Abanca pierde más de 500 millones en Nueva Pescanova y no encuentra comprador
La entidad financiera asume una pérdida acumulada de 287 millones y cubre una ampliación de otros 279

Factoría de Pescanova.
Nueva Pescanova anunció la semana pasada que Abanca inyectará otros 279 millones de euros en una nueva ampliación de capital por un total de 283 millones. La entidad financiera gallega, que posee el 98,5% del capital, reconoce en sus cuentas de 2025 una pérdida acumulada de 287,31 millones (página 142) hasta el año pasado, con lo que el quebranto total —salvo que la pesquera dé un sorprendente giro radical— superará los 500 millones de euros. En este contexto, sigue sin encontrar un comprador para la empresa.
Un portavoz de Abanca asegura que «Nueva Pescanova tiene otras partidas de capital que le permiten tener recursos propios más que suficientes; de hecho, tiene 107 millones (página 215 de la memoria consolidada). La ampliación de capital es una medida para reducir su deuda y mejorar su estructura financiera».
No obstante, en este mismo documento, la entidad propiedad del venezolano Juan Carlos Escotet reconoce que la sociedad está «participada en un 98,59% por el Grupo Abanca derivado de su continua capitalización de deuda» y que ya en la «Junta General Ordinaria de socios de Nueva Pescanova S.L. celebrada el 26 de septiembre de 2024 aprobó […] una ampliación de capital por aportación dineraria dirigida a todos los socios por importe de hasta 72.624 miles de euros».
Es decir, Abanca lleva inyectando capital continuamente en Nueva Pescanova desde que se hizo con su control en 2020 para cubrir sus pérdidas y el consecuente aumento de la deuda de la pesquera gallega. Debido a esta sangría, el banco la incluye en sus cuentas como «Activo No Corriente Mantenido para la Venta (ANCV), y actividad interrumpida, debido al plan de venta en firme que se mantiene sobre dicha sociedad».
Sin comprador a la vista
Ahora bien, no es de extrañar que tampoco encuentre un comprador para un negocio en números rojos. «Tal como se había adelantado en las cuentas anuales de anteriores ejercicios, el Banco continúa trabajando en la identificación de un socio que pueda tomar una participación en el Grupo Nueva Pescanova. Actualmente, a la fecha de formulación de las presentes cuentas anuales, el Banco mantiene el proceso activo y alineado con la hoja de ruta establecida», admite en la memoria anual.
En 2023, Abanca mantuvo negociaciones con el grupo canadiense Cooke para venderle Nueva Pescanova, pero no fructificaron por las diferencias de valoración entre ambas partes. Y desde entonces no ha encontrado a ningún otro posible interesado.
Pescanova protagonizó en 2013 uno de los mayores fraudes financieros de la historia de España, cuando se descubrió la ocultación de una deuda de unos 3.600 millones. Este escándalo acabó con el presidente de la compañía, Manuel Fernández de Sousa-Faro, en la cárcel, y con la compañía rescatada por los bancos acreedores (Sabadell, Caixabank, Abanca, BBVA, Santander, Bankia y UBI), que convirtieron su deuda en capital en 2015. Asimismo, se desgajó el negocio teóricamente rentable en Nueva Pescanova, mientras que la ‘vieja’ se quedó como un holding propietario del 20% de la nueva compañía.
Pero como los resultados fueron muy decepcionantes, este pool bancario fue vendiendo sus participaciones a Abanca, proceso que culminó en 2020, cuando la entidad de Escotet se hizo con el 80,46% del capital. Las continuas ampliaciones de capital posteriores han diluido ese 20% en manos de la vieja Pescanova, de forma que Abanca ha alcanzado el 98,5% actual.
