De la depresión a la élite: la increíble historia de Tomáš Souček, estrella de República Checa
El centrocampista del West Ham confesó que estuvo a punto de retirarse y ahora jugará un Mundial

Tomáš Souček, jugador del West Ham. | Europa Press
El fútbol es uno de los mayores escaparates que hay y cada partido es un examen. Evidentemente, muchos entendemos que es un deporte y que los jugadores y entrenadores intentan hacerlo lo mejor posible, pero el hecho de que sea la actividad más seguida del mundo les pone siempre en el punto de mira. Como lo que hacen, se paga muy bien; muchos no piensan que puedan estar en algún momento en esa posición de vulnerabilidad, pero el estar tan expuesto es complicado para todos.
La salud mental es muy importante y cada vez se está visibilizando más por historias como la de Thomáš Souček. El jugador desveló en su autobiografía que sufrió depresión e insomnio y que estuvo a punto de retirarse por ello. En el libro, el centrocampista confesó que estuvo aproximadamente dos años jugando partidos sin dormir y que esto le llevó a estar agotado física y mentalmente. Souček contó que ni siquiera sus padres estaban al tanto de lo que le pasaba.
El miedo: el origen del problema
El origen del problema, según cuenta el futbolista, era el miedo. El capitán de la selección checa comentaba en su libro que tenía miedo al fracaso y a las reacciones. Muchas veces no vemos el nivel de sobreexposición que tienen este tipo de personas y las críticas por fallar pueden ser feroces. Además, estas adversidades le afectaban directamente a la hora de afrontar sus lesiones físicas por miedo al futuro.
Los inicios de Souček tampoco fueron sencillos y es que a los 19 años ya estaba viviendo fuera de casa con esa responsabilidad encima de sus hombros para demostrar que valía para el fútbol. Todos los equipos, hasta de Segunda División, le cerraron las puertas porque no consideraban que fuera a tener el nivel porque no aprendía de sus errores. Y fue justo por esto por lo que se sintió aislado y se le dificultó más el salir adelante y convertirse en lo que es ahora.
El empezar en este mundo con tanta competitividad siempre es complicado, pero en seis años cambió la historia. Tomáš Souček pasó de ser esa eterna promesa descartada al capitán del equipo más grande de su país, el Slavia Praga, de donde lo fichó el West Ham por 19 millones. En estos últimos años es un icono de los Hammers, pieza fundamental de aquella Conference League de 2023 y es la estrella de República Checa junto con Patrik Schick. Disputará un mundial 20 años después.
De hecho, cuando mete gol, el centrocampista celebra haciendo un helicóptero y ha explicado que para él es una forma de liberar presión y sentirse libre. Según Souček, empieza a girar poco a poco y parece como si despegase, y esa sensación de despegar le produce alivio porque representa un despegue frente a las dificultades del día a día. Así, aunque ya haya superado gran parte de sus problemas, sigue rindiéndole homenaje de alguna forma a todas las veces que estuvo mal con depresión e insomnio.
