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Estados Unidos

Un estudio vincula los cigarrillos electrónicos con los problemas cardíacos

Redacción TO
Última actualización: 7 Mar 2019, 4:19 pm CET
Foto: Ed Andrieski | AP

Los vapeadores, es decir, las personas que utilizan cigarrillos electrónicos, tienen más probabilidades de sufrir problemas cardíacos que las que no los utilizan, según un estudio publicado el jueves en Estados Unidos. La tasa de ataques cardíacos entre los que vapean es un 34% más alta que entre los que no lo hacen, si se exceptúan otros factores de riesgo como edad, género, índice de masa corporal, nivel de colesterol, presión arterial y uso de tabaco., informa Efe. Además, los usuarios de cigarillos electrónicos tienen un 25% más de probabilidad de tener enfermedades coronarias y un 55% más de sufrir depresión o ansiedad, según el estudio.

“Hasta ahora se sabía poco sobre episodios cardiovasculares vinculados al uso del cigarrillo electrónico”, ha apuntado Mohinder Vindhyal, profesor asistente en la Escuela de Medicina de la Universidad de Kansas y el principal autor del estudio. “Esta información es sin duda una llamada de atención y debería impulsar más acciones y mayor conciencia sobre los peligros de los cigarrillos electrónicos”. El informe, de todas formas, no identifica una relación de causa y efecto para esta observación.

Los estudios de personas que vapean son relativamente nuevos, ya que el uso generalizado de cigarrillos electrónicos es recientes.

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos están alarmadas por la creciente popularidad de los e-cig, dispositivos con batería que permiten a los usuarios inhalar nicotina líquida que muchas veces tiene sabores entre los que puede elegir el cliente. El uso entre los adolescentes estadounidenses creció en un 78% en 2018 en comparación con el año anterior.

Los cigarrillos electrónicos no contienen los productos cancerígenos del tabaco. De todas formas, más allá de los efectos adictivos de consumir nicotina, los expertos en salud están preocupados por los efectos de calentar cartuchos de nicotina líquida a altas temperaturas.

Para el estudio, que será presentado la próxima semana en el Colegio Estadounidense de Cardiología, los investigadores analizaron las respuestas de casi 100.000 personas en 2014, 2016 y 2017. Este tipo de estudio es preliminar y no llega a afirmar que vapear provoca problemas cardíacos ni a sugerir un mecanismo biológico sobre cómo podría suceder. Para llegar a esas conclusiones es necesario realizar investigaciones de largo plazo.

Los cigarrillos electrónicos producen cambios mínimos en la calidad del aire

El estudio se conoce solo dos días después de que saliera a la luz otro llevado a cabo por científicos del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y que concluye que el uso de cigarrillos electrónicos produce cambios mínimos en la calidad del aire La investigación, que publica la revista Environment Science and Pollution Research, ha analizado los contaminantes presentes en el aire en el interior de una sala donde varias personas vapearon con cigarrillos electrónicos y el aire exhalado por no fumadores que estaban en la misma sala.

“Hasta ahora no había datos concluyentes. Se había detectado la necesidad de hacer evaluaciones integradas de la exposición a los contaminantes liberados y eso es uno de los enfoques que hemos tenido en cuenta en nuestra investigación”, ha explicado Joan Grimalt, científico del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua. Los investigadores hicieron el estudio en una habitación cerrada, sin ventilación directa al exterior, y recurrieron a cinco personas no fumadoras que permanecieron en el interior de la estancia durante 12 horas. En una segunda fase del experimento, a estas personas se sumaron otras cinco que estuvieron vapeando también durante 12 horas, y en ambos casos se midieron los contaminantes presentes en el aire de la sala y en el aire exhalado por los voluntarios no fumadores.

“Los datos que obtuvimos mostraron que la actividad de vapear no aumentaba la presencia de contaminantes en el aire y que en los casos en que se observaron aumentos se trataba de concentraciones bajas“, ha detallado el investigador. Según Grimalt, estos resultados ofrecen información sobre el impacto del uso de cigarrillos electrónicos en la salud de los individuos, especialmente en lugares cerrados, y puede ser valiosa a la hora de establecer las regulaciones oportunas en torno al uso de dichos dispositivos, sobre todo en comparación con el consumo de tabaco.