La carga fiscal por comprar, tener y vender una vivienda puede llegar al 62% del precio
España es el cuarto país de la UE con más presión fiscal sobre la vivienda tras Luxemburgo, Francia y Bélgica

Barcelona.
La vivienda soporta en España una carga fiscal elevada a lo largo de todo su ciclo económico de forma que un contribuyente llega a satisfacer entre las fases de adquisición, tenencia y transmisión más del 62% del precio de compra si se suman todos los tributos que abona en este tiempo.
Es una de las conclusiones que ha presentado el doctor en Ciencias Económicas y Empresariales Jaume Menéndez, autor del libro Análisis económico de la fiscalidad de la vivienda en España, en un acto organizado junto a Fedea, la Confederación de Cámaras de la Propiedad Urbana y Asociaciones de Propietarios de Fincas Urbanas y la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona.
La vivienda, «la gallina de los huevos de oro»
Como consecuencia de los múltiples tributos, Menéndez sostiene que la vivienda se ha convertido en «la gallina de los huevos de oro».
Así, España es el cuarto país de la Unión Europea (UE) con más presión fiscal sobre la vivienda tras Luxemburgo, Francia y Bélgica, y entiende que la cuestión no es tanto gravar menos sino gravar mejor, buscando la neutralidad, la coherencia y favoreciendo la oferta.
Propuestas fiscales
Por ello, el autor del estudio plantea, para la fase de promoción y adquisición, un IVA del 0% para la promoción de alquiler asequible, un tipo reducido del 4% o 5% para la primera compra de jóvenes (más allá de su edad), y un tipo temporal del 0% para rehabilitación energética y la rehabilitación del parque existente.
Asimismo, recomienda corregir el «efecto cascada» del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) ya que se incrementa cuando un mismo inmueble se transmite varias veces sin ningún beneficio entre el comprador y el vendedor. Por ello, abre la posibilidad de que el nuevo comprador pueda deducirse el ITP pagado por el vendedor.
También denuncia la falta de coherencia en las deducciones en el IRPF para el alquiler y la vivienda según las distintas comunidades autónomas.
En relación a la fase de tenencia, cree que es lógico elevar el mínimo exento en el Impuesto de Patrimonio, capado desde 2011, lo mismo que con vivienda la habitual, y modular estos umbrales en función del territorio atendiendo al precio y a la capacidad adquisitiva.
En cuanto al Impuesto de Sucesiones y Donaciones recomienda una tarifa progresiva única con tipos entre el 5-15% acompañada de un mínimo exento; eliminar los grupos parentesco como criterio central; suprimir los coeficientes multiplicadores por patrimonio prexistente o la valoración automática del ajuar doméstico.
Factores que afectan a la situación actual
El presidente de la Confederación de Cámaras de la Propiedad Urbana, Josep María Font, ha subrayado que no hay oferta y los precios suben al igual que los costes de construcción, en tanto que crece la dificultad para jóvenes y vulnerables y hay una inseguridad jurídica «bastante grave».
Un problema que se concentra en grandes ciudades y principales áreas metropolitanas, por lo que ve imprescindible «atacar» el tema de la fiscalidad, que está afectando gravemente.
El director de Fedea, Ángel de la Fuente, ha indicado que el origen del problema es fundamentalmente la falta de oferta, la fiscalidad o la normativa inmobiliaria de desarrollo urbano y de suelo y aboga por un acuerdo político.
Los expertos que han participado en la jornada han subrayado también la falta de suelo finalista; y los elevados plazos para su desarrollo; la dificultad en el acceso a la financiación para producir vivienda nueva o financiar suelo; el alza de los costes de la mano de obra o la inseguridad jurídica en la normativa urbanística.
Creen que es necesario expandirse territorialmente para lo que hacen falta mejores infraestructuras de transporte y lamentan, a su juicio, que se haya «contaminado» el debate sobre políticas de vivienda y penalizado la construcción de vivienda libre con lemas como que la vivienda no es un negocio.
