colega ministerial, que tiene la red ferroviaria en el mismo estado que sus posts o publicaciones en esa red social, cochambrosos. Ella quiso estar a su altura, y a fe que lo consiguió. Eso sí, ella no se alarga tanto como el ministro de Transportes ni tiene tanta facilidad de palabra, así que eligió un escueto «No pararán». Sorprende que un representante público de una democracia como la nuestra no se sepa eso de la separación de poderes. Que está feo eso de querer influenciar desde el Ejecutivo en las decisiones judiciales. Que está mal presionar y no respetar su manera de proceder. De ver fantasmas fascistas o de ultraderecha donde solo hay un vacío de inteligencia o un despotismo nada ilustrado. Viendo que ella no es de respetar las acciones judiciales, va a ser imposible, y es una pena, pues le venía al pelo que la elijan para el papel de la versión española de Una rubia muy legal.

Señora Mínguez, los ciudadanos estamos muy cansados del argumentario sanchista. Vacío de contenido y que pretende insultar nuestra inteligencia. Así que tonterías las justas, aunque ustedes traten a la Justicia como si fuera tonta.

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