España acapara una cuarta parte de la inversión europea en apartahoteles gracias al turismo
El volumen de inversión en apartahoteles en Europa alcanzó aproximadamente los 1.200 millones de euros en 2025

Turistas en la Plaza Mayor de Madrid. | EP
España se ha consolidado como uno de los principales focos de inversión en apartahoteles en Europa. En 2025, el país concentró el 23% del volumen total invertido en este segmento en el continente —unos 275 millones de euros—, según el último informe de Savills analizado por THE OBJECTIVE. El dato sitúa a España entre los grandes ganadores de un mercado que movió alrededor de 1.200 millones de euros en Europa durante el pasado ejercicio. El peso español confirma el atractivo del país no solo como destino turístico, sino como uno de los principales receptores de capital inmobiliario vinculado al alojamiento flexible.
El crecimiento de este tipo de activos se produce en paralelo al buen momento del turismo en España, que ha alcanzado niveles récord tras la recuperación completa de la demanda internacional. En 2025, el país volvió a acercarse a los 100 millones de visitantes extranjeros y todo parece indicar que este año los superará. Este contexto de fuerte demanda ha impulsado también la inversión hotelera, que se mantiene en niveles históricamente elevados. El sector ha superado los 4.000 millones de euros anuales en los últimos ejercicios, con un elevado peso del capital institucional y de las operaciones de gran volumen, especialmente en destinos urbanos y vacacionales consolidados.
Un segmento en transformación estructural
El auge de los apartahoteles no responde únicamente al ciclo turístico, sino a una transformación más profunda del mercado de alojamiento en Europa. Según Savills, el sector está inmerso en un proceso de reconfiguración estructural impulsado por varios factores principales. En primer lugar, por el endurecimiento regulatorio sobre el alquiler de corta estancia —alquiler turístico—; en segundo, por el crecimiento de la demanda de estancias medias y largas y, por último, por la entrada de capital institucional en busca de activos operativos más estables.
En este contexto, los apartahoteles se posicionan como una solución intermedia entre el hotel tradicional y el alquiler residencial, con una estructura operativa más profesionalizada y mayor seguridad jurídica para el inversor, tal y como apuntan los expertos consultados por este periódico.
Un mercado aún pequeño, pero en expansión
A pesar de su crecimiento, el segmento sigue teniendo un peso relativamente reducido dentro del conjunto del alojamiento en Europa. Savills estima que representan en torno al 8% del inventario existente en las 26 ciudades principales analizadas por la consultora, aunque su peso aumenta en los proyectos que están en desarrollo, donde ya alcanzan el 12%. Esta diferencia entre oferta actual y proyectos en desarrollo anticipa un crecimiento relevante del segmento en los próximos años, especialmente en mercados con fuerte presión turística y regulatoria.
España, en este sentido, parte con ventaja. Su estructura turística consolidada, la escala de sus principales destinos urbanos y vacacionales y la elevada liquidez del mercado inmobiliario hotelero han facilitado la entrada de inversores especializados en este tipo de activos. Más allá del interés inversor, el comportamiento operativo del sector refuerza su atractivo. En 2025, los apartahoteles registraron una ocupación media del 79% en los principales mercados europeos analizados, con una tarifa diaria media de 136 euros, según datos de CoStar.
Aumento de la demanda
Desde 2019, la demanda subyacente ha crecido a una tasa anual compuesta del 5,9%, frente al 1% registrado por el conjunto del sector hotelero. Esta diferencia refleja el cambio en los hábitos de consumo turístico, con mayor peso de las estancias largas, el teletrabajo y la búsqueda de mayor flexibilidad. Otro de los factores que explican el crecimiento del segmento, según los expertos, es la progresiva consolidación del mercado. Tradicionalmente fragmentado y dominado por operadores locales, el sector está atrayendo cada vez más capital institucional y estrategias de expansión transfronteriza.
En este escenario, España se ha convertido en uno de los mercados más relevantes para este tipo de inversión. El país no solo lidera por volumen dentro del sur de Europa, sino que se sitúa entre los principales destinos del capital institucional en alojamiento flexible. El peso del turismo en la economía —superior al 12% del PIB—, junto con la estabilidad de la demanda internacional y la fortaleza de sus principales destinos urbanos y vacacionales, refuerzan su posición.
Con casi una cuarta parte de la inversión europea en apartahoteles, España no solo acompaña la tendencia del sector, sino que se sitúa en el corazón de su crecimiento. Un movimiento que, según los analistas, tiene más carácter estructural que coyuntural y que seguirá ganando peso en los próximos años.
