El Gobierno de Estados Unidos, al borde del cierre por la falta de acuerdo presupuestario

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El Gobierno de Estados Unidos, al borde del cierre por la falta de acuerdo presupuestario
Foto: Evan Vucci

El Senado de Estados Unidos ha entrado en una cuenta atrás. Con el Gobierno federal listo para quedarse sin dinero este viernes a medianoche, en la víspera del primer aniversario de la toma de posesión del presidente Donald Trump, el Senado tiene apenas unas horas para pronunciarse sobre el proyecto de ley de financiación provisional. La oposición demócrata, enfurecida por el colapso de las negociaciones sobre inmigración, ha prometido bloquearlo, informa AFP.

La Cámara de Representantes votó el jueves por la noche una extensión de cuatro semanas del presupuesto, hasta el 16 de febrero, por 230 votos contra 197. Sin embargo, las perspectivas parecen sombrías en el Senado. Allí los conservadores cuentan con 51 escaños de 100, pero necesitan 60 para sacar el proyecto adelante.

En diciembre, el Congreso ya se encontró en esta misma situación y en el último minuto los dos partidos hilvanaron un frágil acuerdo para extender el presupuesto hasta el 20 de enero. Pero para un nuevo acuerdo -temporal o permanente- los demócratas insisten en que la normativa incluya una solución para los «dreamers». Son alrededor de 700.000 inmigrantes, la mayoría hispanos, que llegaron al país siendo niños y regularizaron su situación mediante el programa DACA, suspendido por Trump en septiembre pasado.

Hace un par de semanas, las negociaciones entre senadores republicanos y demócratas parecían encaminadas a un acuerdo, pero una reunión en la Casa Blanca echó todos los esfuerzos por la borda cuando Dondald Trump hizo comentarios sobre los «países de mierda» de los que vienen estas personas.

«¿Va a haber un cierre?», ha publicado el presidente de Estados Unidos en su cuenta de Twitter, haciendo referencia al cierre de gran numero de agencias federales en caso de que el proyecto de presupuesto no reciba la luz verde del Senado.

En el caso de un fracaso de las negociaciones, empleados de agencias y oficinas federales consideradas no esenciales recibirán la orden de quedarse en casa hasta que un presupuesto sea aprobado. Oficinas centrales como la Casa Blanca, el Congreso, el Departamento de Estado y el Pentágono permanecerán operacionales, aunque con sus plantillas reducidas. Los militares deberán presentarse a trabajar, pero la tropa -incluyendo la que está en áreas de combate- muy posiblemente no cobrará por esos días.

Se trataría del primer «shutdown» (cierre del gobierno) en Estados Unidos desde octubre de 2013, cuando 800.000 funcionarios se encontraron en paro técnico durante más de dos semanas.

El jefe de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, ha dicho que si no se llega a un acuerdo para el viernes por la noche, debería haber una medida de financiamiento a más corto plazo que «le daría al presidente unos días para sentarse a la mesa». Por su parte, el líder republicano de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, ha indicado que el proyecto de ley de la Cámara prevé cuatro semanas de financiación, suficientes para permitir que las conversaciones continúen «sin echar al gobierno al caos sin ninguna razón».

«Necesitamos más victorias republicanas en 2018», especialmente en las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre próximo, ha concluido Trump. El juego de distribución de culpas ya ha comenzado, y cada partido señala a sus adversarios por el fracaso en conseguir un acuerdo.