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Energía

Bogas se despide al frente de Endesa culpando a Red Eléctrica y a la CNMC del apagón

El consejero delegado cree que «no es probable» que haya otro cero eléctrico como el sufrido el 28 de abril de 2025

Bogas se despide al frente de Endesa culpando a Red Eléctrica y a la CNMC del apagón

José Bogas, consejero delegado de Endesa. | Fernando Sánchez (EP)

El consejero delegado de Endesa, José Bogas, se ha despedido tras 12 años como CEO de la energética señalando al gestor del sistema, Red Eléctrica, y al regulador, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de haber sido responsables del apagón. Su marcha al frente de la empresa coincide con el aniversario del cero eléctrico. Para ello, ha defendido el papel de todas las centrales de generación de su compañía aquel día.

Durante la junta de accionistas, el presidente de la empresa, Juan Sánchez-Calero, ha aprovechado para felicitar al directivo: «Gracias Pepe». Él, por su lado, ha querido «desear el mayor de los éxitos al nuevo consejero delegado de Endesa» porque «está convencido de que sabrá guiar a la compañía hacia las nuevas metas y alcanzar cotas aún más altas». Bogas continuará en la energética como «consejero no ejecutivo».

El apagón ha estado muy presente en su discurso de despedida. No obstante, Bogas ha querido mandar «un mensaje de tranquilidad». Según el directivo, «no es probable que un episodio de estas características vuelva a repetirse. Desde entonces, el sistema opera con mayor presencia de tecnologías síncronas, lo que refuerza la estabilidad y la seguridad de suministro». Por otro lado, ha hecho énfasis en el reto de lograr el «control de la tensión» y ha defendido la continuidad de la energía nuclear.

«Hubo deficiencias de planificación»

«Mucho se ha hablado desde entonces de este cero eléctrico. Se trató de un incidente cuya causa debe situarse en las deficiencias estructurales y de planificación, previsión y reacción del operador del sistema ante las elevadas oscilaciones de tensión del sistema eléctrico. En esta situación de elevadas oscilaciones de tensión confluyeron diversos factores técnicos interrelacionados. Entre ellos, una programación insuficiente de generación síncrona para garantizar la estabilidad del sistema en determinadas zonas, especialmente en el suroeste peninsular», señaló Bogas.

«La generación renovable, que ese día era la más abundante del mix, no podía participar activamente el control de la tensión porque el marco operativo vigente, responsabilidad de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) y denunciado reiteradamente por Red Eléctrica, no contemplaba todavía su plena integración en los servicios dinámicos de gestión de la tensión. A ello se sumó la particularidad del sistema español que, por petición del operador del sistema, opera con niveles de tensión más elevados que el resto de Europa, lo que incrementó la vulnerabilidad del sistema ante cualquier anomalía», relató Bogas.

El consejero delegado de Endesa ha relatado que «en la mañana de ese día se registraron variaciones de tensión de gran amplitud, superándose en múltiples ocasiones el umbral de 420 kilovoltios, que es el considerado normal en el resto de Europa. Esta situación fue trasladada por sus equipos desde los centros de control al operador del sistema. Las variaciones rápidas en la producción eólica y solar terminaron afectando al equilibrio del sistema, provocando desconexiones en cascadas».

«En las dos últimas semanas, la CNMC ha incoado expedientes sancionadores, sujetos a alegaciones, a la mayoría de los agentes implicados en el sistema eléctrico. Estos procedimientos analizan y, en su caso, sancionarán incidencias en el funcionamiento de las centrales de generación registradas en los dos años anteriores al día del cero eléctrico, si bien no evualuan la operativa de dichas instalaciones en la jornada en la que se produjo el incidente (…) Puedo confirmar que dicho día todas nuestras centrales de generación operaron correctamente según lo previsto», ha espetado Bogas.

«Ahora bien, el control de la tensión seguirá siendo un reto en un sistema con una penetración creciente de energías renovables. Por ello, y en la línea con las recomendaciones de los expertos, consideramos imprescindible que todas las tecnologías puedan contribuir activamente a la estabilidad del sistema, incluidas las renovables. Nuestras instalaciones están preparadas para ello», sentenció Bogas.

Defensa de la energía nuclear

Por último, Bogas ha defendido la continuidad de la energía nuclear en el mix energético: «Las centrales nucleares desempeñan un papel estratégico en varios ámbitos. Primero, contribuyen a la estabilidad técnica del sistema, aportando inercia y facilitando control de la tensión. Segundo, proporcionan generación constante, las 24 horas del día, lo que ayuda a moderar la volatilidad de los precios».

«Un cierre completo del parque nuclear implicaría un incremento del precio de la electricidad de en torno a 13 euros por megavatio hora, un 20% sobre los niveles actuales. Así lo estiman varios estudios recientes. A ello se sumaría el impacto en los objetivos climáticos. La energía nuclear no emite CO2 (dióxido de carbono), y su contribución en ese ámbito ha sido determinante. Adicionalmente, la tendencia a nivel mundial y europeo es clara: lejos de abandonarse, la energía nuclear está siendo reforzada o recuperada».

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