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Anthropic compartirá el DNI, chats y los datos biométricos con la Policía en casos concretos

La plataforma de inteligencia artificial lo hará ante la sospecha de fraude y actividad delictiva a partir del 8 de julio

Anthropic compartirá el DNI, chats y los datos biométricos con la Policía en casos concretos

Un furgón de la Policía Nacional. | Europa Press

Anthropic ha actualizado su Política de Privacidad, que entrará en vigor el próximo 8 de julio de 2026. La compañía explica en su nuevo texto de condiciones, recién enviado a millones de usuarios, que podrá entregar infornación concreta a las fuerzas del orden amparándose en un criterio de buena fe interna, alineándose con el estándar del resto de los gigantes tecnológicos. Aunque la norma de colaborar con la policía en emergencias no es nueva, el nivel de información personal (DNI y biometría) que ahora pueden entregar sin una orden judicial previa ha encendido las alarmas sobre la privacidad.

La Política de Privacidad de Anthropic destaca que lo hará «para prevenir e investigar el fraude, el abuso y las violaciones de nuestra Política de Uso, la actividad ilegal o delictiva, el acceso o uso no autorizado de datos personales o de los sistemas y redes de Anthropic, para proteger nuestros derechos y los de los demás, para proteger tu seguridad o la de cualquier otra persona, y para cumplir con las obligaciones legales, gubernamentales e institucionales». Aunque este texto ya estaba presente en la Política de Privacidad de la compañía, lo que cambia ahora son los datos que aplican a este concepto. Se añade la información de verificación. Es decir, si la Policía reclama datos de un usuario bajo la cláusula «Verification data» (Datos de Verificación), Anthropic ahora les puede entregar el DNI, el pasaporte, chats y las plantillas de geometría facial (biometría). Además, se incluyen entre estos datos que puede facilitar las acciones que Claude hace en nombre del usuario en aplicaciones de terceros, como leer archivos o gestionar herramientas externas.

Anthropic nació como el bastión de la ética y la protección del usuario frente a la agresiva comercialización de sus competidores, pero ha dado el paso definitivo para equipararse al resto de la industria. El movimiento pone fin a la percepción de que esta plataforma funcionaba como un ecosistema blindado. Hasta la fecha, la compañía se aferraba a un protocolo riguroso y garantista por el cual cualquier requerimiento de información privada por parte de las fuerzas de seguridad debía pasar obligatoriamente por el filtro de un juez. Sin una orden judicial, una citación vinculante o un mandato legal ejecutable en la mano, los servidores de Claude permanecían cerrados bajo llave.

La excepción de la buena fe

La nueva redacción del documento legal introduce un matiz importante. Se trata del principio de «creencia de buena fe» (good-faith belief). A partir de julio, el equipo legal y los sistemas automatizados de Anthropic tendrán potestad para saltarse el trámite del mandamiento judicial si se determina internamente que existe una situación de riesgo inminente.

No se trata, sin embargo, de un cheque en blanco para la monitorización policial de las conversaciones cotidianas. La propia política acota con precisión quirúrgica cuáles son esos casos concretos en los que se romperá la confidencialidad del chat. La entrega exprés y proactiva de datos a las autoridades estará estrictamente limitada a escenarios de emergencia extrema: amenazas inminentes de suicidio o autolesión, riesgo real de daño físico grave o muerte de cualquier persona (como la planificación de un atentado o un tiroteo) y la detección de delitos relacionados con la explotación o el abuso infantil. Ante una situación de vida o muerte, la corporación priorizará la intervención policial inmediata antes que los tiempos de la burocracia de los tribunales. El problema, como siempre, se encuentra en la forma en que se interpretarán estos riesgos y la precisión del sistema al aplicar el protoccolo.

Aunque el anuncio ha levantado suspicacias entre los usuarios más celosos de su privacidad, la realidad es que Anthropic no está inventando la pólvora, sino clonando el estándar de las Big Tech. Gigantes como OpenAI (con ChatGPT), Google (con Gemini) o Microsoft (con Copilot) incluyen cláusulas idénticas de colaboración por emergencia vital en sus términos de servicio desde hace años.

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