Aymen Hussein, el héroe de Irak que convive con la tragedia: su padre fue asesinado y su hermano continúa desaparecido
El goleador iraquí es la figura de su selección en este Mundial donde anotó contra Noruega

Aymen Hussein, delantero de la selección de Irak. | Europa Press
Un Mundial congrega a decenas de selecciones, cientos de jugadores y millones de aficionados, y esto nos permite conocer historias que de otra forma sería más difícil. Gracias a estas historias encontramos al delantero iraquí Aymen Hussein, convertido en las últimas semanas en héroe nacional. Sin embargo, la vida de este atacante es digna de mención, ya que ha vivido la violencia de cerca.
¿Quién es Aymen Hussein?
Nació en Hawija, a 45 km al oeste de Kirkuk, y en el año 2008 su vida da un vuelco. Su padre, que era oficial del ejército iraquí, es asesinado por Al Qaeda en un ataque terrorista mientras cumplía con su deber en Bagdad. Esto, evidentemente, marca bastante, pero por si no fuera poco, unos seis años después el ISIS toma su pueblo, destruyendo su hogar y secuestrando a su hermano. Era policía local y a día de hoy todavía no saben nada de él, ya que sigue en paradero desconocido.
Aymen vio en el fútbol una salida de aquel infierno de violencia y masacre. Comenzó su carrera en la liga iraquí, donde prácticamente ha jugado toda su carrera. Arrancó en el Al Alam en el año 2010 y pasó por equipos como Tuz, Gaas Al Shamal o Dohuk hasta que llegó al Al Naft. Allí estuvo hasta 2018 y después pasó a formar parte del Sfaxien, equipo tunecino, durante una temporada. Luego volvió a su liga natal para ser el delantero del Al Quwa Al Jawiya, donde metió 16 goles en 12 partidos.
A partir de ahí comienza a moverse más a ligas extranjeras, vuelve a la liga catarí y está dos temporadas hasta aterrizar en la de los Emiratos. Después firma por un equipo de Marruecos, pero rápidamente vuelve a la liga iraquí, con el Al Quwa Al Jawiya, en donde vuelve a firmar una temporada espectacular, marcando más de un gol por partido. Desde allí esta otros dos años en dos equipos cataríes y vuelve a Irak, donde está ahora en el Al Karma.
Un héroe en su selección
Con su selección hizo historia el pasado 1 de abril, cuando disputó la repesca del Mundial contra Bolivia. Ese partido iba empatado a uno hasta que Aymen Hussein anotó el segundo para los suyos y dio el pase a una Copa del Mundo por primera vez en 40 años. Tras la clasificación, regresó a Bagdad, en donde se había montado un operativo de seguridad increíble con militares armados.
Y es que a veces el destino está escrito, y por mucho que suframos, a menudo se dan cosas buenas. Hussein, que una vez clasificó a su país al Mundial, ha marcado el segundo gol de la historia de su selección en este campeonato. En ese momento, el partido lo iba ganando Noruega 1-0 y el tanto de Aymen empataba el encuentro. El partido lo acabaría perdiendo Irak, pero él ya ha hecho historia.
Hussein se ganó el apodo de Abu Tubar, que significa el hombre del hacha, debido a su capacidad en el área. Porque es un jugador de partidos importantes; en 2016 ya marcó el gol que llevó a su país a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2018. Por ello, es el símbolo de todo un país, que, aunque no se lo han puesto fácil, él ha seguido luchando. Un ejemplo claro es su entrada a este Campeonato del Mundo. Ya que al llegar a Estados Unidos, el delantero fue detenido e interrogado en el aeropuerto de Chicago durante varias horas, por haberle confundido con un terrorista.
Otras situaciones discriminatorias en el Mundial
El caso de Aymen Hussein no ha sido el único en este Mundial, y es que últimamente los lugares elegidos por la FIFA para celebrar los acontecimientos más importantes del mundo del fútbol son los peores posibles para mantener los derechos humanos. El Mundial 2022 fue en Catar, en donde, según Amnistía Internacional, la población trabajadora migrante sigue expuesta a explotación y otros abusos laborales y se discrimina en la ley a minorías como mujeres, niños y niñas y personas LGBTI.
Este año, el Mundial de 2026 se celebra en EEUU, que con Donald Trump de Presidente, se ha implantado una agenda antinmigrante y racista con medidas que deshumanizan y criminalizan a las personas migrantes. Por esto, se han visto afectados personas de Irán, Irak, Somalia, Senegal y Uzbekistán, países africanos y de oriente Medio, que hacen ver la política racista del país.
Trump ha prohibido a la selección de Irán alojarse en el país, obligándoles a hacer trayectos mucho más largos de los que se debería. Omar Artán, designado como mejor árbitro de África, fue interrogado durante 11 horas y se le denegó la entrada al país por ser de Somalia. Otras selecciones, como la de Senegal y la de Uzbekistán de Fabio Cannavaro, han recibido controles extraordinariamente rigurosos a la llegada a Estados Unidos. El fotógrafo de la selección de Irak, Talal Salah, fue retenido durante 12 horas y deportado por las autoridades estadounidenses. Todo esto ha hecho ver la otra cara del Mundial.
