Interior evita sancionar al comisario de Alicante que tapó un caso de maltrato de un inspector
El jefe provincial tampoco reveló que el mando había utilizado un PC de la comisaría para clonar el móvil de su exmujer

El comisario provincial de Alicante, José Manuel Lafuente. | Policía
La Unidad de Régimen Disciplinario de la Policía ha decidido no expedientar al comisario provincial de Alicante, José Manuel Lafuente, por evitar informar a instancias superiores de que un subordinado suyo, el inspector jefe de la Brigada Provincial de Policía Científica, José Miguel S. G., estaba siendo investigado por un caso de violencia de género. La Policía abrió una información previa en marzo a Lafuente para investigar estos hechos, después de que THE OBJECTIVE desvelase que ese mando había utilizado además medios policiales para efectuar el volcado del teléfono de su exesposa sin autorización policial. En ese momento, el inspector llevaba ya medio año investigado por un delito contra la intimidad en el ámbito de violencia contra la mujer y el fiscal pedía 32 meses de prisión.
Ahora, dos meses después, según confirman a este periódico diversas fuentes policiales, Régimen Disciplinario ha concluido que no existe responsabilidad en el proceder del comisario provincial. Estas mismas fuentes sostienen que la decisión se debe a que un juzgado de Elche ha absuelto al inspector jefe de Policía Científica. Sin embargo, lo grave en este caso fue que el máximo responsable policial no informase a Régimen Disciplinario de los hechos que se le estaban investigando a José Miguel S. G., una circunstancia que permitió al mando investigado no ser expedientado ni sancionado durante la investigación judicial, más allá de la retirada puntual del arma.
En la sentencia, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, la juez da por bueno el relato del acusado, que admitió haber clonado el teléfono de su exmujer en la comisaría, pero después de que la denunciante se lo solicitase. Según contó el policía durante el juicio, su pareja le pidió que hiciese una copia del terminal después de habérselo dejado a una empleada para que gestionase los apartamentos turísticos que tenían en la provincia de Alicante mientras ellos estaban de vacaciones. De esta forma, metió toda la información en un pendrive y se lo entregó a su ex. Una versión que las hijas del matrimonio confirmaron y que la víctima negó en rotundo. La trabajadora no pudo dar veracidad o no a ese extremo porque no declaró en el proceso.
La investigación al comisario
En la resolución, en la que tampoco se consideró probado que el policía obtuviese las claves de seguridad de las cámaras de los negocios de su exmujer para vigilarla, la magistrada también valoró que existía «un ánimo espurio, dado que las partes estaban incursas en un proceso judicial de divorcio complejo con problemas en la vía civil derivado de la guarda y custodia de las hijas menores de edad, y existe conflictividad sobre el reparto de bienes comunes». Así, y ante las «dudas razonables» que existían sobre la culpabilidad del acusado, decidió resolver las mismas en favor de este último. La denunciante ha recurrido el fallo ante la Audiencia Provincial de Alicante.
Lo que investiga ahora la Policía, tal como contó este periódico, es el uso de medios policiales que hizo el inspector jefe de la Policía Científica para realizar clonado del teléfono de su exmujer, un extremo que él mismo admitió en el juzgado. Estos trabajos, además, requieren normalmente una autorización judicial que nunca existió.
«Forense 70»
La prueba que sustenta esta irregularidad es un informe pericial, aportado en el proceso judicial por la denunciante, en el que queda acreditado que se utilizó un ordenador de la Brigada de Policía Científica de Alicante para el volcado de su teléfono, y un informe de la propia Comisaría tras un requerimiento del juzgado en el que la propia Policía admite estos hechos.

El documento pericial señala que la «última sincronización Sync Data» del móvil de la víctima se hizo desde un ordenador llamado «Forense 70», con un usuario del sistema llamado «forense», el 2 de diciembre de 2024. Un hecho que quedó plasmado en un fichero interno del teléfono, donde se registró que la última copia de seguridad se hizo desde ese ordenador, según señala el dosier, firmado por el perito Gustavo Martínez. El análisis, además, también constata que se utilizaron tres tarjetas SIM en el terminal distintas a la de la denunciante.
Los vínculos con el exDAO y su asesor
Posteriormente, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Elche, a cargo de la instrucción, remitió un oficio a la Brigada Provincial de Policía Científica de la Comisaría de Alicante para que diese cuenta de las averiguaciones del citado informe. En un oficio fechado el 28 de octubre de 2025, el departamento policial respondió al juez y confirmó que el equipo informático denominado «Forense 70» pertenecía a la Brigada Provincial de Policía Científica, que se encontraba asignado a la unidad y que uno de los teléfonos que aparecían vinculados al móvil en el informe era del inspector jefe del departamento y exmarido de la denunciante.
Se da la circunstancia de que el jefe de la Policía Científica en Alicante pertenece al círculo del dimitido exDAO José Ángel González, y de su exasesor, el comisario Óscar San Juan. Sobre todo, al de este último. El inspector mantiene una amistad desde hace años con el que hasta hace unos meses era mano derecha del director adjunto operativo del Cuerpo. Las fuentes policiales consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que ambos mandos eran conocedores del proceso judicial y del presunto clonado del teléfono que denuncia la víctima.
