Las petroleras confían en una moratoria de la norma 'verde' de la UE: «No habrá producto»
Esperan que el Gobierno no aplique una medida que pondría en peligro el 87% de las importaciones de crudo en Europa

La ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen.
El sector petrolero teme la aplicación del reglamento de emisiones de metano de la Unión Europea (EUMR), que entrará en vigor en enero de 2027. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, existe preocupación entre las empresas porque la medida afecta a las obligaciones de los importadores de petróleo y de gas en materia de reporte y verificación de las emisiones de metano de la producción que se importe. Si el importador no lo hace, está sujeto a graves multas. Sin embargo, una mayoría de productores han declarado a sus compradores que no están en disposición de cumplir los requisitos que se exigen desde Bruselas.
Existe cierto consenso en el sector petrolero en reducir las emisiones de metano. De hecho, coincide con el compromiso marcado para ir reduciendo este gas de efecto invernadero. No obstante, las fuentes consultadas señalan que esta normativa es «imposible» de cumplir y que pondría en peligro el suministro, sobre todo en este momento de tensión por la guerra en Irán. Además, remarcan que nuevamente Europa se ha autoimpuesto objetivos «no realistas».
Según ha podido saber este periódico, la Comisión Europea es conocedora del problema de una crisis de seguridad de suministro y, por ende, de lo que supondría una subida de precios de las importaciones. Sin embargo, también argumenta que no hay tiempo para modificar el reglamento y menos para que lo apruebe el Parlamento Europeo, por lo que ha propuesto redactar unas recomendaciones a los países de la Unión Europea —que son los últimos responsables de la aplicación del reglamento y de la imposición de multas— para que durante un primer periodo no impongan sanciones.
Esta situación coincide con un estudio desvelado a principios de marzo publicado por la consultora Wood Mackenzie, que señaló que el reglamento de emisiones de metano de la UE (EUMR) podría poner en peligro hasta el 43% de las importaciones de gas de la UE y el 87% de las importaciones de crudo a partir de 2027.
«Grandes volúmenes de petróleo y gas disponibles a nivel mundial y que, de otro modo, serían accesibles para Europa, corren el riesgo de ser considerados no conformes, exponiendo a los importadores a importantes riesgos de sanciones. Además, los volúmenes limitados que cumplen con la normativa y son accesibles al mercado de la UE serían insuficientes para cubrir la demanda, lo que podría desencadenar un significativo déficit de suministro, acompañado de graves impactos en el mercado. Incluso en un escenario más flexible en el que 10 países proveedores clave para la UE sean considerados «equivalentes», los volúmenes que cumplen seguirían siendo insuficientes para satisfacer la demanda de la UE».
Estos episodios no son novedosos. A finales de 2024, el ministro de Energía de Qatar y presidente y CEO del gigante energético estatal QatarEnergy, Saad Sherida al-Kaabi, amenazó en un foro en Doha con poner en jaque las exportaciones de GNL (gas natural líquido) hacia la Unión Europea (UE). «Mi mensaje a Europa es que estamos entendiendo que no quieren nuestro GNL. Porque no voy a suministrar GNL a la Unión Europea para satisfacer sus necesidades energéticas y luego ser penalizados con el 5% de nuestros ingresos totales en el mundo», señaló en su momento. Se trataba de una directiva exigente sobre la sostenibilidad de las empresas que más tarde se suavizó por parte de los reguladores europeos.
Tensión con el petróleo
Paralelamente a esta situación, el 17 de marzo, el Gobierno autorizó liberar hasta 11,5 millones de barriles de petróleo para moderar el impacto de la guerra en Irán, cumpliendo el acuerdo de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Representó el 2,9% de los 400 millones de barriles que los 32 países de la agencia iban a liberar de forma coordinada durante un plazo de 90 días. «La liberación tendrá varias fases; la primera pondrá en el mercado el equivalente a cuatro días de consumo nacional durante 15 días; las siguientes fases dependerán de la evolución de los acontecimientos», señaló el Ejecutivo.
El pasado 30 de abril, el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) emitió una solicitud de propuestas para un intercambio de emergencia de hasta 92,5 millones de barriles de petróleo crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo. «Esta solicitud abre un proceso de licitación competitiva, dando continuidad a la ejecución por parte del DOE de la rápida liberación de 172 millones de barriles ordenada por el presidente Trump, como parte de una acción coordinada de 400 millones de barriles por parte de las reservas estratégicas de los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE)», señaló el gobierno norteamericano.
