THE OBJECTIVE
Cultura

Alemania paga pensiones de jubilación a 2.500 colaboracionistas belgas

Un investigador descubrió que unos 2.500 ciudadanos belgas siguen recibiendo puntualmente cada mes una pensión militar procedente de Alemania. La razón de esta pensión: sus servicios al III Reich. Para Alvin de Conick, el investigador que ha revelado esta circunstancia, es normal que la pensión la cobre un ex soldado alemán, pero no uno extranjero. La asociación de resistentes belgas Groupe Mémoire ha reactivado su denuncia por esta situación y está recogiendo firmas para que dejen de pagarse estas pensiones, que consideran no sólo “inaceptables y moralmente injustas” sino también fraudulentas, porque no pagan impuestos en Bélgica, pues el Estado alemán se niega a notificar quiénes son sus beneficiarios o qué cantidades perciben. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Bélgica investigó a 500.000 ciudadanos que se unieron a las SS y al ejército alemán, o que colaboraron en el envío de judíos y resistentes a campos de concentración. Al final, casi 60.000 personas fueron condenadas.

Alemania paga pensiones de jubilación a 2.500 colaboracionistas belgas

Reuters

En 1941, Adolf Hitler firmó un decreto según el cual todos los combatientes extranjeros que colaboraron con los nazis fueran considerados ciudadanos alemanes. Por ello, millones de colaboracionistas se ganaron el derecho a recibir una pensión militar. La polémica está servida ya que, 71 años después de la Segunda Guerra Mundial, esas pensiones se siguen pagando, incluso a aquellos condenados por colaboracionismo.

Un investigador descubrió que unos 2.500 ciudadanos belgas siguen recibiendo puntualmente cada mes una pensión militar procedente de Alemania. La razón de esta pensión: sus servicios al III Reich. Para Alvin de Conick, el investigador que ha revelado esta circunstancia, es normal que la pensión la cobre un ex soldado alemán, pero no uno extranjero. La asociación de resistentes belgas Groupe Mémoire ha reactivado su denuncia por esta situación y está recogiendo firmas para que dejen de pagarse estas pensiones, que consideran no sólo “inaceptables y moralmente injustas” sino también fraudulentas, porque no pagan impuestos en Bélgica, pues el Estado alemán se niega a notificar quiénes son sus beneficiarios o qué cantidades perciben. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Bélgica investigó a 500.000 ciudadanos que se unieron a las SS y al ejército alemán, o que colaboraron en el envío de judíos y resistentes a campos de concentración. Al final, casi 60.000 personas fueron condenadas.

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D