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Economía

Unicaja asume otro agujero de 300 millones en sus inmuebles para acelerar la venta

La entidad devalúa su precio con coberturas adicionales para poder darles salida con más facilidad, anticipando pérdidas

Unicaja asume otro agujero de 300 millones en sus inmuebles para acelerar la venta

El consejero delegado de Unicaja, Isidro Rubiales | Unicaja

Unicaja ha asumido un nuevo agujero de casi 300 millones en su cartera de inmuebles con el fin de impulsar su comercialización e imprimir velocidad al saneamiento de su balance, que se vio deteriorado con la absorción de Liberbank.

La entidad malagueña dirigida por Isidro Rubiales, en concreto, ha llevado a cabo una dotación extraordinaria por 286 millones de euros en 2023, según los datos recabados por THE OBJECTIVE. Esta provisión es prácticamente cinco veces superior a los 53 millones de provisiones de 2022. Y es la causa principal de que esta sea la única entidad cotizada que ha presentado una reducción de los beneficios anuales, a pesar del aumento sustancial de los ingresos por la subida de los tipos de interés por parte del BCE.

Con este dinero, Unicaja de facto eleva las coberturas de las viviendas, suelos y otra serie de inmuebles que tiene en su balance como consecuencia de una adjudicación por impagos de los créditos, además de rebajar de manera significativa la tasación de los mismos para colocarlos en el mercado a un precio más bajo, anticipando así pérdidas futuras. Sobre el valor bruto de diciembre de 2022, la devaluación alcanza un 16%.

La cobertura de los estos activos, tras esta hucha especial, la ha aumentado hasta el 73,9%, principalmente en el último trimestre del ejercicio pasado, cuando llevó a cabo la mayor parte de las dotaciones. Entre octubre y diciembre registró una partida adicional de 207 millones del total.

Unicaja señala que esta decisión «permitirá continuar la estrategia de reducción acelerada de activos improductivos y sustancial mejora de la rentabilidad estructural». En los últimos doce meses, la disminución de los inmuebles ha sido uno de los ejes centrales de su hoja de ruta. Y el banco ha obtenido réditos muy positivos, pero el valor asignado apuntaba a que éstos resultados iban a paralizarse sin tener que anotarse minusvalías extraordinarias al exigir los inversores mayoristas —fondos y compañías especializadas que compran grandes lotes— y los particulares mayores descuentos de precios.

El año pasado la entidad logró deshacerse del 39% de los inmuebles. Con estas ventas apenas logró ganancias sobre las dotaciones que ya tenía efectuadas, ya que solo consiguió beneficios de siete millones de euros. Unicaja comercializó adjudicados por una tasación bruta de 487 millones. El 47% correspondieron a viviendas, el 27%, a suelos; y el 26% a oficinas o naves, entre otra tipología de activos terciarios.

Tras ello, el volumen de adjudicados que cuenta la entidad que empezará a presidir a partir de abril José Sevilla —ex consejero delegado de la extinta Bankia— alcanza aún los 1.253 millones de euros. Una cantidad que es muy superior en términos relativos por tamaño, con otros competidores, ya que es mayor a la que tienen, por ejemplo, BBVA y Sabadell.

Un tercio de estos activos, considerados improductivos, son solares, es decir, que son los que menos liquidez y apetito tienen. En concreto, los terrenos que tiene en propiedad Unicaja alcanzan aún 430 millones. El resto son pisos terminados (209 millones); viviendas en construcción (193 millones); y oficinas, naves y locales comerciales (93 millones).

Tras las dotaciones hechas, incluidas las últimas, el valor neto de los adjudicados de la entidad se reduce hasta los 327 millones. Esto, según explica la propia Unicaja, se limita a un 0,34% de sus activos totales. Además remarca que los suelos apenas suponen 98 millones, menos de un tercio del total.

La gestión de los inmuebles fue la que obtuvo el mejor comportamiento el año pasado en Unicaja, momento en el que el grupo estuvo envuelto en un guerra interna por el poder, que finalizó con la salida del anterior consejero delegado, Manuel Menéndez, procedente de Liberbank. Además, para cumplir con las exigencias del BCE, el presidente dejó sus funciones ejecutivas, un cargo que ahora ocupa Manuel Azuaga pero que pronto asumirá Sevilla.

A nivel de negocio financiero el banco sí se ha visto afectado por la batalla de poder, con merma en el volumen de sus activos y con una menor captación actividad nueva. La intención de Unicaja es que retomar otra vez cuanto antes la senda alcista para poder llegar a la rentabilidad comprometida con los accionistas, que se ha quedado muy lejos de los objetivos. En concreto, casi a medio camino.

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