El Madrid se juega su futuro entre hostilidades y el debate sobre el modelo de propiedad
Cerca de 70.000 socios están llamados a votar a Florentino Pérez o a Enrique Riquelme

Florentino Pérez y Enrique Riquelme.
Florentino Pérez y Enrique Riquelme encaran la recta final por la presidencia merengue. A solo cinco días de los comicios en Valdebebas, los contrincantes multiplican su exposición y batallan por convencer a los indecisos.
Es importante recordar que son unos 70.000 los socios con derecho a voto (hay otros 30.000 menores de edad) llamados a las urnas y que, históricamente, acuden a significarse algo menos de la mitad. El récord data del año 2000, cuando acudieron 33.000 votantes y se impuso Florentino Pérez. En 2004 fueron 31.000 y repitió FP. En 2006, cerca de 28.000 y victoria para Ramón Calderón.
Teniendo en cuenta que el fin de semana que viene la ciudad de Madrid acogerá la visita del papa León XIV y el enésimo concierto del artista puertorriqueño Bad Bunny, la movilidad se antoja complicada, con lo cual, más allá del voto presencial, se antoja fundamental el voto por correo.
Importante voto por correo
El Real Madrid no quiere sustos con las votaciones por correo. Por ello ha establecido un sistema que exige implicación por parte del socio, pero que al mismo tiempo garantiza la pulcritud del proceso.
En primer lugar, se debe votar ante notario y, posteriormente, remitirlo al colega notarial designado por el club (Cruz Gonzalo López-Müller). Los gastos derivados de la notaría serán cubiertos por el Real Madrid. Ambas candidaturas han habilitado notarios en sus sedes electorales para facilitar la burocracia.
Esta exigente y ordenada manera de votar responde a la honda preocupación de Florentino —desde que volvió a la presidencia en 2009— por evitar capítulos tan bochornosos como el que le hizo perder el sufragio de mediados de los 90 (donde, asevera FP, «votaron los muertos») o aquel de 2006 —el de la victoria de Calderón— en el que, debido a las irregularidades, un juez tuvo que anular directamente el voto por correo, por lo que dejaron de computar la friolera de 10.000 papeletas.
Florentino también ha recordado con vehemencia estos días cómo «la junta más siniestra de la historia del Madrid, la de Ramón Calderón, robó la asamblea». En referencia al famoso plebiscito en el que votaron incluso aficionados del Atlético de Madrid y que acabó con la dimisión del palentino como presidente. Una apertura de las hostilidades que ha ido in crescendo.
Hostilidades in crescendo y modelo de propiedad
Era lo esperado. Que se fuera calentando el ambiente, digo. Y es que esto no es una peli de Disney; es la lucha por presidir el club deportivo más grande del mundo.
Tras la referencia de Florentino Pérez a la «asamblea robada», también quiso destacar que «los hijos, los cuñados y los exdirectivos de aquella junta (la de Ramón Calderón) son los que vienen a servirse del Real Madrid y no a servirlo». Una dura acusación que Calderón respondió vía X (antiguo Twitter) menospreciando gravemente al todavía máximo mandatario blanco: «Está senil y está gagá». Florentino siempre ha pensado que Calderón y su gente estaban detrás de los rumores de su supuesta enfermedad y malas condiciones. Con tuits como este «se confirma», me comentan desde su candidatura.
FP también se ha referido con sorna a la ‘Ciudad del Socio’ que plantea Enrique Riquelme: «Es como si usted tiene una parcela que vale 1.000 millones y quiere poner unos columpios». Por su parte, el joven aspirante alicantino explora la vía del modelo de propiedad para ir contra Florentino: «Ha cruzado una línea roja y es la mayor amenaza al club de nuestra historia. No tiene derecho a vender al Real Madrid». De hecho, Riquelme define estas elecciones como «un referéndum sobre la venta del Madrid».
Florentino Pérez transmite que no tiene nada que esconder, acepta su algarada y asegura que «si es elegido, convocará una asamblea extraordinaria» (donde explicará a fondo el proyecto a los socios) y posteriormente «un referéndum», donde aquellos madridistas con derecho a voto decidirán el destino de la institución. Si sale como quiere Florentino, «van a ser propietarios del club de por vida».
Baile de nombres
El otro caballo de batalla está en el baile de fichajes que relaciona a unos y otros. Desde el lado de Riquelme suenan jugadores como Rodri, Bernardo Silva e incluso Erling Haaland. También algún entrenador joven, estilo Cesc Fàbregas, o experimentado como Unai Emery. Se desliza además desde la candidatura que el miércoles Riquelme dará un nombre concreto en El Hormiguero.
Con respecto a lo del noruego, ayer Florentino Pérez aseguró en La Razón que «conmigo van a jugar los mejores del mundo, no como con esos que van diciendo que van a traer a no sé quién y luego me llama la representante y me dice que es mentira», en clara referencia a Haaland y su agente Rafaela Pimenta.
Por la vereda del todavía máximo gestor madrileño siguen sin soltar prenda, ya que «no van a entrar en el juego de los nombres», pero den por hecho —como ya les adelanté en este mismo espacio— la incorporación de José Mourinho si se ganan las elecciones. A partir de ahí toca especular con Ibrahima Konaté, Alessandro Bastoni, João Neves, Enzo Fernández, Víctor Muñoz y Nico Paz sobre el verde.
El 7 de junio por la noche empezaremos a resolver incógnitas.
