Woody Allen ya tiene editorial para sus memorias (también en España)

Cultura

Woody Allen ya tiene editorial para sus memorias (también en España)

El pasado 3 de mayo, diez meses atrás, nos hicimos eco de la noticia: Woody Allen no conseguía editorial para publicar sus memorias. ¿La explicación? La dura y constante presión del #MeToo y el temor a una mala reacción del público. Este 3 de marzo hemos sabido que la suerte del cineasta ha cambiado: la norteamericana Grand Central Publishing, sello de Hachette Book Group, se ha hecho con los derechos de la obra y la sacará al mercado estadounidense el próximo 7 de abril. Y hay más: Alianza ha comunicado que ha conseguido los derechos de traducción y que la pondrá a la venta en España el próximo 21 de mayo.

El título de las memorias conserva el espíritu cómico de sus películas y libros: Apropos of Nothing. Apropósito de nada, en castellano. Estará presente también en Francia, Italia y Alemania y, de acuerdo con el sello del Grupo Anaya, «ofrece un repaso completo de su vida, tanto personal como profesional». Eso incumbe a un pasado que le ha perseguido como una sombra durante décadas. El movimiento #MeToo creyó a pies juntillas las acusaciones de la expareja del autor, Mia Farrow, por las que supuestamente había abusado sexualmente de su hija Dylan. Sin embargo, Woody Allen siempre ha negado la mayor. Su versión fue ratificada por el grupo de psicoterapeutas que durante seis meses trabajaron con la niña. La investigación criminal contra él tampoco encontró pruebas concluyentes y se rechazó la apertura de un juicio.

Con todo, Amazon rompió unilateralmente su relación con el director de Annie Hall, aun cuando habían acordado rodar una película más juntos, y boicoteó una de las finalizadas–Día de lluvia en Nueva York–, que nunca vio la luz en Estados Unidos. A España llegó gracias a la distribuidora A Contracorriente Films. Por esta cancelación, Woody Allen reclamó judicialmente una compensación de 68 millones de dólares y continuó el proyecto con la productora catalana Mediapro, rodando toda la película en San Sebastián. También en la ciudad donostiarra se encontró con grupos que lo rechazaron, entre ellos los ediles de Bildu.