Así está la complicada renovación de Vinicius: el reto más inmediato de Florentino Pérez
Es una negociación en la que ambas partes quieren lo mismo (continuar ligados), pero no logran encontrar un acuerdo

Vinicius Jr. | Tomás Garrido (Zuma Press)
La situación más propicia para un futbolista que quiere renovar contrato necesita de dos factores fundamentales: que el tiempo corra a su favor y que las actuaciones sobre el verde colmen (aunque sea por los pelos) las expectativas depositadas sobre su observada figura.
Se podría decir, por tanto, que Vinicius tiene la sartén por el mango, ya que cumple con ambos requisitos de cara a afrontar su estancada renovación con el Real Madrid. Una negociación en la que ambas partes quieren lo mismo (continuar ligados mucho tiempo), pero no logran encontrar un punto de acuerdo.
Y es que algo falla cuando todo son buenas palabras de cara a la opinión pública. «El presidente confía en mí y yo confío en él» (se ha hartado de repetir Vinicius), pero la firma no termina de estamparse. Vamos a tratar de explicarlo…
Un problema económico
Vini desea seguir vinculado al Madrid y el club sueña con el sí de su estrella. El problema, como casi siempre en estos casos, radica en los términos económicos del acuerdo. Por no hacer muy farragosa la explicación, resumamos en que el brasileño estaría más que satisfecho ascendiendo al primer lugar del escalafón de los mejor pagados o, como mínimo, empatando a Mbappé en dicha posición. Algo así como pasar a cobrar unos 30 millones netos (estaba cerca de los 20).
En Concha Espina coinciden en que hay que subir el sueldo, pero no tanto. De hecho, la última oferta rondaba los 22 y, ahora, con una notable presentación mundialista, se plantean ampliarla hasta un tope de 25 millones. Términos que tendrán que ser discutidos en una reunión acordada después del Mundial que se antoja definitiva.
Lo será, ya que si Real Madrid y Vinicius Junior no llegan a entenderse, el 7 merengue será libre de firmar con quien quiera a partir del 1 de enero sin dejar un solo euro en caja. Circunstancia que haría irrespirable el ambiente.
El club confía en que Vinicius sea razonable después de ocho años en los que se ha promocionado su explosión deportiva al máximo y en los que, a nivel personal, se han respaldado todas y cada una de sus motivaciones y sensibilidades.
El «niño bonito» del presi
Que Florentino bebe los vientos por «su Vini» (así lo llama) no es ningún secreto y tampoco se ha molestado en ocultarlo.
Primero mandó a Juni Calafat a Brasil a ficharlo con premura para que no se adelantara el Barça. Después, cuando toda la grada lo machacaba y ni Zidane confiaba en su explosión, el presidente seguía pidiendo paciencia e insistiendo internamente en el crack que tenían entre manos (el tiempo le dio la razón).
Más tarde lo defendió a capa y espada ante la ola racista de los estadios, llegando a sentarlo a su derecha en el palco de honor. También lo respaldó dejando a toda la expedición madridista en tierra al enterarse de que no iba a ser Balón de Oro. E incluso, este año, le creó un contexto más amable con la precipitada destitución de Xabi Alonso.
Un puñado de ejemplos que demuestran el cariño de FP por su «niño bonito». El problema es que Vinicius reclama otro tipo de «cariño»: el monetario, principalmente.
Derechos de imagen y prima de renovación
Por ahí podría pasar buena parte de la solución: por los derechos de imagen y por la prima de renovación. Con respecto a la explotación de la marca personal, durante mucho tiempo, en el Real Madrid se repartían al 50% entre institución y jugador, pero con algunas excepciones.
Cristiano Ronaldo fue de los primeros y en una de sus sonadas prolongaciones empezó a llevarse una parte más sustanciosa del pastel. En la actualidad, Mbappé, Bellingham y el propio Vinicius tienen un acuerdo más beneficioso que el resto de sus compañeros a este respecto. Mejorar aún más ese margen para Vini podría ser una vía válida con el fin de aumentar sus emolumentos.
¿Llegaría con eso? Parece que no. Así que otra opción complementaria pasa por cobrar una prima de renovación para elevar significativamente sus ingresos. Opción que gusta mucho al jugador y poco o nada al club, ya que, si el Madrid claudica, supondría crear un peligroso precedente al que podrían agarrarse los futbolistas en su año final de contrato a partir de ahora.
Esta y el resto de posibles soluciones las tendrán que alcanzar entre el Real Madrid y Roc Nation Sports, el gigante de la representación que lleva a Vini Junior. Una agencia propiedad del archiconocido rapero Jay-Z que lo mismo le cierra el montante de una gira a Rihanna que el nuevo patrocinio publicitario a Kevin De Bruyne.
Si nada de esto funciona con intermediarios, tendrán que ser Florentino Pérez y Vinicius Junior quienes, cara a cara, desatasquen esta complicada relación con fecha de caducidad inminente.
