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Energía

Los expedientes de la CNMC por el apagón alcanzan los 546 millones de euros de multa

El sector energético espera que no todos acaben en sanción y el regulador da por hecho que acabarán judicializándose

Los expedientes de la CNMC por el apagón alcanzan los 546 millones de euros de multa

Una torre eléctrica.

Los expedientes que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha incoado entre el 16 y 23 de abril pueden alcanzar los 546 millones de euros de sanción, que se repartirían entre prácticamente todos los actores del sector: desde el gestor, Red Eléctrica —que aparece como principal culpable— hasta las energéticas. Entre las fuentes de generación salpicadas por el cero eléctrico aparecen centrales nucleares y de ciclo combinado.

Según la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico, existen tres tipos de infracciones: muy graves, graves y leves. Hasta ahora, el regulador ha incoado expedientes muy graves o graves. Por la comisión de las primeras, «se impondrá al infractor multa por importe no inferior a 6.000.001 euros ni superior a 60.000.000 de euros». Mientras que por la comisión de las segundas, «se impondrá al infractor multa por importe no inferior a 600.001 euros ni superior a 6.000.000 euros».

De momento, hay abiertos 64 expedientes que hacen mención a diferentes artículos de la ley. De entre todos, cabe mencionar el incumplimiento del artículo 64.25 de la Ley del Sector Eléctrico, en concreto los párrafos k), l), r) y u) del artículo 30.2 de la misma ley. Entre los párrafos, hay que subrayar el incumplimiento por parte del gestor de «proporcionar a todos los gestores de las redes información suficiente para garantizar el funcionamiento seguro y eficiente, el desarrollo coordinado y la interoperabilidad de la red interconectada» (art. 64.25, párrafo r).

No todo expediente iniciado acaba necesariamente en sanción, y cabe la posibilidad de ser sobreseído y archivado, según fuentes conocedoras del asunto, que remarcan que rara vez se imponen las cuantías máximas posibles. De momento, la CNMC actúa en este momento del proceso «como si fuera un fiscal».

La instrucción y la resolución están separadas y son independientes y «empezar un expediente sancionador no precondiciona el resultado. La instrucción es la garantía de que Red Eléctrica y las energéticas puedan defenderse, por lo que aún se está lejos de la fase final. La instrucción puede empezar por unos indicios y concluir después de la investigación con un pliego al que acceden los afectados y contra el que pueden alegar. Estas alegaciones pueden considerarse total o parcialmente, o no considerarse. Cuando al final se concreta el tipo infractor y la propuesta de sanción, se eleva a sala para su resolución».

Por otro lado, existen muchos expedientes incoados, pero que no «tuvieron riesgo de garantía del suministro o daño grave» para el sistema. Tras el apagón, se han abierto dos debates en torno a la red. En primer lugar, la propia anatomía del incidente, donde habrá que dirimir responsabilidades por el cero eléctrico. Sin embargo, también hay que saber qué hacer ahora. Esta última cuestión va vinculada a la gobernanza de la red. Es decir, quién tiene el poder para detectar, procesar y actuar cuando existe un problema de tensión en un nudo de distribución. Hoy tiene preferencia Red Eléctrica porque el sistema es uno y ellos son los únicos operadores.

Los defensores de un cambio en la gobernanza subrayan que las redes —según las directivas europeas y la propia Ley del Sector Eléctrico— no se distinguen por su nivel de tensión, sino por su función. Mientras la red de transporte consiste en el desplazamiento de grandes volúmenes de energía del punto A al punto B, la red de distribución se encarga de conectar ese punto B con el consumidor.

Por último, el esquema se entendía como «lógico» porque era consistente con el funcionamiento técnico del sistema (compuesto por nucleares, carbón y gas), cuya generación estaba conectada con la alta tensión y dicha energía se transportaba a cientos de kilómetros de donde estaban las subestaciones. Ese modelo ha cambiado y ahora hay generación en el nivel de transporte, pero también en el de la distribución, además del autoconsumo. Lo mismo ocurre con la demanda, que ya no solo está en la distribución, sino también en el transporte (por ejemplo, los centros de datos y los electrolizadores).

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