Philip Morris advierte de que España «va por detrás» en el cambio hacia productos sin humo
La compañía cifra en más de 3.300 millones de euros su impacto en la economía española

El director general de Philip Morris España, Daniel Cuevas. | Philip Morris
El que hasta el día de hoy era uno de los imprescindibles de muchos españoles, como es el cigarrillo tradicional, parece estar llegando a su fin. O, al menos, ese es el objetivo del director general de Philip Morris España, Daniel Cuevas, quien ha expresado su deseo de que el cigarrillo se convierta en «un objeto de museo».
El máximo responsable de la compañía tabacalera ha mostrado este jueves su compromiso de sustituir su negocio tradicional por productos sin humo. Cuevas ha resaltado que la compañía ha invertido 16.000 millones de dólares para lograr este objetivo. Sin embargo, el directivo ha subrayado que España va «por detrás de otros muchos países de la Unión Europea, que avanzan mucho más rápido en esta transformación hacia productos sin humo».
Cuevas considera que la regulación y la fiscalidad están mal planteadas y forman parte del problema. El director ha manifestado su malestar con los impuestos sobre los productos de nicotina en España «Hay bastantes cosas que se podrían y se deberían mejorar, de forma que exista coherencia entre los niveles de riesgo de los distintos productos y su fiscalidad», ha señalado.
El dirigente de Philip Morris ha cuestionado el real decreto que el Gobierno está tramitando para regular los nuevos productos de nicotina. Este pretende prohibir los sabores en productos de este tipo. Cuevas opina que la medida «pretende matar moscas a cañonazos y puede acabar perjudicando al fumador adulto y a la sociedad española», ha advertido. Además, ha alertado de las consecuencias no deseadas que estas medidas pueden generar, tanto en términos de recaudación como a nivel fiscal.
Un impacto superior a 3.300 millones de euros
La compañía tabacalera ha hecho hincapié en un informe elaborado por The European House – Ambrosetti, que afirma que Philip Morris genera un impacto total superior a 3.300 millones de euros en la economía española, lo que equivale al 0,23% del PIB nacional. El director en España de la marca ha señalado, además, que el 42% de sus ingresos netos globales provienen de su negocio sin humo, presente en 106 mercados.
Cuevas también ha destacado su contribución al Estado. Ha indicado que 2.600 millones de euros proceden de la recaudación fiscal a través del IVA y los impuestos especiales. A ello se suman 415 millones derivados de la actividad directa de la empresa y sus compras a proveedores locales. Finalmente, 325 millones corresponden al margen de beneficio obtenido por los estancos por la venta de sus productos.
Philip Morris ha señalado que la empresa ha triplicado su plantilla en la última década y actualmente emplea a más de 1.000 personas, con niveles de productividad un 60% superiores a la media industrial.
El mayor reto
Cuevas ha expresado la intención de convencer a los fumadores adultos de abandonar el cigarrillo tradicional y pasar a alternativas sin humo. En su intervención, ha subrayado la necesidad de entender al consumidor y acompañarlo en ese cambio. En sus palabras: «El problema número uno en España es la desinformación sobre los nuevos productos, sobre lo que son y lo que no son, que es gigantesca».
El directivo ha reconocido que uno de los principales problemas para la compañía es la percepción pública heredada del pasado, que afecta a su credibilidad actual. En este sentido, ha afirmado: «Tenemos probablemente una mochila del pasado que nos dificulta esa credibilidad», ha admitido.
Por ello, Cuevas ha insistido en la necesidad de mantener un diálogo abierto y transparente para corregir esta situación.
