España tiene 330.000 personas más en riesgo de pobreza que en 2019
Los niños españoles ya son los más vulnerables tras superar a los búlgaros y rumanos: esta tasa duplica la de Polonia

Un indigente en Málaga en una imagen de archivo. | EP
Hasta 12,5 millones de españoles viven en riesgo de pobreza o exclusión social, algo más de uno de cada cuatro habitantes (25,7%), lo que representa el quinto dato más alto de toda la Unión Europea, solo por detrás de Bulgaria, Grecia, Rumanía y Lituania. Estas cifras de Eurostat muestran cómo la sociedad ha perdido cohesión desde la pandemia de coronavirus, con 331.000 personas potencialmente pobres más que en 2019.
Esta evolución negativa refleja la situación descrita por algunas oenegés y trabajadores sociales, que advierten del antes y el después que supuso la covid en la desigualdad. Varios trabajadores de los sectores más afectados por los cierres, como hosteleros o vigilantes de seguridad del ocio nocturno, acudieron por primera vez a servicios de atención al sinhogarismo o la pobreza, mientras que en otros colectivos que ya eran vulnerables la brecha aumentó. Aunque la sociedad se ha recuperado en buena medida de aquella crisis, todavía arrastra secuelas que no se han revertido.
España ocupa ahora la quinta posición del bloque comunitario en porcentaje de personas en riesgo de exclusión y la cuarta en números absolutos -en este parámetro son Alemania, Francia e Italia quienes ocupan el podio-. En 2019, hasta 12,17 millones de españoles (el 26,2%) estaban en riesgo de caer por debajo del umbral de la pobreza, una cifra que empeoró significativamente en 2020 hasta alcanzar los 12,64 millones (el 27%). Desde entonces se ha observado una cierta recuperación aunque el nivel actual todavía por encima del previo a la pandemia. En 2023 había 12,55 millones de personas potencialmente pobres, reduciéndose a 12,45 millones el año siguiente (25,8%), repuntando en 2025 hasta los 12,5 millones actuales (25,7%).
Los porcentajes más bajos de pobreza se han observado en Chequia (11,5%), Polonia (15%) y Eslovenia (15,5%). En el caso de la población europea, un total de 92,7 millones de personas están en riesgo de pobreza o exclusión social, 600.000 personas menos que en 2024. A nivel comunitario, las personas desempleadas constituyen el colectivo más vulnerable, con un 66,3% en riesgo de pobreza o exclusión social, seguidas por las personas inactivas (44,3%). Otro dato significativo es que el 11,2% de la población española que trabaja está en pobreza, la segunda tasa más elevada de la UE, solo por detrás de Bulgaria (11,5%).
En cuanto a la tasa de pobreza infantil, nuestro país registra ya la más alta de la UE con un 28,4%, es decir, 8,8 puntos por encima de la media. Este liderazgo se produce después de que Rumanía redujera de forma muy significativa su porcentaje hasta el punto de quedar en 2024 por detrás de España. Este 2025 se ha vuelto a producir un nuevo sorpasso español, en este caso a Bulgaria, lo que significa que ningún socio comunitario está ya en peores niveles. De hecho, la tasa de España duplica con creces la de Polonia.
Todo ello es coherente con los datos macro que muestran una rápida convergencia económica del este de Europa con la media gracias a un desarrollo acelerado, mientras que países como Italia, Francia o España están por debajo de la media de renta per cápita y además registran mejoras tan escasas que desde 2017 se han alejado del conjunto hacia abajo, lo que implica que no se ha producido esta convergencia.
Asimismo, casi tres de cada diez españoles en hogares con menores se encuentran en esta situación de vulnerabilidad. Según la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, las transferencias sociales en España reducen la pobreza en un 23,2%. A pesar de ello, esta cifra está por debajo de la media europea (33,2%) y, de nuevo, por debajo de Polonia.
