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Telecomunicaciones

Digi se revaloriza 900 millones en bolsa tras amagar con salir al parqué en España

El operador rumano ha congelado sus planes de cotización por la delicada situación geopolítica internacional

Digi se revaloriza 900 millones en bolsa tras amagar con salir al parqué en España

Oficinas de Digi.

La matriz rumana de Digi ha incrementado su cotización bursátil en 930 millones de euros desde que se conocieron los planes de su filial española de salir a bolsa. La primera información en este sentido se publicó el 12 de septiembre de 2025. Desde entonces hasta ahora, el comportamiento de su acción ha sido meteórico. El valor total de la misma en el parqué es de 2.650 millones de euros.

La compañía cuenta con una base de clientes en España de 10,8 millones y roba a sus rivales, mes a mes, decenas de miles de usuarios desde hace seis años de forma ininterrumpida. Un crecimiento que se cimenta en una oferta de precios populares y un servicio de atención al cliente que compite de tú a tú con el que ofrecen compañías de peso histórico en nuestro país, como Telefónica, Vodafone y Orange.

Las informaciones aseguraban que Digi pretendía captar con su salida a bolsa entre 150 y 200 millones de euros a través de la Oferta Pública de Suscripción (OPS). Sin embargo, tras confirmar a principios de este mismo año su intención de estudiar su aventura bursátil, hace unos días reculaba, justificando su decisión en la complicada situación internacional, centrándola especialmente en la crisis que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán. El bloqueo del estrecho de Ormuz ha restringido la circulación mundial de crudo, lo que ha generado fuertes caídas en los parqués internacionales.

Pese al buen comportamiento en captación de usuarios de Digi, su situación económica deja claroscuros. Su estrategia, basada en un modelo muy agresivo en precio, se ha apoyado sobre un gran esfuerzo inversor, una considerable masa laboral internalizada -cuenta con más de 11.000 efectivos en nuestro país– y la expansión de su propia red para no depender del alquiler de la de sus competidores.

Marius Varzaru, el CEO de la compañía en España, ha asegurado que la corporación destinará 2.000 millones hasta 2030 en tender infraestructuras a lo largo del país. Este año esta cifra será de unos 400 millones de euros. Una cifra significativa si se compara con los 149,5 millones de euros de gastos operativos que la firma de telecomunicaciones publicó en sus asientos contables públicos de 2019.

A medida que Digi crece en estructura, clientes y red, sus costes operativos y la complejidad del modelo aumentan por la necesidad de mantener el mismo ritmo comercial. Un círculo que se retroalimenta y tiene como consecuencia el aumento en el gasto de caja.

¿Aparca definitivamente la salida a bolsa?

Después de meses de informaciones y rumores sobre la salida a bolsa de Digi, la empresa confirmó que valoraba esta posibilidad a principios de este año. Sin embargo, poco después daba marcha atrás. El pasado 23 de abril, Varzaru manifestaba que las «condiciones de inestabilidad del mercado» obligaban a suspender los planes momentáneamente. Unos planes que se circunscribían a valorar si cotizar o no en bolsa. Nunca hubo una intención clara por parte de la compañía de hacerlo.

«En conversaciones exploratorias, la respuesta de los inversores ha sido muy positiva, reconociendo el valor del proyecto de crecimiento de la compañía y la estrategia que está desplegando en España», afirmaba el directivo tras comunicar el abandono de estos planes.

La compañía asegura que se continuará monitorizando «la evolución del contexto global y los mercados de capitales para evaluar la posibilidad de una potencial transacción», y resalta que no contaba con un calendario concreto para su debut bursátil, ni tenía una necesidad «urgente» de ejecutarlo. «Normalmente se va avanzando y, según el interés de los inversores, se puede decidir realmente, pero no hay un plazo exigente», manifestó Varzaru en referencia al debut bursátil.

En concreto, la empresa esperaba colocar entre 500 y 600 millones de euros en una operación que combinaría la oferta pública de suscripción de nuevas acciones con una oferta pública de venta (OPV) de títulos ya existentes en el parqué. La matriz de la compañía ya cotiza en la bolsa de Rumanía desde mayo de 2017.

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